Elena Jiménez, secretaria general de la Federación Empresarial de Farmacéuticos Españoles (FEFE).

Elena Jiménez, secretaria general de la Federación Empresarial de Farmacéuticos Españoles (FEFE).

Farmacia

El convenio de farmacias se juega en septiembre el acuerdo: "Hay margen para pactar"

La patronal mantiene su intención de seguir negociando, mientras los sindicatos conservan sus líneas rojas y no descartan nuevas movilizaciones

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La negociación del XXVI Convenio Estatal de Oficinas de Farmacia encara septiembre con posiciones todavía alejadas, pero también con una puerta abierta al entendimiento. La Federación Empresarial de Farmacéuticos Españoles (FEFE) considera que la mediación ante el SIMA permitió aproximar posturas en distintas materias y defiende que su última propuesta no es inamovible, mientras que los sindicatos aseguran que mantienen sus reivindicaciones y no descartan nuevas medidas de presión si no se producen avances.

Desde la patronal, Elena Jiménez, secretaria general de FEFE, rechaza que el proceso esté agotado. "FEFE no considera agotado, ni mucho menos, el margen para alcanzar un acuerdo", señala en declaraciones a este medio, destacando que durante la mediación "se permitió avanzar y acercar posiciones en un número importante de materias". A su juicio, septiembre debe servir para "retomar la negociación con voluntad real de acuerdo por ambas partes".

La organización empresarial también quiere alejarse de la imagen de bloqueo que ha acompañado a los últimos meses. Jiménez asegura que FEFE "no ha bloqueado ni dilatado la negociación" y que ha mantenido su disponibilidad para continuar las conversaciones y acudir a los mecanismos de mediación. En este sentido, defiende que durante julio y agosto "existía margen para haber seguido avanzando si hubiera habido voluntad de todas las partes".

Salarios, pero también jornada y organización

La cuestión económica continúa siendo uno de los principales escollos. FEFE reconoce que "la cuestión económica es, sin duda, uno de los principales asuntos pendientes", aunque insiste en que el convenio no puede analizarse únicamente desde el punto de vista salarial. La patronal sitúa también sobre la mesa la jornada, la organización del trabajo, la flexibilidad y el resto de condiciones laborales.

"Nuestra línea fundamental es que el resultado final sea asumible para el conjunto de las farmacias y compatible con el mantenimiento del empleo y de la calidad del servicio farmacéutico", apunta Jiménez. FEFE recuerda además que el convenio establece unas condiciones mínimas comunes y que las farmacias pueden mejorar esas condiciones cuando su situación lo permite.

La parte social, sin embargo, afronta septiembre sin intención de rebajar sus principales reivindicaciones. Fuentes sindicales consultadas por Redacción Médica aseguran que siguen "con las cosas claras" y "dispuestos a negociar", aunque advierten de que "eso no significa que vayamos a aceptar cualquier cosa". Los sindicatos esperan que el periodo estival haya servido para que FEFE "reflexione" y "reconsidere su postura de negativa y bloqueo".

Entre sus líneas rojas continúa estando el capítulo salarial, pero no es el único. La parte social rechaza la propuesta empresarial de flexibilización horaria y reclama también reducir el periodo de preaviso. "Hay puntos que no vamos a aceptar, no sólo el tema salarial al que no vamos a renunciar", trasladan las fuentes sindicales.

¿Negociación o nuevas movilizaciones?

El principal interrogante de cara a septiembre será si las partes vuelven directamente a la mesa o si el conflicto se reactiva en la calle. FEFE apuesta por la primera vía y asegura que "la estrategia debe ser la negociación". La patronal respeta las movilizaciones sindicales, pero considera que el convenio "se resolverá en la mesa negociadora y no mediante una escalada del conflicto".

Los sindicatos, por su parte, no cierran ninguna puerta. Aseguran que "con el nuevo curso comenzaremos con nuevas tareas y no descartamos ningún tipo de medida de presión", aunque subrayan que cualquier actuación se planteará "siempre en unidad con el resto de sindicatos".

Así, septiembre arranca con la paradoja de que la patronal sostiene que todavía existe margen suficiente para alcanzar un acuerdo y reclama un "esfuerzo final", mientras la parte social mantiene sus líneas rojas y prepara nuevas actuaciones si no detecta avances. El reto pasa por convertir el acercamiento producido en la mediación en acuerdos concretos que permitan poner fin a un conflicto que se prolonga ya cerca de dos años.