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18 de julio de 2018 | Actualizado: Miércoles a las 10:40
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Sólo el 24% de los MIR 'recirculantes' supera los cinco años de experiencia

Los datos del estudio de Grupo CTO apuntan que el 66 por ciento de los candidatos se preparan a la vez que trabajan

Resultados del estudio realizado por Grupo CTO.
Sólo el 24% de los MIR 'recirculantes' supera los cinco años de experiencia
José A. Puglisi
Jueves, 01 de junio de 2017, a las 09:00
Un pronto regreso al MIR. Una encuesta del Grupo CTO revela que el 75,71 por ciento de los alumnos que preparan el examen de acceso a la formación sanitaria especializada como ‘recirculantes’ han terminado su especialización previa hace menos de cinco años. De ahí que solo un 24,29 por ciento han finalizado su residencia en un plazo de tiempo superior.

Sin embargo, en ambos casos la mayoría (el 47,22 por ciento) proviene de Medicina Familiar y Comunitaria, frente al 30,56 por ciento que son de disciplinas médicas, así como el 12,5 por ciento de las médicos quirúrgicas y del 9,72 por ciento de los servicios centrales. En cuanto a los destinos profesionales anhelados, el 43,66 por ciento desea una plaza en una especialidad médica, mientras que el 42,25 por ciento restante opta por una médico quirúrgica, el 26,76 por ciento por servicios centrales y solo el 5,63 por ciento por Medicina de Familia.

Del total, 66,2 por ciento están trabajando al mismo tiempo que preparan el MIR, por lo que el 29,17 por ciento de los entrevistados admiten que solo disponen de cuatro a seis horas diarias para estudiar. Una tasa que decae al 27,78 por ciento para quienes dedican entre dos y cuatro horas de formación, un 22,22 por ciento para aquellos que tienen de seis a ocho horas y, finalmente, un 20,83 por ciento para quienes superan las ocho horas diarias de estudio. Curiosamente, ningún candidato destina menos de dos horas al día a su preparación.

Antonio Martín Conejero, director del Claustro de Profesores MIR del Grupo CTO, explica a Redacción Médica que “casi el 50 por ciento de los compañeros que buscan su segunda especialidad vienen de Medicina de Familia. Esto parece lógico debido a que es la especialidad con un mayor número de facultativos”. En la misma línea, apunta que es una tendencia marcada “fundamentalmente a las salidas laborales después de la residencia. Los compañeros que piensan que la especialidad elegida no ha cumplido sus expectativas, suelen cambiar de residencia en el segundo o tercer año. En nuestro estudio, sólo un cinco por ciento querría hacer Familia como segunda especialidad”.

Una preparación ‘ad hoc’

Martín precisa que hay diferencias en la preparación de un ‘recirculante’ frente a un nuevo candidato. Uno de los más evidentes es que dos tercios de los opositores con una especialidad está trabajando, “por lo que no disponen del tiempo de estudio de la mayoría de los alumnos que se presentar al MIR por primera vez”. De ahí que estos alumnos “necesitan una adecuación del tiempo de estudio, contando con la ventaja de un MIR relativamente reciente y por tanto ya conocido”.
 
A pesar de la experiencia previa, los aspirantes buscan apoyo “fundamentalmente en los aspectos más teóricos. Los compañeros que buscan su segunda especialidad tienen una maravillosa experiencia clínica, muy positiva para la orientación actual del MIR, pero asignaturas como estadística y epidemiología son, en ocasiones, el talón de Aquiles de estos alumnos”. El director indica, además, que “si los alumnos no se confían, estudian adecuadamente y pueden destinar el tiempo necesario” podrán obtener un número de orden superior al obtenido previamente.
 
La experiencia en primera persona
 
María Martín.

María Martín.

María Martín de Santa-Olalla y Llanes hizo Endocrinología y Nutrición y lo ejerció hasta que se le acabó el último contrato eventual en la seguridad social. “Tras esta circunstancia la perspectiva laboral consistía en sustituciones o pasar al sector privado”, admite. Con el deseo de seguir formándose y de ser parte del sistema público, tomó la decisión de volver al MIR. “Fue lo mejor que pude hacer y ahora estoy feliz de que pueda empezar una nueva especialidad que, además, me apetece y me ilusiona”.
 
La residente recuerda que su experiencia, al momento de formarse, fue “una buena base que te hace estudiar de una forma más amena porque vas poniéndole cara a la materia de estudio, ya que muchas las has visto y otras te las has estudiado con paciente delante, así que es un refuerzo positivo”. Sin embargo, para llegar al éxito también hace falta un proceso de superación personal. En su caso, fue erradicar pensamientos negativos, como considerar que era “muy mayor”. Por eso afirma que “esto hay que desecharlo en cuanto asome, son ideas absurdas que solo tiran para abajo”.

Ahora, con su plaza en mano, María apunta que “el secreto es humildad, es verdad que eres ya especialista, pero eso queda como base para refrescar y aprender aquello que quedó en un segundo plano para dejar paso a la formación en tu especialidad. A partir de que vuelves a la academia eres un alumno más y hay que dejarse llevar-cuidar con total confianza ya que te preparan para el MIR y cuanto más seas un lienzo en blanco, ¡mejor!”.