El bebé tuvo que ser ingresado a los diez días de vida después de que su padre y su madre presentasen síntomas del virus

Primer caso de viruela del mono en un bebé recién nacido: en UCI 14 días
Lesiones cutáneas del recién nacido compartidas por los investigadores del Imperial College.


13 oct 2022. 17.10H
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El Imperial College de Londres ha informado por primera vez de un caso de infección de viruela del mono en un bebé recién nacido, en el que también se estableció la presencia de adenovirus. Tanto su padre como su madre habían contraído la enfermedad, por lo que se baraja que pudiera contagiarse periparto, aunque no se descarta que hubiera transmisión placentaria.

Según el informe, publicado en The New England Journal of Medicine (NEJM), tras el nacimiento sin incidentes del pequeño a finales de abril de 2022, este desarrolló una erupción en el día nueve de vida. La erupción fue inicialmente vesicular, comenzando en las palmas de las manos y las plantas de los pies y extendiéndose posteriormente a la cara y el tronco. Gradualmente se convirtió en pustulosa.

Nueve días antes de su nacimiento, su padre presentó un cuadro febril, seguido de una erupción generalizada, pero esta se resolvió antes del día del parto. Por su parte, la madre mostró una erupción similar cuatro días después de dar a luz. Sin embargo, la familia, que vive en Reino Unido, no había viajado a África ni hay constancia de que estuvieran en contacto con ningún viajero.

Los síntomas de la viruela del mono empeoraron a los 15 días de vida


Ante la aparición de los síntomas, el bebé fue trasladado a la unidad regional de cuidados intensivos pediátricos en el día quince de vida, debido a una insuficiencia respiratoria hipoxémica en evolución. Aunque en un primer momento se consideraron varios diagnósticos, la presencia de linfadenopatía axilar, la naturaleza de las lesiones cutáneas y la cronología atípica de la infección intrafamiliar despertaron la preocupación por la viruela del mono humana.

Las pruebas de reacción en cadena de la polimerasa de las muestras de sangre, orina, fluido vesicular y frotis faríngeo obtenidas del bebé y de la madre condujeron al diagnóstico de infección por el virus de la viruela del mono. Asimismo, se identificó adenovirus en las secreciones respiratorias y la sangre del bebé.

El estado del pequeño empeoró, teniendo que iniciarse la ventilación invasiva que se mantuvo durante catorce días. A lo largo de las dos semanas se llevó a cabo un curso de tecovirimat enteral (a una dosis de 50 mg dos veces al día) en combinación con cidofovir intravenoso. Pasado este tiempo el bebé se recuperó y fue dado de alta.

No se puede atribuir la enfermedad clínica ni al virus de la viruela ni al adenovirus


Sin embargo, dado que los informes de infección neonatal por el virus de la viruela del mono son raros y se trata de un caso único, no es posible atribuir la enfermedad clínica a ninguno de los dos patógenos (virus de la viruela del mono o adenovirus) directamente, ni tampoco es posible atribuir la mejora del estado clínico del lactante al uso de tecovirimat o cidofovir.

Los investigadores han compartido este caso incidiendo en la gravedad que puede entrañar para los niños pequeños el sufrir esta enfermedad y resaltando la importancia de un reconocimiento temprano y un tratamiento rápido.
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