El restablecimiento del ansiolítico Tranxilium se prevé para septiembre, según la Aemps.
Malas noticias para los pacientes que consuman
Tranxilium en España. La
Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps) ha comunicado este jueves la
prolongación del desabastecimiento del ansiolítico, inicialmente fijada para junio, durante varios meses más. Dado que no hay otros fármacos con las mismas características, la agencia dependiente del
Ministerio de Sanidad asegura que existen opciones que “podrían considerarse alternativas”.
La nueva
comunicación de la Aemps se produce después de que la empresa que comercializa el producto,
Neuraxpharm Spain, haya advertido de “retrasos en la fabricación del medicamento”. En base a ellos, el nuevo plazo para el
restablecimiento del suministro de Tranxilium en su presentación de 20 mg en polvo y disolvente para solución inyectable, queda fijada en el mes de
septiembre de este año.
En agosto de 2025, Neuraxpharm Spain comunicó por primera vez la falta de stock. El motivo:
cambios en el proceso de fabricación. Ante esta situación, y tras agotarse las unidades con caducidad inferior a los seis meses, las autoridades sanitarias han tratado de
garantizar los tratamientos con alternativas e incluso sondeando la posible importación de Tranxilium del extranjero. Sin embargo, el problema no solo se ha mantenido sino que ahora amplía plazos.
¿Qué hacer ante la falta de Tranxilium?
La problemática derivada del desabastecimiento del ansiolítico tiene un componente extra: se trata de un
fármaco único en España. “No existe otro medicamento autorizado y comercializado que contenga
clorazepato dipotásico como principio activo para la vía parenteral”, señala la Aemps.
Ante este escenario, la única solución pasa por el uso de otras
benzodiacepinas con el mismo tipo de formulación que pueden actuar como alternativas en determinadas situaciones clínicas. Estos fármacos, entre los que se encuentran el
diazepam y el clonazepam, pueden, sin embargo, no ser aptos para todos los pacientes.
Otra posible alternativa sería el
lorazepam inyectable, pero tampoco es viable. Y es que, al igual que el Tranxilium, se encuentra en situación de
desabastecimiento de forma indefinida.
Qué es el Tranxilium y para qué se utiliza
El protagonista de esta falta de suministro prolongada forma parte del grupo de los
ansiolíticos o tranquilizantes derivados de las benzodiazepinas. Tal y como señala el
prospecto ofrecido por la Aemps, está indicado en situaciones que requieren una
disminución de la agitación, tales como:
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Estados agudos de ansiedad, angustia, neurosis y psiconeurosis.
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Alcoholismo y curas de desintoxicación etílica o de otras drogas.
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Anestesia y reanimación médico-quirúrgica.
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Preparación para las endoscopias, exploraciones paraclínicas e intervenciones quirúrgicas.
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Tratamiento coadyuvante del tétanos, a altas dosis.
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Infarto de miocardio y crisis asmáticas.
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Durante la preparación y el desarrollo del parto.
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