A corto plazo, la aparición de biomarcadores digitales permitirán detectar este tipo de trastornos

El especialista Julián Isla analiza el poder de la IA frente a enfermedades neurodegenerativas
Julián Isla, director de Fundación 29.


SE LEE EN 3 minutos
La Inteligencia Artificial (IA) ha abierto las puertas a un sinfín de nuevas oportunidades dentro del mundo de la Medicina, y las neurociencias no son una excepción. En el seminario que ha organizado por Lundbeck, se ha afirmado en la mesa ‘La IA para descifrar el cerebro’ que esta tecnología está recortando años a diagnósticos que antes tardaban décadas. Como ejemplo, en enfermedades raras neurológicas, el diagnóstico medio pasa de cinco años a minutos cuando un modelo de lenguaje razona sobre el fenotipo.

Julián Isla, director de Fundación 29 y gestor de Recursos de IA en Microsoft, ha analizado cómo la Inteligencia Artificial ayuda a los especialistas a descifrar el cerebro: “A corto plazo, lo clave serán los biomarcadores digitales capturados desde el móvil como la voz, marcha o patrones del sueño, capaces de detectar párkinson o deterioro cognitivo antes de que el propio paciente note síntomas”.

Este gran avance, pese a que puede generar un cambio de paradigma en este campo, plantea desafíos relevantes que ha descrito Isla: “Es necesario estudiar la protección de datos de los pacientes, junto con la necesidad de validar de forma clínica los algoritmos y la integración ética de estas herramientas dentro de los sistemas sanitarios”.

Isla ha hablado acerca de la odisea diagnóstica que sucede cuando los especialistas no son capaces de identificar qué enfermedad sufre el paciente, y el poder que tiene la IA para cambiarlo: “Revolucionando el sistema sanitario con tecnología permitirá romper barreras para no dejar a nadie atrás. En este sentido, el riesgo más subestimado no es que esta tecnología se equivoque, sino que acierte lo bastante como para que el profesional deje de pensar”.

Neuronas vivas y computación en ciencia


El especialista ha comparado la conexión que hay entre las neuronas vivas con un modelo de lenguaje tecnológico: “El nivel de complejidad del cuerpo humano es increíble, por lo que, para decodificar el cerebro, es necesario contar con la IA”. En este sentido, el experto ha asegurado que “los científicos están empezando a ver que e cerebro tiene un modelo de lenguaje que aprende de sus propias señales, no de palabras. Está ocurriendo un fenómeno en la ciencia que empieza a delegar en la computación”.

Isla ha recordado diferentes proyectos mundiales que están avanzando en este sentido, como por ejemplo Neuralink: “Se están logrando realizar pruebas con buenos resultados y muchos de ellos ya cuentan con la aprobación de las agencias reguladoras. Pese a ello, es necesario una regulación para poder avanzar con seguridad”.
Las informaciones publicadas en Redacción Médica contienen afirmaciones, datos y declaraciones procedentes de instituciones oficiales y profesionales sanitarios. No obstante, ante cualquier duda relacionada con su salud, consulte con su especialista sanitario correspondiente.