Anemia sostenida e insuficiencia cardiaca: 62% más riesgo de morir

Aumenta un 62% la probabilidad de fallecimiento

El autor principal del artículo, Carles Díez-López.
Anemia sostenida e insuficiencia cardiaca: 62% más riesgo de morir
jue 06 octubre 2016. 16.00H
Redacción
La anemia persistente constituye un elemento de riesgo de muerte por cualquier causa pero, al mismo tiempo, se ha descubierto que, si se padece en el contexto de una insuficiencia cardiaca (IC), la probabilidad de fallecimiento aumenta un 62 por ciento.

Se trata de una de las principales aportaciones de un estudio elaborado por un equipo del Hospital Germans Trias i Pujol de Badalona y que publica Revista Española de Cardiología (REC).

El objeto del trabajo se ha centrado en averiguar si la evolución del estado de anemia en el paciente con IC influye en el pronóstico del cuadro clínico (del mismo modo que se conoce el impacto per se en la enfermedad, que resulta muy desfavorable, pues se ha descrito hasta el doble de riesgo de mortalidad por cualquier causa si se poseen valores bajos de hemoglobina).

Una muestra de 1.173 pacientes

La muestra de la investigación la han compuesto 1.173 pacientes.  A todos ellos se les determinó la hemoglobina en la primera visita y a los seis meses. Como ha explicado el autor principal del artículo, Carles Díez-López, “definimos la anemia como hemoglobina menor de 13 gramos por decilitro en los varones y de 12 en las mujeres, y clasificamos a los pacientes dependiendo del tipo de anemia: sin ella (ambas determinaciones normales), con anemia transitoria (anemia en la primera visita, pero no a los seis meses), con anemia de nueva aparición (inicialmente sin anemia, pero con anemia a los seis meses) o con anemia permanente (anemia en ambas determinaciones)”.

Según ha especificado este experto, “hasta un 47 por ciento de una cohorte de pacientes con IC de la vida real presenta anemia según la definición de la Organización Mundial de la Salud, y de ellos una quinta parte normalizan las cifras de hemoglobina (anemia transitoria) en los primeros meses de seguimiento (seis meses)”.

Sin embargo, Díez-López ha añadido que “otro quinto de los pacientes no anémicos presenta anemia en la evolución (anemia de nueva aparición), y hasta un tercio de los pacientes anémicos, permanecerán así en la evolución (anemia persistente)”.

La anemia de nueva aparición, 39% más de riesgo

En el análisis multivariable, aunque la anemia y el tipo de anemia continuaron siendo predictores independientes de mortalidad por cualquier causa en los pacientes con IC, el subgrupo que presentó peor pronóstico fue el de los pacientes con anemia persistente, con , en efecto, un 62 por ciento más de riesgo respecto a los no anémicos, seguidos de aquellos con anemia de nueva aparición (39 por ciento), que superaban en riesgo a los pacientes con anemia transitoria (31 por ciento).

En este sentido, Josep Lupón, también firmante del estudio y miembro de la Sociedad Española de Cardiología (SEC), ha aclarado que “la anemia en sí misma es un indicador del estado del paciente desde el punto de vista de la IC. En el estudio, el 24 por ciento de los pacientes resolvieron la anemia al recibir los tratamientos para la IC; sin embargo, los que no eran anémicos y, a pesar de estar tratados, desarrollaron anemia, reflejaron un empeoramiento global de su enfermedad”.
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