Redacción Médica
24 de septiembre de 2018 | Actualizado: Domingo a las 18:00
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¿Qué relación hay entre la Operación Enredadera y el escándalo Funnydent?

Uno de los detenidos mantuvo una sonada relación personal y profesional con la quebrada empresa sanitaria

Imagen de una clínica de Funnydent.
¿Qué relación hay entre la Operación Enredadera y el escándalo Funnydent?
E.O
Jueves, 05 de julio de 2018, a las 14:40
El alcalde de la madrileña localidad de Arroyomolinos, Carlos Ruipérez, ha sufrido un infarto sobre las 11 de la mañana de este jueves, por lo que ha sido trasladado al Hospital Clínico en estado reservado. Ruipérez, ya suspendido de militancia por Ciudadanos, fue detenido el pasado martes en el marco de la Operación Enredadera contra la corrupción en la adjudicación de los semáforos. Una situación que nada tendría que ver con la sanidad  si no fuera porque años antes parte de su equipo en el consistorio y su propia mujer habían trabajado para Cristóbal López en la ruinosa empresa odontológica Funnydent.
 
Ruipérez se hizo con el bastón de mando en 2015 tras votar en blanco junto a otros tres ediles, rompiendo así las órdenes internas de la formación naranja de dejar gobernar a la lista más votada. Su mujer, Gloria García, así como su número dos en la alcaldía, Juan José González Arroyo, trabajaron para Cristóbal López, el empresario que llevó a la quiebra la franquicia de clínicas dentales de bajo coste.
 
Mientras que Gloria García fue secretaria de presidencia de la ruinosa Funnydent, el teniente alcalde nombrado por Ruipérez -sexto en la lista de la candidatura naranja-  accedió al nuevo gobierno gracias a la renuncia de su hija, Rocío González, quien ocupaba la quinta posición. Padre e hija habían trabajado también para López Vivar, el dueño de Funnydent y vecino de Arroyomolinos. Otros trabajadores de la clínica dental formaron, de igual manera, parte de las listas de la formación naranja en el municipio de la capital.

Afectados 2.400 pacientes

 
El cierre de las clínicas dejó a miles de personas sin poder acabar su tratamiento odontológico por la mala gestión de Cristóbal López, que ya había fracasado en otros negocios y se vanagloriaba de haber abierto varias clínicas bajo la marca Funnydent. El pasado mes de abril, la Audiencia Nacional obligó al juez a reabrir el caso al entender que había indicios de delito en la mala gestión del gerente de la empresa, acusado de estafar 8,8 millones a más de 2.400 pacientes.