La ourensana, número 6 del PIR, apuesta por formarse en Galicia y orientarse hacia la psicología infantojuvenil

Paula Crespo Morais.


SE LEE EN 3 minutos
Paula Crespo, natural de Ourense y de 24 años, ha logrado situarse en el número 6 del PIR tras obtener un baremo de 8,99 y una puntuación total de 10,16. Un resultado que la coloca entre las mejores aspirantes del país en una de las convocatorias más exigentes de la Formación Sanitaria Especializada. Sin embargo, más allá del hito académico, su prioridad ahora no es tanto el prestigio del destino como la cercanía. "Mi idea es quedarme en Galicia, probablemente", explica en una entrevista concedida a Redacción Médica.

Su deseo es estar cerca de su familia. "Me llama mucho Vigo, también Coruña, pero bueno, aún queda mucho tiempo para informarse y decidir", señala. La joven ourensana insiste en que prioriza estar cerca de casa, en una comunidad donde ha desarrollado tanto su formación como sus vínculos personales.


Vocación temprana por la sanidad pública


"Con 12 años ya quería ser psicóloga", recuerda Paula, cuya vocación es innata y se consolidó durante la adolescencia. "Aunque consideré estudiar alguna otra cosa en bachillerato, la verdad es que la psicología siempre me llamó mucho". La confirmación definitiva llegó en la universidad: "En cuanto entré en la carrera tuve claro que era la mejor decisión posible porque es algo que me encanta y me llena".

Además, para la joven, tanto la vocación como el compromiso con el sistema público han ido siempre de la mano. "Siempre tuve claro que mi idea era vivir y trabajar en la sanidad pública", subraya.

Su preparación para el examen comenzó en marzo, justo hace un año, mientras finalizaba el Máster en Psicología General Sanitaria. "Estuve compatibilizando hacer el TFM y acabar las prácticas", explica. Lejos de encerrarse en una rutina extrema, optó por apoyarse en la planificación de una academia y mantener sus métodos habituales. "Estudiaba en casa", resume. "La constancia y el compromiso con que esto era mi prioridad en ese momento, y el resto pasó a un segundo plano".

La publicación de las notas fue un momento especialmente emotivo, marcado además por la incertidumbre que rodeó los plazos en esta convocatoria. "Hubo mucho estrés asociado. Estaba todo el rato mirando el móvil", recuerda. Finalmente, la noticia llegó por la noche, en casa y rodeada de su familia. "Fue así bastante de sorpresa, pero con mucha emoción. Muchas lágrimas, muchos abrazos, mucha ilusión, porque no me lo esperaba para nada".


Mirada puesta en la psicología infantojuvenil


En cuanto a su futuro profesional, aunque aún no ha decidido destino, sí tiene claro el ámbito que más le motiva. "Tanto en la carrera como en el máster fui enfocándome mucho a la psicología infantojuvenil. Y la verdad es que es un ámbito que me encanta", afirma.

También ha desarrollado inquietudes investigadoras, especialmente en el campo de las minorías sexuales y de género. Un enfoque que, según detalla, está estrechamente vinculado a la juventud y que le gustaría integrar en su trayectoria profesional. "Me encantaría poder vincular también la práctica clínica con la investigación en ese ámbito", concluye.
Las informaciones publicadas en Redacción Médica contienen afirmaciones, datos y declaraciones procedentes de instituciones oficiales y profesionales sanitarios. No obstante, ante cualquier duda relacionada con su salud, consulte con su especialista sanitario correspondiente.