Rafael Cofiño.
Sumar quiere elevar la calidad del aire interior a prioridad de salud pública
El partido ha registrado una Proposición no de Ley en el Congreso de los Diputados
El Grupo Parlamentario Plurinacional Sumar quiere situar la calidad del aire interior (CAI) como un elemento relevante de salud pública. Con este objetivo, ha registrado en el Congreso de los Diputados una Proposición No de Ley (PNL) en la que insta al Gobierno a incorporar la calidad del aire interior a las estrategias de prevención de enfermedades respiratorias, incluida la covid persistente. El texto subraya que esta enfermedad "se ha configurado como un problema relevante de salud pública y que su prevención pasa, entre otros factores, "por la reducción de la exposición al virus en entornos interiores".
En el fondo de la cuestión, hay una motivación clara: la falta de una regulación específica sobre la calidad del aire en los espacios cerrados. En la actualidad, esta materia se rige principalmente para regular aspectos constructivos y de eficiencia energética, y no como instrumentos de protección de la salud pública. Por ello, el grupo parlamentario pone sobre la mesa la necesidad de aprobar un Real Decreto específico sobre calidad del aire interior, que debería estar liderado por el Ministerio de Sanidad y extenderse a todos los espacios cerrados. "Es preciso que todos los espacios cerrados respeten unos mínimos de calidad; todas las personas tienen el mismo derecho a respirar aire interior saludable", defienden.
El aire en interiores, diana en la transmisión de enfermedades
Sumar reclama, además, que esta cuestión tenga un mayor peso en las políticas de prevención de enfermedades respiratorias. En este sentido, insisten en que la evidencia científica ha demostrado la importancia de la transmisión aérea en la propagación de estos virus en interiores y señala la ventilación y la calidad del aire como herramientas clave para reducir el riesgo de contagio.
Asimismo, añaden que "la protección debe ser transversal, afectando a toda la ciudadanía, pero, si cabe, especialmente a sectores críticos: centros sanitarios, sociosanitarios y educativos, donde residen o trabajan personas con mayor vulnerabilidad". "El impacto económico de futuras crisis sanitarias o del absentismo laboral por causas ambientales solo puede mitigarse si los entornos son resilientes y capaces de adaptarse a distintos escenarios epidemiológicos", aseveran.
Por este motivo, Sumar insta al Gobierno a impulsar una regulación específica sobre la calidad del aire interior para todos los espacios cerrados, reforzar su monitorización, especialmente en centros sanitarios, sociosanitarios y educativos, e incorporarla a las estrategias de prevención de enfermedades respiratorias. La iniciativa reclama además una mayor coordinación entre las distintas administraciones, formación específica para profesionales y gestores de edificios, campañas de información y líneas de financiación para mejorar los sistemas de ventilación en sectores como la hostelería, el comercio y los servicios sociosanitarios. "Es una medida urgente de salud pública, equidad y resiliencia urbana que protege de manera prioritaria a los colectivos más vulnerables (niños, mayores y personas institucionalizadas) y que, estamos convencidos, contará con el respaldo unánime de la comunidad científica, el sector técnico, los agentes sociales y la ciudadanía" señalan.