La diputada de Sumar y portavoz del grupo en la Comisión de Sanidad, Alda Recas.
Sumar exige un mayor seguimiento médico a los pacientes con secuelas por las vacunas contra el covid
En una PNL registrada en el Congreso también propone convertir en una prioridad la faceta sanitaria de la ventilación de espacios interiores
Inmunología descarta una "epidemia cardiovascular" por vacunas ARNm covid
Sumar ha presentado una proposición no de ley para que el Ministerio de Sanidad, junto a las demás “administraciones públicas competentes”, trace un plan de “evaluación y seguimiento para las situaciones infrecuentes de sintomatología persistente o patologías sobrevenidas relacionadas con los efectos secundarios de la vacuna contra el Covid-19”.
En el texto, que ya ha sido registrado para su posterior debate en la Comisión de Sanidad del Congreso de los Diputados, se resalta que hubo una voluntad inicial para realizar un seguimiento efectivo de los “infrecuentes casos” en los que “un número de personas trabajadoras esenciales vacunadas” se refirieron a “la aparición de patologías y sintomatología persistente y severa, en algunos casos con impacto funcional incapacitante”. Pero que esto no se ha traducido en un plan que luego se haya ejecutado con éxito.
Por ello proponen cinco puntos. El primero es el seguimiento de los casos que han sufrido efectos secundarios permanentes tras recibir dosis de la vacuna de AstraZeneca contra el Covid. Esto, a ojos de Sumar, debe incluir circuitos asistenciales claros y accesibles; criterios clínicos homogéneos y actualizables; registro y seguimiento longitudinal de casos; coordinación entre Atención primaria, especializada, salud laboral y Servicios Sociales y avanzar en un conocimiento sobre la etiología de los síntomas.
El segundo punto defiende “establecer criterios garantistas para el reconocimiento administrativo y laboral de las situaciones clínicas acreditadas”. El tercero pide “hacer efectivo el cumplimiento de las recomendaciones número XXI y XXIV de la Comisión de Investigación relativa a la gestión de las vacunas y el Plan de Vacunación”. La cuarta, “reconocer de forma extraordinaria la contingencia profesional de los efectos secundarios padecidos por las personas trabajadoras esenciales” y la última, aplicar el principio de reciprocidad “que se tuvo en cuenta a la hora de priorizar la vacunación de los trabajadores esenciales y el Estado les corresponda reconociéndoles la contingencia profesional”.
Perspectiva sanitaria de los sistemas de ventilación
Sumar, al mismo tiempo, ha presentado otra proposición no de ley para “redactar un reglamento propio de salud ambiental interior” que permita evitar la propagación de enfermedades infecciosas a través del aire en los edificios. Según este grupo, las normativas actuales están más enfocadas en la eficiencia energética y la construcción, pero no en la faceta sanitaria.
Por ello defiende que “una política de salud pública moderna debe trascender la “emergencia” para entender la Calidad de Aire Interior (CAI) como un derecho fundamental”. Argumenta que “es imperativo transitar hacia un modelo de gestión proactiva donde la ventilación, purificación del aire, higiene de los sistemas y control de focos de contaminación no sean accesorios, sino que constituyan una política estructural de prevención primaria, en todo tipo de espacios cerrados”. Su propuesta se resume en la creación de un órgano de coordinación entre las administraciones para conseguir estos objetivos y una financiación específica para la rehabilitación de sistemas de aireación.