Diccionario de enfermedades

Sinovitis transitoria de cadera

¿Cómo se diagnostica la sinovitis transitoria de cadera?
La sinovitis transitoria de cadera es una alteración benigna y autolimitada que afecta preferentemente a niños de entre 3 y 8 años, si bien pueden afectarse niños menores de un año y adolescentes. Consiste en una inflamación de la bolsa sinovial de la cadera (la bolsa que administra líquido sinovial para lubricar la articulación). Es la causa más frecuente de dolor de cadera en niños.

¿Cuáles son las causas de la sinovitis transitoria de cadera?


Las causas de la sinovitis transitoria de cadera son desconocidas. En 3 de cada 4 niños ha existido una infección viral en los días previos, generalmente respiratoria. En otros, ha habido un traumatismo en los días previos.

¿Qué síntomas produce la sinovitis transitoria de cadera?


La sinovitis transitoria de cadera produce dolor de inicio brusco en la zona de la cadera, ingle o parte anterior del muslo, en el lado derecho o izquierdo, pero no en ambos lados a la vez. Como consecuencia de este dolor el niño cojea. A veces se asocia a fiebre, generalmente menor de 38ºC. El dolor va cediendo a lo largo de los días y suele desaparecer tras 10 días, si bien en algunos niños las molestias no desaparecen hasta pasadas varias semanas. En un número pequeño de niños el episodio puede repetirse en el futuro.

¿Cómo se diagnostica ?


La sinovitis transitoria de cadera es un diagnóstico clínico. En ocasiones puede ser necesario realizar un análisis de sangre, una radiografía, una ecografía, una RMN de la cadera o una gammagrafía ósea para descartar otras enfermedades más graves que pueden producir síntomas parecidos.



¿Puede prevenirse?

La sinovitis transitoria de cadera no puede ser prevenida.

¿Cuál es el pronóstico de la sinovitis transitoria de cadera?


El pronóstico de la sinovitis transitoria de cadera es bueno, hacia la curación sin secuelas.

¿Cómo se trata la sinovitis transitoria de cadera?


El tratamiento de la sinovitis transitoria de cadera consiste en reposo relativo y administración de anti-inflamatorios. En casos raros puede ser necesario traccionar la cadera para reducir el dolor (lo que requiere el ingreso hospitalario) o pinchar en el interior de la articulación (artrocentesis) para extraer líquido en caso de que lo hubiera.

Aunque esta información ha sido redactada por un especialista médico, su edición ha sido llevada a cabo por periodistas, por lo que es un contenido meramente orientativo y sin valor de indicación terapéutica ni diagnóstica. Recomendamos al lector/a que cualquier duda relacionada con la salud la consulte directamente con el profesional del ámbito sanitario correspondiente.