Fachada del Tribunal de Cuentas.

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Sociedades científicas

El Tribunal de Cuentas urge una mesa para armonizar precios de medicamentos

Un informe basado en datos de 2022 plantea la necesidad de que 4 regiones remodelen su gasto farmacéutico hospitalario

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El Tribunal de Cuentas ha detectado ciertas irregularidades en el gasto farmacéutico hospitalario de cuatro comunidades autónomas. Se trata de La Rioja, la Región de Murcia, Extremadura y Cantabria, justo los territorios que no cuentan con un órgano de control externo propio

Las conclusiones del escrito, basadas en datos de 2022, han llevado a la Comisión Mixta para las Relaciones con el Tribunal de Cuentas a tomar medidas drásticas. Entre ellas, en su sesión del 21 de mayo de 2026, tras analizar el informe remitido por el Alto Tribunal, el órgano parlamentario ha acordado instar al Gobierno a crear la Mesa del Sistema Nacional de Salud de Farmacia Hospitalaria para, dice la resolución, armonizar los precios de los medicamentos exclusivos entre comunidades autónomas, publicando descuentos por volumen y rappels anuales en el Portal de Transparencia de Sanidad, excluyendo la confidencialidad interestatal y operativo en 90 días. 

Asimismo, con base en el escrito formulado por el Tribunal, se ha puesto encima de la mesa exigir planes de salud autonómicos actualizados con indicadores específicos de gasto farmacéutico hospitalario, aprobados en tres meses. Aparte de ello, se insta al Ejecutivo central a dotar presupuestos iniciales evitando modificaciones de crédito y minimizando los intereses de demora en los próximos Presupuestos Generales del Estado (PGE).

Además, la resolución contempla la limitación de la contratación menor al 30 por ciento del gasto farmacéutico hospitalario en los Servicios de Salud de Cantabria, Extremadura, la Región de Murcia y La Rioja priorizando, así, procedimientos abiertos, Acuerdos Marco y negociados exclusivos con informes técnicos motivados de no fragmentación. 

Otra de las propuestas planteadas al Gobierno de España según los datos plasmados en el informe del Alto Tribunal es la integración de sistemas informáticos (PEA-Farmatools-JARA), eliminando el papel o las autorizaciones manuales, con formación obligatoria, en cuatro meses. También se propone implantar conciliaciones físicas-mensuales de inventario farmacéutico hospitalario en todos los Servicios de Salud mencionados con protocolos normalizados de control de caducidad y automatización progresiva, con una cobertura de más del 80 por ciento del stock de alto valor aprobando manuales obligatorios en 60 días y verificando el cumplimiento en la Cuenta General 2026.

Gestión del gasto farmacéutico hospitalario por autonomías

Por otro lado y de forma más directa, la Comisión Mixta ha aprobado instar a los Servicios Centrales del Servicio Cántabro de Salud (SCS), del Servicio Extremeño de Salud (SES), del Servicio Murciano de Salud (SMS) y del Servicio Riojano de Salud (Seris), y a las gerencias de las Áreas de Salud de los centros hospitalarios fiscalizados a adoptar las medidas oportunas para mejorar la planificación contractual de los gastos de la adquisición de productos farmacéuticos. Más concretamente se acuerda solicitar a las Gerencias de las Áreas de Salud del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla (HUMV), del Complejo Hospitalario Universitario de Badajoz (CHUB) y del Complejo Hospitalario San Millán-San Pedro que adopten medidas para corregir las deficiencias detectadas y a mejorar las aplicaciones informáticas de gestión de las prestaciones farmacéuticas detectadas en el análisis realizado.

Dentro de Cantabria, además, se insta a definir de forma clara las competencias entre el SCS y el Hospital Universitario Marqués de Valdecilla en el procedimiento de gestión de compras de medicamentos y llevar a cabo acciones que incrementen el conocimiento de la aplicación informática de gestión de las prestaciones farmacéuticas, que facilite la correcta atribución de funciones y responsabilidad al personal en dicho proceso. 

Por su parte, se exige a las Gerencias de las Áreas de Salud del Complejo Hospitalario Universitario de Badajoz, del Clínico Universitario Virgen de la Arrixaca y del Complejo Hospitalario San Millán-San Pedro que adopten medidas para el impulso de la adquisición de medicamentos en formato monodosis.

En cuanto al hospital cántabro, por ejemplo, el informe asegura que las adquisiciones de medicamentos se efectuaron en un 99 por ciento de su importe (101.894.303 euros) al margen de los procedimientos de contratación previstos en la Ley de Contratos del Sector Público, y el restante 1,16 por ciento a través de Acuerdos Marco. Por su parte, el CHUB registró un gasto de casi 57 millones. En su caso, la irregularidad principal fue el abuso sistemático del contrato menor, que representó el 74 por ciento de sus adquisiciones, detectándose un claro fraccionamiento indebido al acumular compras al mismo proveedor superando los límites legales.

El Hospital Virgen de la Arrixaca gestionó un volumen de gasto farmacéutico superior a los 102 millones de euros. Aunque tramitó el 66 por ciento mediante procesos negociados, destinó un 24 por ciento a miles de contratos menores que carecían del preceptivo informe de justificación de necesidad. El Complejo Hospitalario San Millán-San Pedro, con cerca de 48 millones de euros de gasto, canalizó el 80 por ciento de este importe (más de 38 millones) a través de contratos menores también fraccionados "irregularmente".

Adquisición de medicamentos

En el caso del medicamento exclusivo Darzalex 1800 mg, utilizado para el tratamiento de un tipo de cáncer denominado mieloma múltiple, existió una diferencia del 96,75 por ciento entre el importe final abonado por el CHUB (4.140 euros), el centro que compró a un precio mayor, y el importe abonado por el HUMV (2.105 euros).

La existencia de diferencias de precios entre distintos centros hospitalarios para un mismo medicamento ya fue puesta de manifiesto en el Informe de Fiscalización sobre la contratación celebrada o en vigor en 1999 y 2000 de las adquisiciones de medicamentos y productos farmacéuticos en una muestra de hospitales de titularidad pública del Sistema Nacional de Salud (SNS).

Y es que el precio oficial de los medicamentos lo fija el Ministerio de Sanidad, pero cada poder adjudicador (ya sea el Servicio Autonómico de Salud o un centro hospitalario) puede negociar directamente con los laboratorios, pudiendo obtener descuentos por adquisición de grandes volúmenes, o bien otras condiciones particulares que negocia cada Servicio Autonómico de Salud o los propios centros hospitalarios. De ahí que el coste real pueda variar entre unos poderes adjudicadores y otros y, por ende, entre las distintas regiones.

Sin embargo, el Tribunal de Cuentas considera que, a pesar de existir desventajas respecto a hacer públicos los precios de los medicamentos, como la posible desincentivación de la innovación, riesgo de desabastecimiento, o distorsión del mercado (los laboratorios podrían subir los precios en países con menor regulación para compensar pérdidas), "no parece razonable que dentro de un mismo país, los centros hospitalarios estén abonando precios distintos para un mismo medicamento".

Sistemas informáticos y modelos de adquisición

No obstante, es importante señalar que, con posterioridad al ejercicio fiscalizado, "se están llevando a cabo medidas tendentes al intercambio de información sobre precios en los agentes encargados de la toma de decisiones". Así, la Estrategia para la Industria Farmacéutica 2024-2028 es un documento elaborado por representantes del Ministerio de Sanidad, de Hacienda, de Industria y Turismo y de Ciencia, Innovación y Universidades, así como por las principales patronales de la industria farmacéutica en España, el cual fue aprobado en diciembre de 2024.

Por otro lado, el informe destaca la necesidad de un sistema de información nacional de consumo de medicamentos que permita elaborar métricas y contar con información interna sobre el consumo y el coste real de adquisición de cada medicamento y producto sanitario. En el caso del CHUB, por ejemplo, el escrito pone en relieve que la aplicación informática utilizada para la prescripción de medicamentos (Farmatools), no está conectada con la utilizada para la gestión clínica y asistencial de los pacientes y la facturación (JARA), lo que supone una mayor complejidad para relacionar la información de facturación con la de compras y consumos.

Asimismo, "no existe un flujo de autorizaciones en relación con el proceso de compra de medicamentos y con la aprobación del pedido y del albarán". Eso sí, "el director gerente del SES señaló en sus alegaciones que se están desarrollando proyectos de interoperabilidad entre ambos sistemas, con el objetivo de mejorar la trazabilidad, eficiencia y control de los procesos farmacéuticos".