Redacción Médica
22 de julio de 2018 | Actualizado: Sábado a las 20:00
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Los beneficios de Gedeon Ricther caen un 30% en el primer trimestre del año

Su producto estrella no alcanza las ventas esperadas tras la apertura de una investigación por parte de la EMA

Ildiko Ozorai, directora general de Gedeon Richter Iberia.
Los beneficios de Gedeon Ricther caen un 30% en el primer trimestre del año
Redacción
Martes, 08 de mayo de 2018, a las 12:40
La decisión de la Agencia Europea del Medicamento (EMA, por sus siglas en inglés) de evaluar el riesgo de Esmya (acetato de ulipistral) tras las notificaciones de lesión hepática grave –tres de ellas acabaron en trasplante de hígado– a finales del año pasado ha lastrado los resultados de Gedeon Richter en el primer trimestre de 2018.


La firma espera que la situación de Esmya genere un estancamiento de las ventas a lo largo del año


El laboratorio húngaro ha registrado unos beneficios de 46 millones de euros, un 29,8 por ciento menos que en el mismo periodo del año anterior, a pesar de que las ventas han crecido medio punto porcentual y los ingresos lo han hecho un 1,1 por ciento.

Las ventas del producto estrella de Gedeon Richter han quedado por debajo de lo esperado: 16 millones de euros frente a los 20 que se habían previsto. La firma, además, espera que la situación de su fármaco provoque un estancamiento de las ventas a lo largo del año, a pesar de que los resultados de la evaluación de la EMA se harán públicos a finales de este mes.

Suspensión del Ministerio de Sanidad español

Esmya está indicado para tratar fibromas uterinos, una forma de tumor no canceroso localizado en el útero. Tras saltar las alarmas, el Ministerio de Sanidad español decidió suspender todo nuevo tratamiento con el fármaco hasta que se completara la investigación.

En el caso de las pacientes que ya están sometidas a tratamiento con el acetato de ulipistral, la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps) estableció que se monitorizara la función hepática “al menos mensualmente durante el tratamiento y entre dos a cuatro semanas después de finalizarlo”, así como que se realicen pruebas de función hepática si aparecen síntomas de daño hepático.