La número 1 del PIR 2018: "El examen de este año ha sido más difícil"

Laura Quiles, actual residente de primer año del Hospital Clínico de Valencia, analiza la prueba para psicólogos de 2019

Laura Quiles.
La número 1 del PIR 2018: "El examen de este año ha sido más difícil"
mar 05 febrero 2019. 15.00H
Laura Quiles actual residente de primer año del Hospital Clínico de Valencia, tiene en su haber lograr la plaza número 1 en el PIR 2018 –convocatoria de 2017- por lo que algo sabe sobre el examen PIR, y sus características. Tras su primer año de residente, y con la visión que dan 12 meses después de pasar por esta prueba selectiva, la que fuera alumna de la academia APIR hace un análisis del examen de la presente convocatoria.

¿Cómo valoras de forma general el PIR 2019?

Parece que ha sido un examen significativamente más complicado que las convocatorias anteriores. Ha incluido preguntas que no son las habituales, así como información sobre cuestiones muy específicas como las neuronas de von Economo, el test de carga de agua, y otras relacionadas con bases biológicas.

¿Qué similitudes o diferencias has encontrado con el PIR del año pasado?

Parece que se sigue manteniendo la misma tónica en la distribución de las preguntas por asignatura. Psicología Clínica y Tratamientos Psicológicos son las asignaturas más preguntadas, seguidas por Evaluación Psicológica y Psicoterapias. Parece que la cantidad de preguntas por área es similar, aunque de Tratamientos Psicológicos y Evaluación Psicológica han sido menos que en la convocatoria anterior.


Ha habido mucha presencia del manual diagnóstico DSM-5, entre las preguntas de Psicología Clínica


En cuanto a contenidos ha habido mucha presencia del manual diagnóstico DSM-5, entre las preguntas de Psicología Clínica. Una buena parte de las preguntas no ha sido tanto sobre características clínicas o criterios diagnósticos como tal, sino enfocadas a cuestiones más accesorias relacionadas con la cultura, el desarrollo, la epidemiología o la comorbilidad de determinados trastornos. Sin embargo, otra parte de las preguntas de Psicología Clínica han versado sobre cuestiones que aparecieron en las dos últimas convocatorias.

En relación al área de Tratamientos Psicológicos parecen haberse incrementado las preguntas relacionadas con aspectos biológicos: psicofármacos, bases biológicas de interdictores, etc. Si ha habido un cambio importante en las preguntas de Psicoterapias. No se ha preguntado por modelos clásicos, sino en exclusiva por técnicas y tratamientos específicos, y especialmente por terapias de tercera generación, aunque siguen siendo muy preguntadas las técnicas cognitivas y conductuales.

Otro pequeño cambio, se ha llevado a cabo en las preguntas relacionadas con Psicología Experimental, en las que van cogiendo peso la parte de métodos de investigación en detrimento de preguntas del área de estadística.

Las preguntas de Psicobiología, sí que parecen algo más complicadas que las del PIR 2017, al ser sobre cuestiones más específicas. Por último, los bloques de Psicología del Desarrollo, Psicología Social, Psicología de la Salud y Psicología Diferencial y de la personalidad han sido muy similares a los de otros años.

¿Crees que el examen PIR mantendrá una línea ascendente de dificultad en los próximos años?

No podría responder a eso. Las últimas convocatorias han ido oscilando en cuanto a nivel de dificultad: 2015 más asequible, 2016 más complicado, 2017 más asequible, 2018 más complicado. Sí que parece que la tendencia en los próximos años va a ser introducir múltiples preguntas sobre la última edición de DSM (tanto características clínicas como aspectos socio-culturales), así como sobre terapias en las que están produciéndose importantes avances en la actualidad, como son las terapias de tercera generación y otras más recientes.

¿Cómo influye la preparación mediante academia de un examen de mayor dificultad como es el examen PIR? 

Creo que tener una academia como referencia es una buena opción ya que te facilita información muy útil de cara a cómo orientar el estudio: porcentaje de preguntas de cada asignatura en el examen, temas y conceptos más preguntados en las últimas convocatorias, etc. Esto nos ayuda a ver la tendencia que siguen los últimos exámenes y nos puede dar pistas sobre qué aspectos no podemos pasar por alto durante el estudio.


Preparar el examen en una academia me sirvió para tener un apoyo; una guía que me ayudó a organizar mi tiempo y esfuerzo.


Preparar el examen en una academia me sirvió para tener un apoyo, una guía que me ayudara a organizar mi tiempo y esfuerzo. Además, contar con un equipo de personas dispuestas a responder tus dudas o facilitarte material actualizado es una gran ayuda. En mi caso, elegí APIR porque me pareció muy útil su metodología y los recursos que ofrecían (clases online, diapositivas, manuales, etc.).

¿Crees que el examen PIR se ajusta a la puesta en práctica de la psicóloga clínica?

Creo que gran parte de los conocimientos que adquirimos durante la preparación del PIR son muy útiles de cara a la práctica clínica, especialmente en relación a asignaturas como Psicología Clínica, Psicología Clínica Infantil, Tratamientos Psicológicos o Psicoterapias. Sin embargo, aspectos sobre Psicología Básica, Psicología del Desarrollo o Psicología Social no son tan abordados durante la residencia y la práctica habitual (exceptuando el campo de la investigación).

Este año en concreto, ha habido algunas preguntas, de las áreas clínicas, sobre aspectos que no son demasiado relevantes en la práctica, como aspectos culturales o datos epidemiológicos muy concretos de algunos trastornos mentales, así como información muy específica sobre ciertos aspectos relacionados con la Psicobiología.

¿Qué cambiarías del examen PIR?

A nivel de contenido, quizá que éste se ajustase en mayor medida a lo que posteriormente será relevante durante la residencia y la práctica clínica (más representación del área Clínica, Tratamientos, Terapias y Evaluación psicológica) lo cual incrementaría nuestra preparación y formación en dichos aspectos.

Por otro lado, un mayor cuidado en los aspectos formales de la prueba: errores ortográficos, preguntas repetidas, problemas en la plantilla de respuestas...  Este año han sido muchos los problemas con la plantilla de respuestas, que ha supuesto gran nerviosismo entre los aspirantes a la plaza en el momento del examen, al enfrentarse a un punto extra de incertidumbre y dificultades de concentración.

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