17 feb 2019 | Actualizado: 19:00
El Grupo de trabajo de Diabetes, Obesidad y Nutrición de la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI), coincidiendo con su reunión anual celebrada en Toledo el pasado 24 y 25 de Enero, presentó una guía práctica con las recomendaciones para el tratamiento farmacológico de la diabetes mellitus tipo 2 (DM2).

El algoritmo, publicado en la web de la SEMI, incluye las ultimas evidencias publicadas a lo largo del año 2018.

Se trata de un documento eminentemente práctico para ayudar en la toma de decisiones a los internistas y médicos de otras especialidades que atiendan a pacientes con diabetes. Las recomendaciones están centradas en diferentes perfiles clínicos de los pacientes. Las ultimas guías internacionales colocan al paciente en el centro de las decisiones terapéuticas, esta visión conecta con el lema de nuestra sociedad, “La visión global de la persona enferma”.


La enfermedad renal crónica es una situación omnipresente en los pacientes con diabetes


El Grupo de Diabetes recomienda que la elección del tratamiento farmacológico debería estar centrada en situaciones clínicas que obligan al uso de determinados fármacos hipoglucemiantes porque han demostrado beneficios adicionales más allá del control glucémico. Las situaciones mas relevantes son la enfermedad cardiovascular, donde tanto análogos del GLP1 como inhibidores de los receptores de SGLT2 (iSGLT2) tienen beneficios en términos de morbimortalidad; respecto a los pacientes con insuficiencia cardiaca, los iSGLT2 han demostrado disminución de hospitalizaciones como efecto de clase.

La obesidad y el sobrepeso son situaciones muy prevalentes en los pacientes diabéticos, por lo que deberían emplearse preferentemente terapias que ayuden a la reducción de peso, como se indica en el algoritmo. La enfermedad renal crónica también es una situación omnipresente en los pacientes con diabetes; por lo tanto, se deberían priorizar los fármacos hipoglucemiantes que han demostrado preservar la enfermedad renal y/o disminución de albuminuria. Por otra parte, se deberían evitar determinadas terapias en pacientes con enfermedad renal avanzada y en situaciones donde la hipoglucemia sea un problema añadido.

Mención especial a la población anciana frágil que requiere un manejo conservador de la diabetes. No obstante, no se deben de excluir de los tratamientos con beneficios adicionales a pacientes de edad avanzada pero en buena situación clínica y sin fragilidad.

Del mismo modo, se presenta una guía para ayudar a conseguir los objetivos de hemoglobina glicosilada una vez priorizadas las situaciones clínicas previas.

El compromiso del Grupo de Trabajo es seguir liderando el papel de los internistas en la prevención, el diagnostico y el tratamiento de los pacientes con DM2. Así mismo, colaborar con el resto de las especialidades médicas para trabajar de forma conjunta en la lucha contra la diabetes.

El documento está disponible de forma gratuita aquí.