12 nov 2018 | Actualizado: 18:50

Guillermo Castillo: "Estamos abiertos a acuerdos de riesgo compartido"

El director general de Ipsen habla sobre la colaboración industria farmacéutica y Gobierno por la sostenibilidad

El director general de Ipsen en España, Guillermo Castillo.
Guillermo Castillo: "Estamos abiertos a acuerdos de riesgo compartido"
jue 14 septiembre 2017. 09.25H
Marcos Domínguez
El laboratorio biofarmacéutico Ipsen cumple en 2018 tres décadas de presencia en España, que ya supone el cuarto mercado europeo para la compañía de origen francés. La apuesta por la Oncología, sobre todo tras el lanzamiento de 'Cabometyx' (cabozantinib) para carcinoma de células renales, se mantiene firme y esperan que los centros españoles participen cada vez más en los ensayos clínicos para este y otros fármacos.

Los acuerdos entre Farmaindustria y la Administración, ¿son suficientes para garantizar la sostenibilidad del sistema y el acceso a medicamentos?

El acuerdo con Farmaindustria dice que el Gobierno va a garantizar el acceso a la innovación –es decir, tienes que demostrar que realmente innovas– y, a cambio, si aumenta el gasto habrá un sistema de devolución para poder hacerlo sostenible. Es una conclusión buena: si hay innovación es bueno para los pacientes; y, si aumenta el gasto, estamos dispuestos a devolver lo que sea superior al incremento del PIB.

Es un primer paso. ¿Qué pasaría si aumentara el gasto? Tendríamos que empezar a ver, a través de acuerdos de riesgo compartido y demás, maneras de mejorar el sistema. Es bueno que se haya vuelto a firmar el acuerdo este año. Estamos monitorizando el tema del gasto, de momento no se está superando el PIB, veremos a final de año. En Portugal llevan con este sistema desde hace años y, al final, sí haces que el sistema sea más sostenible.

¿Ipsen estaría dispuesta a entrar en acuerdos de riesgo compartido y otras soluciones innovadoras de financiación?

Estamos abiertos. Buscando como fin conseguir el acceso a la innovación por parte de los pacientes, llegar a acuerdos del tipo que sea con las administraciones. A nivel regional ya estamos discutiendo este tipo de acuerdos; a nivel nacional, si llega el momento tendremos que empezar y estamos abiertos a ello. Tenemos que buscar fórmulas para pagar por el valor añadido que estás introduciendo al arsenal terapéutico.


"España representa el sexto lugar para Ipsen en contribución a nivel global"


¿Qué otro tipo de soluciones se están planteando?

En Europa, lo que se está armonizando más es que, antes de haber una evaluación económica, hay una evaluación clínica y de beneficio respecto a las alternativas que hay. La Agencia Europea del Medicamento y las nacionales de evaluación de fármacos tienen que poner a disposición cualquier fármaco que demuestre que es eficaz y seguro. Luego hay que demostrar que estás aportando algo con respecto a lo que hay.

Todas las administraciones de Europa están yendo por ese camino. En países como los nórdicos están muy avanzados en acuerdos de riesgo compartido, en otros están empezando. Si se llega a una armonización en cuanto a cómo evaluar el valor terapéutico, será más fácil pagar por resultados en salud. Esa armonización no se ha dado, ni a nivel de agencias ni a nivel de compañías.

¿Puede llegar a darse el caso en que unos datos obtenidos de su manejo real en un país puedan servir para fijar la financiación de un medicamento en otro?

Decir que, en un futuro, una agencia reguladora va a admitir datos de otros países, hoy en día estamos poco avanzados para llegar ahí. La práctica clínica puede ser diferente, los comparadores pueden ser diferentes, etc. Sería un paso muy grande. Si empezamos a generar evidencia en la práctica clínica real podemos dar un paso más allá y empezar a usar datos de otras fuentes.

Ipsen va a cumplir 30 años de presencia en España en 2018. ¿Qué lugar ocupa en la estrategia internacional de la compañía?

El año pasado, Ipsen España representaba el sexto lugar en cuanto a contribución a nivel global y el cuarto en Europa. Queremos ser una compañía líder biofarmacéutica, enfocada en innovación y en productos para especialistas.

Las áreas en que queremos innovar son Oncología principalmente; Neurociencias, que para nosotros es una plataforma de toxinas, desde el punto de vista del tratamiento terapéutico, no cosmético; y enfermedades raras como acromegalia y trastornos del desarrollo.

En estas tres áreas, España está dentro de la estrategia de Ipsen. Tenemos una presencia importante en Oncología (el 73 por ciento de nuestro negocio), y estamos lanzando ‘Cabometyx’ en cáncer renal, con datos en primera línea publicados en ESMO. También hay una línea de investigación en carcinoma hepatocelular.

La apuesta es seguir creciendo en Oncología. Queremos incrementar la inversión en España en ensayos clínicos, asegurando que siempre haya centros españoles en todos los que pongamos en marcha, así como iniciativas de investigador y acuerdos de colaboración con grupos de investigación a nivel local. Es una apuesta que queremos reforzar en los próximos años para invertir en investigación en España.


"La idea en España es incrementar los ensayos clínicos en fases tempranas"


En cuanto a enfermedades raras, queremos buscar un partner que tenga productos más avanzados y podamos hacer un co-desarrollo con ellos, hacer la investigación clínica y ponerlos en el mercado. Pero el foco principal para Ipsen ahora mismo es la Oncología.

¿Qué ventajas y riesgos tiene ser una compañía que basa todo su negocio en la innovación?

Los riesgos son altos porque nunca puedes asegurar que comercializarás un fármaco cuando está en fase I. ¿Cómo afronta una compañía focalizada en la innovación ese riesgo inherente? Diversificando las posibilidades, aumentando el pipeline tanto propio, en los tres centros de investigación que tenemos (en EEUU, Reino Unido y Francia), como de las moléculas que podamos desarrollar conjuntamente con partners, como es el caso de Exelixis para ‘Cabometyx’. Disminuyes el riesgo si tienes un partner que hace el desarrollo contigo.

El balance que hace Ipsen es mantener los centros de I+D, queremos tener una ‘I’ importante pero también un desarrollo de moléculas con partners que quieran venirse con nosotros. Para disminuir el riesgo: diversificación.

¿Cuántos ensayos clínicos realiza Ipsen en España?

Estudios propios tenemos cinco, en fases muy tardías. La idea es incrementarlos y empezar en fases más tempranas, como fase II. En el estudio ‘Meteor’, que es estudio pivotal para conseguir la aprobación de ‘Cabometyx’ en el tratamiento del cáncer renal en segunda línea, participaron centros en Madrid, Barcelona y Valencia. La idea es que aumente el número de centros para realizar ensayos clínicos. Es una apuesta que estamos haciendo para la línea de investigación en carcinoma hepatocelular, ya hemos hecho visita a otros centros para identificar a aquellos que podrían participar en el ensayo.

¿Cómo valora el Plan Profarma? ¿Es atractivo para que las compañías biofarmacéuticas investiguen en España?

Cualquier ayuda a la investigación e innovación es bienvenida. Tenemos que poner en valor la investigación que hacemos, no solo en ensayos clínicos, sino con acuerdos independientes de investigador o con centros. Cualquier apoyo por parte del Gobierno es bienvenido, y nosotros tenemos que ser capaces de poner en valor lo que hacemos.

El Plan Profarma es un incentivo a la investigación y a la producción en España. Hay una nueva convocatoria, por lo que hay una voluntad de seguir apostando por esas ayudas, pero como compañía no estamos en posición de exigir sino de poner en valor cualquier ayuda que haya.

La sede de Ipsen está en Hospital de Llobregat. ¿Hay alguna incertidumbre sobre el proceso puesto en marcha desde la Generalitat hacia la independencia?

Somos una compañía global, con presencia en 115 países. Como compañía no entramos a valorar situaciones políticas de incertidumbre: vamos a seguir apostando con la misma visión que tenemos ahora mismo. España está contribuyendo y seguirá contribuyendo en un futuro a los resultados de Ipsen y, por el momento, nuestra posición sigue siendo estar enfocados a contribuir en innovación, contribuir a la sostenibilidad del sistema y seguir garantizando el acceso a nuevos fármacos en el futuro.
Aunque pueda contener afirmaciones, datos o apuntes procedentes de instituciones o profesionales sanitarios, la información contenida en Redacción Médica está editada y elaborada por periodistas. Recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.