Redacción Médica
18 de julio de 2018 | Actualizado: Miércoles a las 17:00
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Hasta que no haya presupuestos generales de 2017 no habrá Profarma

A la nueva clasificación le quedan escasos flecos por arreglar, pero no verá la luz si no hay cuentas públicas aprobadas

Luis de Guindos y Dolors Montserrat, responsables de Economía, Industria y Competitividad y de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad.
Hasta que no haya presupuestos generales de 2017 no habrá Profarma
Lunes, 20 de febrero de 2017, a las 11:00
La clasificación del último Plan Profarma, la correspondiente a 2016, a pesar de estar lista y con escasos flecos por arreglar (y muy pocos cambios en el ‘ranking’), tendrá que esperar a que haya presupuestos generales del estado para 2017, según cuentan a Redacción Médica fuentes de la industria del medicamento y de las Administraciones Públicas.
 
“Nadie contaba con que en febrero no hubiera todavía aprobados presupuestos”, explica el directivo de una compañía farmacéutica, que espera que esto no afecte a las ventajas fiscales que entraña estar bien clasificado en esta estrategia de fomento de la competitividad en la industria farmacéutica.
 
2016 es, además, clave para este programa conjunto de los 'nuevos' ministerios de Economía, Industria y Competitividad y de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, puesto que en esta año terminaba la vigencia del último ciclo de Profarma, que había empezado en 2013.
 
Sin embargo, no parece que el futuro de esta iniciativa corra peligro. En varias ocasiones, los ministerios responsables han apostado por su continuidad, que no debería sufrir interrupción alguna en 2017, según indican voces relacionadas con la misma.
 
Cambios de cara al futuro
 
De hecho, esta podría ser la oportunidad que esperaban los responsables de Profarma para introducir algunas modificaciones que consideran indispensables. 

Dichos cambios se antojan indispensables para valorar el esfuerzo inversor de muchas compañías innovadoras en España, dada la evolución que ha sufrido la estructura de la I+D de los laboratorios en los últimos años, cada vez más descentralizada y focalizada hacia contratos con instituciones públicas y privadas que desarrollen proyectos concretos, en vez de hacerse 'in house'.