Redacción Médica
19 de julio de 2018 | Actualizado: Jueves a las 11:40
Conocimiento > Formación

El 40% de las MIR que se quedan embarazadas se plantea dejar la residencia

El 30% desanimarían a las estudiantes de Medicina de que realizasen una carrera quirúrgica

La encuesta se realizó sobre 347 cirujanas generales.
El 40% de las MIR que se quedan embarazadas se plantea dejar la residencia
Redacción
Sábado, 31 de marzo de 2018, a las 11:00
Quedarse embarazada durante la residencia no es fácil, y así lo revela una encuesta estadounidense realizada a 347 cirujanas generales que tuvieron uno o más embarazados durante esta fase. Entre los factores que dificultaron su situación, las mujeres participantes resaltaban el estigma asociado a la gestación durante el periodo de formación y una lactancia y apoyo al cuidado del bebé inadecuados. Todos estos y otros factores se traducen en que un 39 por ciento de las participantes consideraron, de manera seria, dejar su residencia, mientras que el 30 por ciento confesaron que no recomendarían a una estudiante de Medicina derivar su carrera hacia la Cirugía General

El estudio, que ha sido publicado en Jama Surgery, se ha hecho a partir de una encuesta que incluía 74 preguntas que fueron distribuidas electrónicamente a miembros de la Asociación de Mujeres Cirujanas, de la Asociación del Programa de Doctores en Cirugía y en redes sociales. Fueron incluidas las cirujanas que tuvieron al menos un embarazo durante el programa estadounidense de residencia de Cirugía General que hubieran completado su formación en el año 2007 o posteriormente.

El estudio incluyó a 347 cirujanas con una media de 30,5 años que habían tenido, entre todas, 452 embarazos. Un total de 297 mujeres (85,6 por ciento) trabajaron sin modificar su horario hasta el nacimiento del bebé, mientras que 220 (63,6 por ciento) estaban preocupadas por que su horario de trabajo afectara de forma negativa a su salud o a la del bebé.

Falta de apoyo a la lactancia

Además, 251 mujeres (78,4 por ciento) solicitaron una baja por maternidad de 6 semanas o menos, y 250 (72 por ciento) percibieron que la duración de esta ausencia era inadecuada. Asimismo, la lactancia fue considerada como  importante para 329 de las residentes (95,6 por ciento), pero 200 (58,1 por ciento) tuvieron que detenerla antes de lo que deseaban debido a un acceso deficiente a las instalaciones de lactancia y a los desafíos que suponía salir de la sala de operaciones para extraer la leche.


El 29% de las encuestadas no recomendarían Cirugía General a mujeres


Sesenta y cuatro mujeres (18,4 por ciento) contaban con apoyo institucional para el cuidado de sus hijos, y 231 (66,8 por ciento) mostraron su deseo de que hubiese una mejor conciliación entre la carrera quirúrgica con la maternidad y el embarazo. Un total de 135 (39 por ciento) consideraron de manera muy seria abandonar la residencia en Cirugía General, y 102 (29,5 por ciento) desanimarían a las estudiantes de Medicina a que realizasen una carrera quirúrgica, específicamente por las dificultades de equilibrar el embarazo y la maternidad con la formación.

"El estudio actual encontró que las mujeres que tienen hijos durante la residencia pueden tener un riesgo particularmente alto de deseo de abandonar la residencia. Las diferencias en las prioridades entre hombres y mujeres pueden explicar que exista un mayor riesgo de desgaste entre las madres primerizas y que las cirujeras inviertan casi el doble de horas -perdiéndose más actividades laborales- en sus obligaciones maternales que sus compañeros masculinos", aseguran los autores del estudio. 

Discriminación de género

Los autores también recalcan que, aunque casi la mitad de los graduados de las facultades de Medicina estadounidenses son mujeres, ellas son menos propensas a elegir Cirugía General. "Las causas de esta discrepancia de género incluyen la falta de modelos femeninos, la discriminación de género y las preocupaciones sobre el embarazo y el cuidado de los niños", explican. 

"Los múltiples desafíos a los que se enfrentan las residentes de Cirugía General embarazadas pueden influir negativamente en la satisfacción profesional, por lo que deben abordarse para atraer y retener a las sanitarias más talentosas", consideran los autores.