Pablo Sierra, director de Acceso a Mercado de Takeda, aborda los desafíos del sector en los Cursos de Verano

Pablo Sierra, director de Acceso a Mercado y Asuntos Corporativos en Takeda.


En un momento de profundos cambios regulatorios, de creciente competencia internacional por atraer inversión y de aceleración científica, Takeda ha querido convertir los Cursos de Verano de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) en un punto de encuentro para debatir el futuro de la innovación biofarmacéutica en España. Bajo el título 'Innovación biofarmacéutica en España: competitividad, acceso y futuro de la salud', las jornadas reúnen durante dos días a representantes de la Administración, la industria, el ámbito investigador, hospitales y asociaciones de pacientes con un objetivo claro: pasar del análisis a la acción.

Para Pablo Sierra, director de Acceso al Mercado y Asuntos Corporativos de Takeda, el contexto no podría ser más oportuno. A su juicio, coinciden varios factores que obligan a reflexionar sobre el posicionamiento de España, que son una innovación científica que avanza a gran velocidad, una mayor presión para que los tratamientos lleguen antes a los pacientes, nuevos desarrollos regulatorios y una competencia global cada vez más intensa por captar investigación e inversión. Así lo explica en una entrevista con Redacción Médica.

En este escenario, Sierra advierte de que Europa ha perdido peso en investigación clínica durante la última década, un dato que considera un toque de atención para todo el continente. Precisamente por ello, defiende que foros como este permiten reunir a todos los actores implicados y generar una conversación orientada a identificar soluciones concretas para reforzar la competitividad del sistema sanitario español.


Competitividad, acceso e innovación


El programa del curso gira en torno a tres grandes ejes: competitividad, acceso e innovación. Desde la perspectiva de Takeda, el principal reto consiste en conectar las fortalezas de las que ya dispone España para convertirlas en una propuesta diferencial capaz de atraer más inversión, ensayos clínicos y actividad industrial. Sierra considera que el país cuenta con un sólido sistema sanitario, hospitales altamente especializados y un reconocido talento científico y clínico, pero subraya que esos activos necesitan apoyarse en reglas estables, procedimientos más ágiles y una mayor coordinación entre todos los agentes del sistema.

La capacidad de España para atraer investigación clínica ocupa un lugar destacado en las jornadas. El directivo recuerda que el país se ha consolidado como una referencia internacional en este ámbito gracias a la calidad de sus centros y profesionales. Sin embargo, insiste en que ese liderazgo no puede darse por garantizado en un contexto en el que otros mercados están acelerando sus procesos para captar proyectos de alto valor añadido.

Precisamente, una de las mesas de debate analiza cómo posicionar a España frente a la nueva competencia global, con la participación de representantes del Ministerio de Sanidad, Farmaindustria, Invest in Spain y el Perte para la Salud de Vanguardia, entre otros expertos.

Europa también atraviesa un momento de redefinición de su estrategia industrial y sanitaria. Para Sierra, iniciativas como Europe's Choice representan una oportunidad para reforzar la autonomía estratégica del continente y, al mismo tiempo, situar a España como uno de los principales polos europeos de investigación, desarrollo y fabricación biofarmacéutica. No obstante, recuerda que la competencia ya no se limita al ámbito europeo, sino que se extiende a ecosistemas como Estados Unidos o Asia, donde los tiempos para poner en marcha determinados proyectos avanzan a un ritmo muy superior.


La llegada de las terapias a los pacientes 


Otro de los grandes desafíos abordados durante el curso es el acceso de los pacientes a la innovación. Sierra considera que la autorización de un medicamento constituye únicamente el primer paso y sostiene que el verdadero objetivo debe ser garantizar que llegue a los pacientes con rapidez y equidad. En este sentido, apunta que España todavía mantiene tiempos de acceso superiores a los deseables y defiende la necesidad de avanzar hacia evaluaciones más ágiles, criterios previsibles y una coordinación efectiva entre administraciones, organismos evaluadores, industria y pacientes.

La implantación del nuevo modelo de evaluación de tecnologías sanitarias constituye, precisamente, otro de los temas centrales del encuentro. Desde Takeda consideran que esta nueva etapa representa una oportunidad para hacer más eficientes los procesos, siempre que no suponga incorporar nuevas cargas burocráticas. La compañía apuesta por un sistema que facilite decisiones más transparentes, reduzca los tiempos de evaluación y permita trasladar con mayor rapidez la innovación a la práctica clínica. Esta cuestión protagoniza una mesa específica sobre la aplicación práctica del Reglamento HTA y los retos de su implantación en España.

La inteligencia artificial también ocupa un lugar relevante en el programa. Sierra destaca que sus aplicaciones ya están presentes en ámbitos como el apoyo al diagnóstico, la gestión hospitalaria, el desarrollo de nuevos medicamentos o la reducción de la carga administrativa.

En su opinión, el reto ya no consiste en debatir si esta tecnología tendrá impacto, sino en garantizar que se implante con liderazgo, responsabilidad y siempre orientada a mejorar la atención a los pacientes. Además, considera que el futuro Espacio Europeo de Datos Sanitarios ofrece a España una oportunidad especialmente relevante para reforzar su posición competitiva en el ámbito de la innovación. La jornada dedica una mesa específica al impacto de la inteligencia artificial en la asistencia sanitaria, la investigación y el desarrollo de medicamentos.


El valor del diálogo


Más allá de los contenidos, Sierra pone el acento en el valor del diálogo. A su juicio, en los últimos años ha mejorado notablemente la colaboración entre administraciones, industria, profesionales sanitarios y pacientes, un modelo que considera clave para explicar el liderazgo español en ensayos clínicos. Sin embargo, entiende que el siguiente paso consiste en transformar esas conversaciones en decisiones y acciones concretas que generen confianza y resultados sostenibles.

Ese espíritu es, precisamente, el que Takeda aspira a impulsar con estos Cursos de Verano. La compañía confía en que el encuentro contribuya a extender el debate más allá del ámbito académico y alcance al conjunto del sistema sanitario gracias también al papel de los medios de comunicación.

Como mensaje final, Pablo Sierra resume la filosofía del curso en una idea optimista, pero también exigente: España dispone de uno de los ecosistemas de investigación clínica más sólidos de Europa, aunque la competencia internacional por atraer inversión e innovación se ha intensificado. Mantener ese liderazgo, concluye, solo será posible mediante una colaboración estrecha entre administraciones, hospitales, investigadores e industria, trabajando conjuntamente para que la innovación llegue antes y mejor a los pacientes.
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