Manuel Cascos, presidente del Sindicato de Enfermería (Satse), acude al plató de Redacción Médica tras su reelección

"Necesitamos un giro de 180 grados para recomponer el sistema sanitario"
Manuel Cascos, presidente del Sindicato de Enfermería (Satse), en el plató de Redacción Médica.


18 jul 2021. 18.30H
SE LEE EN 17 minutos
Manuel Cascos, presidente del Sindicato de Enfermería (Satse), acude al plató de Redacción Médica tras ser reelegido en el cargo, por lo que se mantendrá al frente de la organización sindical durante los próximos cuatro años. Cascos explica los principales problemas y asuntos a los que se enfrenta actualmente la profesión, como la precariedad laboral y retributiva, el retraso en la tramitación de la Ley de Seguridad del Paciente o el reconocimiento de la jubilación anticipada y voluntaria

Además, el presidente de la organización comparte con este periódico los retos que se marca el Sindicato de Enfermería en esta nueva etapa, que asume "tremendamente ilusionado" y "cargado de proyectos", y critica duramente los planes que las instituciones se han fijado para la recuperación de un Sistema Nacional de Salud (SNS) que, según Cascos, "van a condenar a la precariedad".

Entrevista completa a Manuel Cascos, presidente de Satse.


Acaba de ser reelegido presidente del Sindicato de Enfermería, ¿cómo afronta esta nueva etapa y cuáles son los objetivos que se marca?

Es una nueva etapa que abordamos con tremenda ilusión, con una gran responsabilidad y, sobre todo, con una gran lealtad. Lealtad a los profesionales que representamos, a las enfermeras, enfermeros y fisioterapeutas, y también a la organización de la que tengo el honor y la responsabilidad de intentar dirigir y coordinar. Por tanto, muy ilusionado y cargado de proyectos de trabajo para desarrollarlos en los próximos años.

¿Cuál es el principal problema al que se está enfrentando la profesión?

En el conjunto de la profesión hay una gran precariedad laboral y retributiva, una tremenda precariedad profesional y una falta de estímulo por parte de la Administración sanitaria, del propio Ministerio de Sanidad y de las distintas Consejerías de Salud de las Comunidades Autónomas. Siguen sin creer en que el motor del sistema sanitario son las enfermeras y los enfermeros. Las instituciones siguen sin ver el potencial que representan los profesionales de Enfermería y, como consecuencia de eso, tenemos la falta de reconocimiento profesional y la falta de estímulos laborales y retributivos para que se desarrollen como han de hacerlo los profesionales.

¿Confían en los planes impulsados desde Función Pública para paliar la tasa de temporalidad?

Manuel Cascos: "Siguen sin creer que el motor del sistema sanitario son las enfermeras".

Aunque nuestra organización es realista y pragmática, también tiene su parte de proyección de futuro y sus ilusiones. Aún así, nosotros creemos en los hechos. En este sentido, hay dos hechos fundamentales. El primero de ellos, el acuerdo que ha dado lugar el Real Decreto que aprobó el Consejo de Ministros, que es consecuencia de que Europa ha impuesto a nuestro país que, o establecían mecanismos para reducir la eventualidad, o los fondos europeos iban a dilatar o a dificultar su llegada. Por tanto, ese intento por acometer la eventualidad en nuestro país ha sido forzado por Europa.

El segundo es que los mismos actores, es decir, el Gobierno y las organizaciones sindicales, ya firmaron un acuerdo en 2017 para intentar atajar la eventualidad. En los cuatro años que han pasado, no solamente no ha disminuido la eventualidad, sino que ha crecido. Por tanto, la intención anterior de hace cuatro años no ha servido a fecha de hoy para nada.

Dicho esto, nos parece bien que la tasa de eventualidad, que en estos momentos se encuentra en muchas Comunidades Autónomas entre el 40 y el 60 por ciento, se reduzca por debajo del 8 por ciento. Nos parece bien que, después de tres años, una plaza ocupada por personal interino se oferte para dar estabilidad. Y nos parece bien que, si la Administración no cumple esos planteamientos, se les penalice.

El Gobierno se ha propuesto eliminar la precariedad en tres años propiciando la convocatoria de Ofertas Públicas de Empleo (OPE). En este sentido, ¿qué les han prometido en las mesas de negociación?

A fecha de hoy, algunas de las Ofertas Públicas de Empleo que se aprobaron hace cuatro años están aún sin resolver y de otras ni siquiera se ha publicado la convocatoria. Por tanto, creo que hay mucho camino por recorrer porque falta firmeza en la voluntad. No dudo que haya una voluntad para agilizar las Ofertas Públicas de Empleo, pero la realidad es esa. Una Oferta Pública de Empleo no debe de exceder los dos años para resolverse de manera efectiva. Es decir, desde que se aprueban los planes hasta que los profesionales se incorporan a su puesto tras haber obtenido la plaza.

Manuel Cascos considera que falta voluntad política en la tramitación de la Ley de Seguridad del Paciente.


Se puede decir que la baja ratio es una 'enfermedad crónica' del sistema. ¿Tiene esperanzas de curación o es también irreversible?

La ratio de enfermeras en nuestro país tiene curación porque la Ley de Seguridad del Paciente es una realidad que podría venir a resolver esto, pero hay que tener recursos para ello. En este momento, en Europa la media es de 8,8 enfermeras por mil habitantes, mientras que, en nuestro país, es de 5,3 enfermeras por mil habitantes. Esto hay que resolverlo porque repercute en el sistema sanitario y repercute en los profesionales.

La Ley de Seguridad del Paciente es una de las principales preocupaciones del Sindicato. ¿Se sienten decepcionados con los partidos que inicialmente apoyaron este texto?

No me siento decepcionado con los partidos. No tengo ningún elemento de juicio objetivo para dudar de su honestidad en las comparecencias públicas que hicieron en el Congreso de Diputados expresando su apoyo. Fueron 312 votos a favor para la toma en consideración y solo 10 votos en contra. Por lo tanto, aquello fue un escenario público en el Congreso de los Diputados, en sede parlamentaria, con un compromiso expreso y explícito para que la Proposición de Ley liderada por el Sindicato de Enfermería en cuanto a la seguridad del paciente fuese una realidad en nuestro país.

Llevamos seis meses paralizados por la presentación de las enmiendas parciales. Estoy convencido de que las enmiendas parciales se han ido prorrogando, semana tras semana, porque no ha habido voluntad política y, en eso, creo que hay una alta responsabilidad tanto por parte del PSOE como de la ministra de Sanidad, Carolina Darias. Creo de verdad que, si el PSOE y la ministra de Sanidad hubiesen tenido voluntad política, las enmiendas parciales estarían resueltas desde hace meses.


"Creo que, si el PSOE y la ministra de Sanidad lo hubiesen querido hacer, las emniendas parciales de la Ley de Seguridad del Paciente estarían resueltas desde hace meses"



Confío en que, en el mes de septiembre, se pueda activar y las enmiendas parciales se puedan poner en marcha. Y que, así, se presente y empiece el debate para que nuestra Proposición de Ley sea una Ley en nuestro país lo antes posible.

¿Considera entonces que esta demora es por falta de voluntad política?

El hecho de que las enmiendas parciales se hayan prorrogado durante seis meses, semana a semana, es una falta de voluntad política, insisto, en mi opinión, por el PSOE y por parte de la ministra de Sanidad, Carolina Darías.

Se estima que 8.000 enfermeras formadas en España trabajan actualmente en el extranjero. ¿Pesan más las condiciones laborales y salariales, o el no sentirse valorados por parte de nuestra Administración?

Las condiciones laborales y retributivas influyen de manera decidida en que las enfermeras emigren al resto de Europa, pero también se debe a la falta de puestos de trabajo que se les oferta. Razonable y legítimamente, tienen que vivir y necesitan trabajar para seguir adelante con su vida. Por eso, hemos presentado un proyecto que venga a reconstruir esa situación para que seamos capaces de recuperar a las enfermeras y enfermeros que tenemos fuera y, al mismo tiempo, dar estabilidad a los que hay en nuestro país para que no se vean forzados a emigrar. Ese proyecto lo hemos presentado al Ministerio Sanidad, así como a las distintas Consejerías y grupos políticos, por si consideran oportuno tenerlo en cuenta.

Turnos de noche, contacto con productos peligrosos, esfuerzos físicos... ¿Qué más tienen que hacer las enfermeras para poder prejubilarse sin que ello comprometa su economía?

Las enfermeras tienen todos los ingredientes y todos los elementos de juicio objetivos que acreditan y justifican como una verdadera necesidad la jubilación anticipada y voluntaria. Las enfermeras asumen situaciones de penosidad, carga psicosocial en contacto permanente con el sufrimiento, el dolor y la muerte. Asumen riesgos por manejo de productos tóxicos, riesgos biológicos, riesgos por manipulación de pacientes, físicos y económicos. Todas esas circunstancias son ingredientes más que suficientes para que accedan de manera voluntaria y sin pérdida retributiva a la jubilación anticipada.

El Ministerio ya tiene conocimiento de un informe que se le ha trasladado desde nuestra organización donde le argumentamos científicamente las razones que justifican que las enfermeras y los enfermeros deben tener acceso a la jubilación anticipada y voluntaria sin merma económica. No se puede estar durante 45 años en permanente alerta y vigilancia. Los pacientes necesitan que los profesionales estén en óptimas condiciones y, evidentemente, después de 45 años de servicio y con una edad superior a los 60 años, creo que las enfermeras merecen y necesitan jubilarse, entre otras cosas, porque se va a generar empleo y se van a rejuvenecer las plantillas. Creo que eso es bueno para los profesionales, para el sistema sanitario y también para los pacientes.


"Nuestro sistema sanitario no se puede sostener con el 6 por ciento del PIB, cuando la media de Europa es del 10"



Como ha dicho, Enfermería exige este reconocimiento por penosidad laboral y, en cambio, los médicos por desempeñar trabajo nocturno con carácter ordinario, ¿se unirían a la reivindicación de los sindicatos médicos con tal de conseguir este derecho?

El Sindicato de Enfermería lleva años trabajando en la jubilación anticipada y voluntaria. En enero del año 2019, hicimos público que íbamos a empezar a desarrollar nuestro plan de trabajo, pero estalló la pandemia. Nuestra organización fue la primera que, en base a la situación que le he comentado antes, consideraba una necesidad inexcusable que las enfermeras se pudieran jubilar anticipadamente de manera voluntaria.

He visto que los compañeros médicos justifican el planteamiento de la jubilación anticipada porque hacen 11.000 horas de noche. Como dato objetivo, cualquier enfermera hace 18.000 a lo largo de los mismos años que ellos plantean.

Ante las reformas del gobierno, ¿recomendaría a una enfermera que esté pensando en prejubilarse hacerlo antes de que lleguen estos cambios?

La jubilación anticipada y voluntaria es una decisión personal, pero sí le puedo decir que esta organización sindical va a hacer todo lo que esté en su mano para que la jubilación anticipada y voluntaria sea una realidad lo antes posible y que la enfermera o el enfermero libremente decida si accede o no a esa jubilación anticipada.

Ahora está cobrando mucho interés la propuesta de 32 horas semanales, la jornada laboral, cómo contempla el sindicato está posible nueva relación laboral y si cree que es asumible para el Sistema Nacional de Salud.

En este sentido, pedimos que la jornada de 35 horas esté en todas las Comunidades Autónomas. Este derecho solamente se ha recuperado en nueve. En la mitad de nuestras Comunidades Autónomas, los profesionales aún no han vuelto a las 35 horas semanales; están en 37 horas y media. Creo que primero tenemos que resolver que todo el país, sin discriminación y arbitrariedad, esté en 35 horas y, después, podrá ser el momento de valorar si 32.

Otra de las propuestas del sindicato es la implantación de la enfermera escolar, ¿alguna comunidad autónoma ha mostrado especial interés por que sea una realidad?

Sí, en la Comunidad de Madrid hay enfermera escolar, pero está un poco desordenado. Tenemos enfermera escolar en Andalucía, donde hay 400 profesionales que se dedican a esta actividad en un modelo que nosotros compartimos. Nosotros defendemos que una enfermera escolar pertenezca al sistema sanitario, que no pierda la interrelación con el equipo multidisciplinar de profesionales y que tenga acceso a la historia clínica de los niños, niñas y jóvenes, pero que su jornada laboral sea dedicada exclusivamente al centro escolar.

La enfermera escolar solo presenta ventajas y el coste es de unos 17-18 euros al año. Por tanto, creo que es perfectamente asumible, entre otras cosas porque la seguridad y la salud de los niños y niñas no tiene precio y la tranquilidad de los padres tampoco. 

Manuel Cascos, presidente de Satse, en el plató de Redacción Médica.


En cuanto a la formación de los profesionales, Sanidad ha valorado la incorporación de nuevas especialidades, pero la propuesta no ha recibido el visto bueno de todas las partes implicadas en la negociación, ¿qué parte se está oponiendo a esta iniciativa y qué motivos han alegado?

Nosotros no defendemos que la profesión enfermera sea una copia de la profesión médica, es decir, no apostamos por que todo sean especialidades. Creemos que la especialidad tiene que ser un valor añadido. Por tanto, en este momento lo que pedimos es que se culmine el proceso de la especialidad de Familiar y Comunitaria, previsto el examen de la prueba de la competencia en octubre/noviembre de este año. Después, abordaremos la especialidad Médico Quirúrgica, cuyos planes formativos aún no están ni aprobados. Cuando resolvamos esas dos circunstancias, que creo que es una responsabilidad y un derecho que tienen los compañeros y compañeras que llevan esperando 10 años, estaremos en disposición de valorar otras posibilidades.

El nuevo Real Decreto del Ministerio de Universidades ha generado polémica en el sector, ¿cuál es su opinión al respecto?

Se filtró un borrador en el que de alguna manera a las enfermeras y a los fisioterapeutas no se les reconocía como ámbito de conocimiento propio. Nosotros trasladamos nuestras alegaciones al Ministerio y a los pocos días hicimos una denuncia pública diciendo el por qué no compartíamos ese planteamiento. Tengo que reconocer que en 24 horas el ministro Castells reaccionó y dijo públicamente que reconocía su error, que se iba a resolver y que las enfermeras y los fisioterapeutas tendrían ámbito de conocimiento público. Tengo constancia de que hay otro borrador donde ya viene recogido, pero somos prudentes. Nosotros vamos a esperar a que la norma sea una realidad.

Para finalizar, ¿hacia dónde cree que debe ir nuestro Sistema Nacional de Salud en el futuro?¿Cuáles son los retos y las posibles soluciones?

Nuestro sistema sanitario tiene que cambiar de manera profunda; no se puede sostener con el 6 por ciento del PIB, cuando la media de Europa es del 10. Nuestro sistema sanitario no puede prever que para los próximos 30 años, con el 'Plan 2050', el crecimiento en presupuesto sea de un punto, es decir, 11.000 millones de euros para los próximos 30 años. Eso va a condenar a la precariedad al sistema sanitario público. Van a venir 140.000 millones de euros de Europa para, de alguna manera, recomponer y reconstruir nuestro país en todos los sectores, y la situación a fecha de hoy es la siguiente. El 'Plan España Puede', que prevé 70.000 millones de euros, destinará a Sanidad el 1,5 por ciento. En el Comité de la Comisión Interministerial para la recuperación del país, es decir, donde se va a decidir cómo se van a repartir los fondos, hay diez ministerios y las vicepresidencias, pero el Ministerio de Sanidad no está presente. De los 200 compromisos del Congreso de los Diputados aprobados por mayoría por todos los grupos políticos, ¿se ha puesto en marcha alguna de las 200 medidas? Ninguna después de un año de la aprobación. 'España 2050', a fecha, de hoy tiene ocho grandes bloques y ninguno se destina a Sanidad.

Y, por último, los cuatro grandes objetivos del 'Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia' en España son: transición ecológica, transformación digital, cohesión territorial e igualdad de género. Ninguno es el Sistema Nacional de Salud. De verdad, ¿no hemos aprendido nada después de 18 meses de sufrimiento, de dolor, de muerte, profesionales extenuados, agotados? ¿Este es el planteamiento? ¿Este es el compromiso del Gobierno de nuestro país? ¿Este es el compromiso del Ministerio de Sanidad? ¿Este es el compromiso del Congreso de los Diputados con un sistema sanitario tremendamente debilitado, desestructurado y agotado? El presupuesto que se destina hoy a Sanidad no va a garantizar un sistema sanitario público eficiente, consolidado. Confío en que quien tiene la capacidad de rectificar, de legislar y de proveer los recursos necesarios cambie radicalmente, que haga un giro de 360 grados y ponga al sistema sanitario donde se merece, que no se olvide que estamos donde estamos por un problema de salud pública y que nos estamos recuperando porque el sistema sanitario con los profesionales al frente están haciendo de diques de contención. En muchos casos, han perdido la vida por ayudar a los demás en los centros sanitarios y eso, en mi humilde opinión, merece un respeto.

Aunque pueda contener afirmaciones, datos o apuntes procedentes de instituciones o profesionales sanitarios, la información contenida en Redacción Médica está editada y elaborada por periodistas. Recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.