Ignacio Fernández Lozano, presidente de la SEC.

Ignacio Fernández Lozano, presidente de la SEC.

Sociedades científicas

Cardiología apuesta por el uso de estatinas preventivas en mayores de 70 años

El presidente de la SEC, Ignacio Fernández Lozano, destaca algunos de los avances más importantes del Congreso Europeo de la especialidad

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El Congreso Europeo de Cardiología deja este año importantes novedades para la práctica clínica, aunque no todas tendrán un impacto inmediato en la consulta. Para el presidente de la Sociedad Española de la especialidad (SEC), Ignacio Fernández Lozano, entre los resultados que marcarán especialmente el futuro destacan la anticoagulación de pacientes con fibrilación auricular y riesgo intermedio, el conocimiento cada vez más preciso de la aterosclerosis subclínica y, sobre todo, los nuevos datos sobre el uso de estatinas en personas mayores de 70 años.

Se trata del ensayo Staree, que incluyó cerca de 10.000 personas de este grupo de población y comparó el tratamiento con atorvastatina frente a placebo para evaluar el beneficio de reducir el colesterol en personas sin enfermedad cardiovascular conocida. El estudio mostró una reducción importante de los eventos cardiovasculares, aunque no consiguió demostrar un beneficio en otros objetivos relacionados con el estado general de salud, como demencia, discapacidad o un envejecimiento más saludable.

No basta con tratar el colesterol

Para el presidente de la SEC, la principal enseñanza es que el tratamiento con estatinas a partir de determinadas edades puede ser útil para reducir los acontecimientos cardiovasculares, aunque no constituye por sí solo una estrategia para garantizar un envejecimiento saludable. "Probablemente hay que recomendar hacer ejercicio, conservar el peso, para tener una salud global mejor", señala, apuntando a que los resultados del estudio podrían tener consecuencias en las próximas guías de prevención cardiovascular.

La cuestión será determinar hasta qué punto estos datos deben modificar la indicación de estatinas en las personas mayores de 70 años. El estudio plantea así un escenario en el que la prevención cardiovascular en edades avanzadas deberá ir más allá de reducir el colesterol.

Anticoagulación en pacientes de riesgo intermedio

El segundo estudio que Fernández Lozano destaca es Single-AF, centrado en uno de los problemas más habituales en Cardiología: la fibrilación auricular, la arritmia más frecuente. El ensayo incluyó alrededor de 1.800 pacientes considerados de riesgo intermedio de ictus, un grupo que hasta ahora estaba menos representado en los grandes estudios sobre anticoagulación. Los resultados, según explica el presidente de la SEC, muestran un beneficio de la anticoagulación, con una reducción del 69 por ciento de los eventos clínicos adversos.

Las consecuencias podrían ser relevantes para las futuras recomendaciones europeas. Actualmente, este grupo de pacientes tiene una recomendación que permite considerar la anticoagulación, pero Fernández Lozano considera probable que los nuevos datos hagan que pase a convertirse en una recomendación más firme: "Ese riesgo intermedio en las guías europeas era una recomendación de clase 2a y probablemente en las próximas guías sea una indicación de clase 1".

De confirmarse este cambio, supondría ampliar el número de pacientes con fibrilación auricular en los que se recomienda de forma clara la prevención del ictus mediante anticoagulantes.

El mapa de la aterosclerosis revela enfermedad incluso en personas jóvenes

El tercer trabajo destacado por el presidente de la SEC es React, un estudio hispano-danés desarrollado por el Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares Carlos III (Cenic), que analiza la presencia de aterosclerosis subclínica, es decir, enfermedad arterial que todavía no ha producido síntomas. El trabajo amplía el conocimiento aportado anteriormente por el estudio PESA y analiza a personas de entre 18 y 70 años sin enfermedad cardiovascular conocida. Uno de sus mensajes más llamativos es que la aterosclerosis puede estar presente incluso a edades muy tempranas.

Según Fernández Lozano, entre las personas de 18 a 29 años aproximadamente uno de cada 13 presenta signos de aterosclerosis. El estudio no está diseñado para cambiar inmediatamente la práctica clínica, pero aporta información relevante sobre cuándo comienza realmente el proceso aterosclerótico y refuerza la importancia de actuar sobre los factores de riesgo desde edades tempranas.

Insuficiencia cardiaca: cambios de clasificación, pero poco impacto inmediato

El Congreso también ha presentado nuevas guías europeas de insuficiencia cardiaca, con modificaciones en la clasificación de la enfermedad. Sin embargo, Fernández Lozano considera que su repercusión inmediata en la consulta será limitada.

Uno de los cambios afecta a la denominación de la insuficiencia cardiaca con fracción de eyección levemente reducida. La nueva clasificación simplifica los grupos y elimina esta denominación para diferenciar fundamentalmente entre pacientes con una fracción de eyección por encima o por debajo del 50 por ciento.

“Es un cambio semántico”, explica el presidente de la SEC, que considera que habrá que esperar para comprobar qué consecuencias prácticas tiene la nueva clasificación en la atención de los pacientes.

La nueva definición del infarto busca sobre todo unificar criterios

Algo parecido ocurre con la quinta definición universal del infarto de miocardio, presentada durante el congreso. La nueva clasificación pretende establecer criterios comunes para que investigadores y profesionales hablen de los mismos pacientes. Para Fernández Lozano, su principal valor es precisamente esa homogeneización: “Es más una clasificación para que todo el mundo cuando hacemos un estudio clínico, o hacemos un registro, sepamos de lo que estamos hablando”.

El presidente de la SEC considera que no tendrá un gran impacto clínico inmediato, aunque reconoce que una mejor clasificación puede contribuir a identificar más casos de infarto en mujeres. En este sentido, subraya que el problema no depende únicamente de los criterios médicos, sino también de que las propias mujeres reconozcan el riesgo cardiovascular: "Tenemos que entender que es la primera causa de muerte".

Más allá de los nuevos ensayos, uno de los mensajes que atraviesa el Congreso es la necesidad de anticiparse a la aparición de la enfermedad cardiovascular. Y, en este punto, Fernández Lozano es contundente: España todavía no está preparada para pasar plenamente de una Cardiología reactiva a una preventiva. "Llegamos muchas veces tarde", afirma.