Noelia Márquez, estudiante de Mecatrónica.
La alta demanda para a
cceder a la carrera de Medicina no te asegura una plaza en el grado, ni aunque obtengas una nota casi perfecta en la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU). Esto es lo que le sucedió a
Noelia Márquez, quien se presentó cuatro veces a la Selectividad para lograr convertirse en médica. Sin embargo, por circunstancias personales, no podía marcharse de Andalucía, la región en la que reside, y
ninguna de sus facultades la admitió con dicha nota. "Me dio mucho coraje", reconoce. No obstante, tras terminar una FP superior sanitaria se dio cuenta de que su vida no estaba vinculada al sector de la salud, y optó por una formación totalmente opuesta a Medicina:
la Mecatrónica.
Aunque formarse como médico suele ser una
cuestión de vocación, no todos los perfiles que optan por este camino profesional lo sienten así. En el caso de Márquez, le llamaba la atención, sí, pero realmente no era consciente de cuál era su verdadera pasión. "Todas mis amigas en Bachillerato querían entrar en Enfermería o en Medicina, y
pensé que ese también era mi destino", ha reconocido a
Redacción Médica.
Con esa idea en mente, se presentó a Selectividad, pero no logró la nota necesaria y decidió hacer el
grado superior de Higiene Bucodental. Tras presentarse cuatro veces a la PAU y al terminar la FP, obtuvo
una media de 13,2, pero las notas de acceso a Medicina en Andalucía eran demasiado altas y tampoco pudo ingresar. "Quizá fuera de mi región podía tener alguna oportunidad, pero en esos momentos no podía marcharme", ha reconocido a este periódico.
No entrar a Medicina con un 13,2 de media en la PAU
Después de todo ese esfuerzo invertido, no entendía que no pudiese entrar en ninguna universidad andaluza. En este punto, Márquez, cansada de perseguir un sueño que no alcanzaba, quería comenzar a trabajar, y optó por un puesto como técnica superior de Higiene Bucodental. Sin embargo,
era una labor con la que no se sentía realizada. "Acabé un poco quemada. Se gana poco dinero, se hacen muchas horas y no tenía tiempo para nada. Entonces, me dije a mí misma: ¿
quiero estar así toda la vida? La respuesta fue que no, y mirando otras alternativas
decidí entrar en una FP superior de Mecatrónica.
La posibilidad de entrar a otro grado superior vinculado al sector sanitario estaba presente, pero no le terminaban de convencer las posibilidades laborales tras terminarlos. Además, la idea de utilizar esas formaciones como
'trampolín' para acceder a Medicina se iba disipando.
Cambiar Medicina por una FP de Mecatrónica
Así que, la formación de Mecatrónica era una opción más que válida para prosperar laboralmente. "Mi pareja entró en esta industria y me dijo que había poca representación de mujeres, y que podría destacar aquí. Hay muchas empresas que demandan a estos profesionales y tenemos
el polo químico de Huelva, donde hay trabajo”, ha explicado.
En la actualidad, Márquez está en su segundo año de formación y la idea de
hacer Medicina la ha descartado totalmente. “Yo creo que no tengo vocación porque, si la tuviese,
seguiría persiguiendo ese sueño. Además, es una carrera que requiere mucho tiempo y dedicación”, ha reconocido.
Por tanto, no tiene pensado tras terminar esta FP entrar a Medicina. De hecho, no sabe si se arrepentirá en un futuro de no haber tomado otra decisión, pero cree que las cosas ocurren por algo. "Pienso que no haber entrado en la facultad es cosa del destino. Quizá si lo hubiese hecho me hubiese gustado, porque el trabajo me llama la atención, pero no ha sido el caso", ha concluido.
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