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La media de retraso diagnóstico en espondiloartritis axial está en 8 años

Así lo revela el ‘Atlas de Espondiloartritis Axial en España 2017'

Mª Victoria Navarro, Àngels Costa, Pedro Plazuelo y Marco Garrido.
La media de retraso diagnóstico en espondiloartritis axial está en 8 años
Redacción
Viernes, 21 de abril de 2017, a las 14:50
La Coordinadora Española de Asociaciones de Espondiloartritis (Ceade), la Universidad de Sevilla y el Instituto Max Weber, en colaboración con la Sociedad Española de Reumatología (SER) y Novartis, han presentado en Madrid el ‘Atlas de Espondiloartritis Axial en España 2017: radiografía de la enfermedad’.
 
Este informe, basado en los resultados de la mayor encuesta global realizada a pacientes con espondiloartritis axial, en su mayoría con espondilitis anquilosante (EA), a nivel nacional, analiza el estado de esta patología reumatológica de manera integral para convertirse en una herramienta de utilidad para asociaciones de pacientes, profesionales de la salud, investigadores y gestores sanitarios.

El ‘Atlas de Espondiloartritis Axial en España’ pretende visibilizar el impacto de esta enfermedad y las limitaciones que produce sobre la salud física y psicológica en el desempeño de la actividad laboral y en el entorno familiar de los pacientes para promover un diagnóstico precoz, una atención de calidad, el acceso a los tratamientos adecuados y, en definitiva, la mejora de la calidad de vida de quienes la padecen.

Entre los principales datos del informe, el retraso diagnóstico medio se sitúa en más de 8 años, reduciéndose a 2,5 años, desde 2009. El retraso diagnóstico repercute en el daño estructural y en la pérdida de calidad de vida que produce la enfermedad sobre los pacientes
 
Según el presidente de Ceade, Pedro Plazuelo, la relevancia de este informe radica en que “aunque en la actualidad se está avanzando, se conoce más acerca de la espondilitis y se intenta diagnosticar lo antes posible, todavía estamos muy lejos de lo que se considera un tiempo prudencial para descubrir la enfermedad antes de que no haya marcha atrás”. Además, señala, “existen muchas desigualdades entre comunidades autónomas, y creemos que es importante reseñar este hecho para que a todos se les trate por igual dentro del territorio nacional”.

Enfermedad inflamatoria
 
La EA es una enfermedad inflamatoria crónica que afecta fundamentalmente a las articulaciones sacroilíacas y a la columna vertebral. Como consecuencia de dicha inflamación, estas articulaciones tienden a soldarse entre sí provocando una limitación de la movilidad del paciente, así como rigidez y dolor a este nivel. Esta patología reumatológica, la más frecuente de todas las espondiloartritis, se suele detectar en varones de entre 20 y 30 años aunque, en la última década, ha aumentado la detección entre las mujeres, quienes suelen padecer una forma menos severa. En España, se estima que cerca de 500.000 personas padecen esta enfermedad y cada año se registran aproximadamente siete casos nuevos por cada 100.0000 habitantes. Además, la EA puede asociarse a otras patologías que afectan a la piel, como la psoriasis, al intestino, como la enfermedad de Crohn o la colitis ulcerosa, o al ojo, como la uveítis1.
 
El perfil del paciente con EA en su forma clásica y tradicional corresponde, según la facultativo especialista del Área en Reumatología del Hospital Universitario La Paz, Victoria Navarro, “a un chico joven, habitualmente menor de 45 años, con dolor lumbar o en nalgas de varios meses de duración debido a la existencia de inflamación en las articulaciones sacroilíacas. Esta inflamación habitualmente se manifiesta como dolor lumbar o incluso en las nalgas y suele empeorar cuando la persona deja de hacer actividad y mejora cuando la persona está en movimiento”. De todos modos, aunque este es el perfil tradicional, “en los últimos años también se está viendo que la enfermedad es bastante frecuente en mujeres jóvenes, menores de 45 años, cuyo diagnóstico pasa desapercibido con mayor frecuencia porque suelen presentar una forma menos severa de la enfermedad”.  Además, señala que “puesto que tiene un carácter hereditario, muchos pacientes tienen el gen que se asocia a la enfermedad (HLA-B27) o algún familiar con espondiloartritris o alguna de las manifestaciones que se asocian a esta enfermedad, como la uveítis, enfermedades inflamatorias intestinales, como la enfermedad Crohn, colitis ulcerosa, o psoriasis”. 
 
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