Julio Armas, médico de Urgencias en el Hospital Universitario del Vinalopó, y Begoña Reche, médico de Urgencias en el Hospital Universitario La Paz.

Julio Armas, médico de Urgencias en el Hospital Universitario del Vinalopó, y Begoña Reche, médico de Urgencias en el Hospital Universitario La Paz.

Medicina

Urgencias exige funciones definidas para evitar tensiones con los Servicios

Los expertos del servicio remarcan la necesidad de una formación variada y focalizada en el desarrollo del ojo clínico

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Sonido de sirenas de ambulancia, ajetreo casi constante a su alrededor y consultas con cronómetro dan forma al día a día de un médico de Urgencias. También incertidumbre: nunca se sabe qué puede entrar por la puerta del centro de salud. "Nos caracterizamos por trabajar sin agenda, por tener poco tiempo para comer, poco tiempo para descansar y por tomar mucho, mucho café", ha comentado el facultativo del Hospital Universitario del Vinalopó (Elche, Alicante), Julio Armas. Su colega del Hospital Universitario La Paz (Madrid), Begoña Reche, ha definido el servicio como "un caos". El sanitario de la institución alicantina ha puntualizado que se trata de "un caos organizado". Un escenario al que no tardarán en enfrentarse los residentes que opten por la recién creada especialidad MIR de Urgencias y Emergencias.

Se prevé que en la convocatoria de Formación Sanitaria Especializada (FSE) de 2026 salgan las primeras plazas para acceder a esta disciplina. Los facultativos del área esperan ansiosos la llegada de los futuros alumnos de Urgencias y Emergencias. "Estamos bastante entusiasmados con el hecho de contar con nuestros propios residentes. Al final, algunos de los que pasan por el servicio lo hacen por obligación. Ahora tendremos a personas que quieren estar aquí", ha destacado Reche. 

Más dudas genera su acoplamiento a las rotaciones. La médica de La Paz ha augurado un periodo de adaptación relativamente largo, en el que los residentes de la especialidad se juntarán con aquellos de otras ramas a los que se obliga a pasar por este servicio durante los cuatro años formativos en el Sistema Nacional de Salud (SNS). "Yo creo que seguirán viniendo a nuestra unidad, pero quien sabe, igual en un futuro lejano, tan solo lo hacen los interesados en Urgencias y Emergencias", ha señalado. La sanitaria ha agregado que se necesitarán bastantes MIR para dar respuesta a las necesidades del hospital, que atiende a una media de 500 pacientes al día, por lo que es importante que la nueva disciplina "sea atractiva" para aquellos que se planteen presentarse al examen FSE. 

"Rotan muchos médicos que no tienen los conocimientos necesarios", ha afirmado Armas

Por otro lado, los miembros de esta área confían que el programa cuente con un alto número de procedimientos, como puede ser la intubación orotraqueal, la toracocentesis, la ecografía o el uso del tubo terapéutico. "El residente debe estar acostumbrada a realizar todas estas técnicas en pacientes críticos", ha argumentado Armas. El facultativo del centro ilicitano ha añadido la importancia de adquirir conocimientos de Anestesiología o Cardiología. "El médico competente tiene que estar preparado para cualquier escenario", ha aseverado. 

A su vez, la formación no debería reducirse a los residentes, según los expertos consultados. Tanto Reche como Torrres han remarcado la importancia de que los actuales miembros de los servicios de Urgencias "revisen" los contenidos de las distintas áreas. Por ejemplo, las urgencias pediátricas son atendidas por facultativos de la rama sanitaria destinada a niños y adolescentes, por lo que, en caso de derivarse, los futuros especialistas tendrían que refrescar las especificidades de esta disciplina. Hay que recordar que la mayoría de trabajadores de estos servicios son médicos de Familia, los cuales podrán obtener la especialidad mediante la acreditación de su experiencia laboral.

Características de los aspirantes al MIR de Urgencias y Emergencias

La rutina de los empleados de estos servicios es frenética. Se trabaja en turnos de 12, 17 y 24 horas y los huecos de respiro son escasos. El facultativo debe estar en un estado de alerta constante, algo que no es para todos los graduados en Medicina. "Sin duda, Urgencias es la parte más vocacional de nuestro ámbito laboral", ha asegurado Reche. 

Por ello, "querer incorporarse en esta área" es la característica primordial de los futuros residentes. Además, los MIR tienen que estar preparados para asumir un volumen de trabajo fluctuante -con picos de estrés importantes y salas de espera repletas en determinados momentos- y actuar con celeridad y seguridad, decisivos a la hora de tratar un paciente agudo. Armas ha enumerado que los sanitarios que se anoten en esta especialidad deben ser "flexibles, empáticos y resilientes". "Hay que estar preparado para atender a personas que vienen asustadas, perdidas y desesperadas. Tenemos que estar listos para calmar y tranquilizar, pero también para intervenir de manera más agresiva si lo requiere la situación", ha continuado. 

"Trabajamos los 15 minutos más interesantes de cualquier caso médico", ha confirmado Armas

Pese a las dificultades que entraña el servicio, ninguno de los facultativos con los que ha hablado Redacción Médica piensan en abandonar el servicio. Armas lleva 10 años en esta área, mientras que Reche acumula 15. "Trabajamos los 15 minutos más interesantes de cualquier caso médico, aquellos que pueden determinar la supervivencia de una persona", ha reconocido el facultativo del principal hospital de Elche. "Es un entorno hostil y duro, pero también es emocionante. Jamás te aburres en Urgencias", ha sentenciado la sanitaria de La Paz.