Uso de la IA en Medicina.
La
inteligencia artificial ya está transformando la
asistencia sanitaria. Desde el apoyo al diagnóstico hasta la atención a los pacientes, esta tecnología está cambiando la forma de trabajar de los profesionales y las propias necesidades del sistema sanitario. En este escenario, un informe de la
Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) señala que la IA también puede revolucionar la Formación Profesional (FP), al facilitar la actualización de los planes de estudio y adaptar la formación sanitaria a las necesidades reales de hospitales,
centros de salud y del mercado laboral. Así, España ya parece haber creado los canales necesario para impulsar este desarrollo.
España acelera la formación en Inteligencia Artificial
España es uno de los países que la
OCDE señala como ejemplo. Aunque hace unos años las ofertas de empleo que requerían conocimientos en IA eran escasas, este área ha sufrido un fuerte impulso en los últimos años, creciendo un 155 por ciento entre 2019 y 2022.
Detrás de esta evolución está, en parte, la Escuela de Pensamiento Computacional e Inteligencia Artificial (EPCIA), impulsada por el
Ministerio de Educación junto con las comunidades autónomas. Sin embargo, es importante continuar invirtiendo en este sentido. Actualizar los planes de estudio de la Formación Profesional no es una tarea sencilla. Requiere la participación de administraciones, expertos, docentes y
representantes del mercado laboral, además de largos procesos de revisión y validación.
En sanidad este reto es todavía mayor. Los
avances científicos, la aparición de nuevas tecnologías y los cambios en la organización asistencial obligan a revisar continuamente las competencias que necesitan los profesionales. Sin embargo, el ser humano no avanza a la misma velocidad que la tecnología, pero la IA puede ayudar a
reducir esta brecha.
Cómo integrar la IA con garantías en la formación profesional
La OCDE advierte que la
inteligencia artificial no puede sustituir el criterio humano. El diseño de la formación de los futuros profesionales sanitarios debe seguir basándose en el consenso entre administraciones, docentes y expertos. Por ello, el organismo propone cinco principios para
incorporar esta tecnología de forma segura y eficaz.
El primero establece que la IA debe servir de apoyo a las personas, pero nunca reemplazar su capacidad de decisión. También defiende una implantación inclusiva, que garantice la participación de todos los actores implicados y no solo de quienes disponen de
más recursos tecnológicos. Además, recuerda que la responsabilidad última sobre los planes formativos debe recaer siempre en personas e instituciones.
Junto a ello, la OCDE insiste en la necesidad de
garantizar la transparencia en el uso de la IA, para que así todos los implicados conozcan cuándo se utiliza, con qué finalidad y cuáles son sus limitaciones. Finalmente, se pone el foco en la
calidad de los datos, su protección y el cumplimiento de la normativa vigente. La conclusión es clara: el reto ya no es decidir si la inteligencia artificial debe formar parte del desarrollo de la Formación Profesional, sino aprender a integrarla de forma segura, transparente y útil para que la
formación sanitaria avance al mismo ritmo que lo hace la propia asistencia.
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