La vicepresidenta del Cgcof, Marta Galipienzo.
Los números de la vía de Formación Sanitaria Especializada (FSE) no dejan de crecer año tras año. Las convocatorias cuentan con más vacantes y los candidatos a una plaza se multiplican. Sin embargo, esta dinámica no se repite en todas las disciplinas. Precisamente,
el volumen de farmacéuticos es cada vez menor en las pruebas que dan acceso a un puesto de especialización en el Sistema Nacional de Salud (SNS). La alta empleabilidad de los titulados en Farmacia y el amplio abanico de opciones laborales estarían tras este fenómeno en el
FIR, que contrasta con el alza vivida en el MIR, el EIR o el PIR.
"Las cifras parecen reflejar que, si bien las plazas siguen creciendo, lo que responde a una necesidad creciente de farmacéuticos por parte del SNS, el número de admitidos se sitúa por debajo del de hace cinco años y es muy similar a las cifras de hace una década", ha indicado la vicepresidenta del
Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (Cgcof), Marta Galipienzo, a
Redacción Médica. Hay que recordar que la presente oposición contó con 1.474 admitidos, según los listados definitivos publicados por el Ministerio de Sanidad. Se trata de ocho menos que hace un año; 85, en comparación con el proceso de 2024 -1.559 aspirantes-; 125, respecto a 2023 -1.599 candidatos-; y
245 menos que en 2022 -1.719 admitidos definitivos-.
Según la representante de la entidad colegial, este descenso responde a la salud laboral del ámbito farmacéutico.
Las múltiples salidas profesionales de las que gozan los egresados en Farmacia hacen que un menor número opte por la ruta FIR. El sistema boticario, la industria, la docencia o la investigación son algunas de las opciones, varias de ellas garantes de un trabajo estable poco después de abandonar la universidad. Algo que no siempre puede ofrecer la especialización en el SNS. "Puede influir que la preparación de la prueba es muy exigente, requiere de uno o dos años de estudio intenso y no asegura un puesto una vez finalizada la residencia", ha lamentado.
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"Puede influir la preparación exigente y que no asegure un puesto de trabajo una vez finalizada la residencia"
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Además, la falta de información sobre las posibilidades que abre cursar el FIR y las propias especialidades destinadas a los farmacéuticos reduce la cifra de interesados en acceder a una vacante formativa en la infraestructura pública sanitaria. Este escenario contradice el engrosamiento de la oferta para egresados en Farmacia en las últimas cinco convocatorias. Precisamente, el catálogo de 2026 ha presentado la mayor batería de la historia del proceso FSE, con
362 plazas.
¿Pérdida de interés?
El goteo de admitidos en el FIR podría revelar un viraje en las alternativas laborales predilectas del alumnado de Farmacia. Sin embargo, Galipienzo
no opina que el camino hacia la especialización pierda fuelle, dado que la caída del número de aspirantes no es abrupta, pese a que mantiene una dinámica constante.
"No diríamos que existe una pérdida estructural de interés", ha recalcado la representante del Cgcof. "El FIR sigue atrayendo a todos aquellos farmacéuticos que quieren desarrollar una carrera sanitaria especializada", ha agregado. Hay que destacar que
la competencia por una plaza todavía alcanza cotas elevadas, a pesar del tamaño de los listados de vacantes y el menor número de aspirantes. En concreto, unos cuatro candidatos batallan por cada una de las vacantes formativas disponibles para
Farmacia Hospitalaria, Análisis Clínicos, Bioquímica Clínica, Microbiología y Parasitología, Inmunología y Radiofarmacia.
Inversión de la tendencia
El decrecimiento del número de candidatos en el FIR se puede lograr a partir de
distintas iniciativas en pro de la promoción del proceso de especialización. En primer lugar, las facultades de Farmacia deberían
informar a los estudiantes de los últimos cursos sobre qué supone realmente la formación en el SNS y las distintas salidas profesionales que ofrece.
Galipienzo ha añadido que el espectro universitario "podría
acercar más estas disciplinas a los estudiantes". "Por ejemplo, mediante las rotaciones o prácticas en el ámbito hospitalario, tanto en servicios de Farmacia como en laboratorios clínicos. Así, conocerían de primera mano el trabajo que se desarrolla en estos entornos", ha sostenido. Por otro lado, la representante colegial ha incidido en "la necesidad de
visibilizar más el papel del farmacéutico especialista dentro del SNS", donde asume un papel de liderazgo en muchas ocasiones. Una fórmula para revertir la disminución de este perfil sanitario en los exámenes más multitudinarios del campo de la salud.
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