12 nov 2018 | Actualizado: 18:50
Por Jesús Sánchez Martos, catedrático de Educación para la Salud de la Universidad Complutense de Madrid
Dom 22 diciembre. 12.47H

Los profesionales que componen los equipos de informadores en nuestros hospitales configuran sin duda alguna la mejor tarjeta de visita de nuestro sistema sanitario público. Todos, pacientes o familiares y amigos, necesitamos en muchas ocasiones, y no solo en los servicios de urgencias, de una información precisa que, si se acompaña de una dosis de paciencia, sonrisa y tacto, hace que la humanización tan necesaria en estos casos se haga presente.

Una comunicación eficaz, llena de humanización, es lo que todos deseamos cuando acudimos a un hospital, tanto en una situación de urgencia, como a la hora de poder solicitar una cita, llegar a una consulta o ingresar para la realización de una prueba diagnóstica o una intervención quirúrgica programada. Y es en ese sentido en el que la Consejería de Sanidad de Madrid, y especialmente su Dirección General de Atención al Paciente, hace una apuesta definitiva al crear un Programa de Formación de Formadores en Habilidades de Comunicación para todos los informadores de los hospitales madrileños, que he tenido el honor de comenzar.

Voluntad, entrega, ilusión, abnegación y vocación son los grandes valores que me gustaría destacar de todos, absolutamente todos, los Informadores que se han dado cita en el primer curso de 40 horas lectivas que acabamos de terminar y que se ha realizado en las aulas del pabellón docente del Hospital Clínico Universitario San Carlos, en el que su gerente, José Soto, se ha volcado con todo su equipo directivo, y especialmente el de sus informadores, con Carmen Calatayud al frente.

Los 20 informadores, procedentes de 13 hospitales madrileños, con formaciones de base muy diversas, nos han demostrado que cuando hay interés, ganas e ilusión, todo es posible, incluso poder llegar a la armonía y el equilibrio en un curso tan difícil como el del entrenamiento en habilidades de comunicación, que ahora todos ellos han de poner en marcha en sus respectivos hospitales con todos sus compañeros informadores.

Ahora que hemos terminado este primer curso, todos ellos disponen de formación y de los recursos educativos necesarios para poder implementar la formación de sus compañeros, además de su total y absoluta implicación. Solo necesitan algo que, desde luego, quiero dar por conseguido: la ayuda de sus respectivos equipos directivos y la aceptación por parte de sus propios compañeros para poder poner en marcha este Programa de Formación de Formadores. Nuestro objetivo, el de todos, es poder demostrar que los que de, un modo u otro, somos conocidos como expertos en comunicación no somos tan imprescindibles para conseguir una formación de calidad en habilidades comunicativas.

Si realmente disponemos de un equipo de informadores entrenados en esta importante materia, ellos serán los que resultarán necesarios e imprescindibles para poder llegar a que todos los informadores de los hospitales de la Comunidad de Madrid puedan disfrutar de una formación de calidad en la comunicación inteligente y afectiva, que es la que realmente resulta eficaz para aumentar la humanización de nuestros sistema sanitario. Ellos, esos 20 informadores a los que me he referido, son ahora los expertos en el tacto de las emociones, que es preciso implementar con grandes dosis de sentido común y experiencia.

Después de tantos años dedicado a la formación y el entrenamiento en habilidades de comunicación con diferentes colectivos, ha sido la primera vez en la que me encontrado con 20 hombres y mujeres que han demostrado una gran dosis de entrega, sensatez y responsabilidad, lo que ha hecho mucho más fácil que hayamos podido conseguir todos y cada uno de nuestros objetivos. Y ahora…solo nos queda confiar en que todos ellos puedan conseguir la ayuda necesaria por parte de todos para que este inicio de Programa no se quede en el cajón de los recuerdos y que sea una realidad, porque ellos son nuestra verdadera tarjeta de visita. Mi más sincera enhorabuena y reconocimiento a todos ellos y mi agradecimiento personal a nuestro consejero Javier Fernández-Lasquetty y a su directora general de Atención al Paciente, Elena Juárez, por la confianza que han depositado en este nuevo Programa.