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Las secuelas de los recortes de la Generalitat en la Atención Primaria

Martín Barra, diputado de Ciutadans (C's) en el Parlament de Catalunya y vicepresidente de la Mesa de la Comissió de Salut
Martes, 05 de julio de 2016, a las 17:15
Según datos publicados por la Asociación Estatal de Directores y Gerentes en Servicios Sociales, Cataluña es la comunidad autónoma que más ha recortado en sanidad. El presupuesto dedicado a sanidad en 2015 era un 31,27 por ciento menor que el de 2009, con un recorte de 3.782,2 millones de euros.
 
En 2015, Cataluña fue la penúltima comunidad autónoma en porcentaje de su presupuesto total destinado a sanidad, un 28,4 por ciento y la tercera por la cola en gasto per cápita. Un recorte de estas proporciones tiene consecuencias en todos los apartados de gasto, pero tiene una repercusión especial en el capítulo destinado a la plantilla de profesionales.
 
Además de los recortes de salario, eliminación de pagas extras, reducción de las DPO y otros recortes en nómina, según los datos proporcionados por el Departament de Salut de la Generalitat en respuesta a las preguntas planteadas por el Grupo Parlamentario de Ciutadans, el total de la plantilla de Atención Primaria del Instituto Catalán de la Salud se redujo en 3.394 profesionales entre 2010 y 2015.
 
De ellos, 825 correspondían a personal de enfermería, 912 a médicos, 245 a otro personal sanitario y 1.412 a personal de gestión y servicios. La distribución de estos recortes muestra importantes diferencias según Gerencia Territorial de Atención Primaria. Se recorta más personal en Camp de Tarragona que en la Catalunya Central, siendo que esta última tenía más plantilla en 2010. Calculando los recortes de plantilla en porcentaje, las diferencias oscilan entre el 10,5 por ciento que se ha reducido la plantilla en la Catalunya Central y el 20,9 por ciento que se ha reducido en Alt Pirineu i Aran.

Recortes de plantilla en Atención Primaria. Fuente: Departament de Salut de la Generalitat de Catalunya.


En relación a la situación contractual, mientras que el personal fijo se redujo en 424 personas (3,5 por ciento) y el personal interino en 1.336 (14,9 por ciento), la mayor reducción se produjo en el personal de sustitución que pasó de 1.805 personas a finales de 2010 a únicamente 171 personas a finales de 2015 lo que supone un recorte de 1.634 personas, un 90,5 por ciento. Es lógico que se reduzca menos el personal fijo cuyas condiciones laborales son más estables, pero además de la importante reducción del personal interino que tradicionalmente se consideraba como casi fijo, la contratación de sustitutos para cubrir bajas se redujo a la mínima expresión.
 
Si hacemos referencia a la plantilla estructural y tomamos únicamente los datos del personal fijo e interino excluyendo sustitutos y residentes, podemos observar que mientras algunas de las regiones con más plantilla como Barcelona o la Metropolitana Nord, han tenido una mayor reducción (492 y 431 respectivamente), otra región con un número similar de profesionales como es Metropolitana Sud, sólo ha visto reducida su plantilla en 194 personas.

Recortes en la plantilla estructural en Atención Primaria. Fuente: Departament de Salut de la Generalitat de Catalunya.


De esta forma, mientras la plantilla estructural de Metropolitana Sud se ha reducido un 4,6 por ciento, en Alt Pirineu i Aran aunque la diferencia sea sólo de 39 profesionales, representa una pérdida del 18 por ciento de su plantilla.
 
Una posibilidad para una distribución tan heterogénea sería que la reducción se hubiera centrado en las regiones donde había mayor número de interinos, dado que estos profesionales no tienen la misma garantía de mantenimiento de su puesto de trabajo y su número se ha reducido tres veces más que el de personal fijo.

Fuente: Departament de Salut de la Generalitat de Catalunya.


Con excepción de la Gerencia de Alt Pirienu i Aran, donde en 2010 había más interinos que fijos, en el resto de regiones el porcentaje de interinos respecto a la plantilla de profesionales fijos oscila entre el 69 por ciento de la Catalunya Central y el 80,9 por ciento de la Metropolitana Sud.
 
Aunque algunas Gerencias Territoriales con un porcentaje de interinos similar, como es el caso de Catalunya Central y Girona, o de Lleida y Metropolitana Nord, presentan porcentajes de reducción de plantilla también similares, en otros casos, la diferencias son significativas. Mientras que Barcelona, ha visto reducida su plantilla en un 10,4 por ciento, Camp de Tarragona que tenía un porcentaje muy similar de interinos ha visto reducida su plantilla en un 14,9 por ciento. Lo mismo se puede observar en el caso de las Gerencias Metropolitana Sud y Terres de l’Ebre que partiendo de porcentajes de interinos casi idénticos, sin embargo ven reducida su plantilla en un 4,6 por ciento y 11,5 por ciento, respectivamente.
 
Esta desigualdad territorial en los recortes podría verse compensada en función de la población de cada territorio, pero tampoco ha sido así. Aunque el número de tarjetas sanitarias individuales en cada una de las Gerencias Territoriales ha disminuido en el periodo de 2010 a 2015, la reducción de plantilla es tan importante que se ha incrementado la ratio de personas por profesional en todos los casos.
 
Este incremento de la ratio de población por profesional de nuevo es muy diferente según los territorios y oscila de los 105 de la Catalunya Central o los 113 de Lleida, a los 175 de Metropolitana Nord o Camp de Tarragona. Estas diferencias se agravan si tenemos en cuenta que Lleida y Camp de Tarragona tienen una densidad de población que, aproximadamente, es la mitad de la densidad de población de la Catalunya Central o la Metropolitana Nord. Por tanto, aunque en algunos casos la ratio de población por profesional haya aumentado de forma similar, la dispersión geográfica de la población hace que la repercusión sobre la accesibilidad al sistema sea muy diferente según territorios.
 
Otros muchos factores, han podido influir en la diferente distribución territorial de la drástica reducción de plantilla que ha sufrido la Atención Primaria del ICS, por ejemplo, la cantidad de profesionales que han llegado a la edad de jubilación o los que han tenido oportunidad de encontrar otro puesto de trabajo fuera del ICS, pero un hecho incuestionable es que la capacidad resolutiva de la Atención Primaria se ha reducido en todos los territorios, pero de forma desigual.
 
El mayor peso de los recortes que ha hecho la comunidad autónoma de Cataluña en los presupuestos de sanidad se han traslado a los profesionales por dos vías: el recorte de los salarios y el incremento de carga asistencial debido a la reducción de plantillas. Finalmente, el último perjudicado es el usuario con el aumento de listas de espera y la disminución de la calidad de la atención prestada, añadiéndose el agravio comparativo del incremento de la desigualdad territorial.
 
El recorte de 3.394 profesionales en la plantilla de Atención Primaria del ICS entre 2010 y 2015, resulta más significativo si se tiene en consideración que la Generalitat de Catalunya incrementó el número total de personal a su servicio en 17.610 personas entre 2007 y 2016. Obviamente, la sanidad pública, uno de los pilares básicos del estado de bienestar, no fue prioritaria en las políticas llevadas a cabo por los diferentes gobiernos de la Generalitat durante los tiempos de crisis. Es imperativo revertir esta situación y priorizar las políticas sanitarias, y sociales en general, antes de otras políticas de gasto que pueden dar réditos entre el electorado afín pero que no benefician al conjunto de la sociedad.
 
Nuestro grupo parlamentario, entre otras propuestas e interpelaciones al Govern, ya ha presentado en el Parlament una Proposición de Ley, pendiente de tramitación, de medidas urgentes para la mejora de la puntualidad y la calidad en la prestación de servicios sanitarios y sociosanitarios donde planteamos, entre otras medidas, una reforma de los criterios para la confección de las listas de espera que permita un conocimiento real de la situación como paso previo para tomar medidas eficaces.
 
Así mismo, en el pleno monográfico sobre la situación de emergencia social celebrado el pasado 10 de marzo, y aprobado por unanimidad, en el punto 60 se insta al Govern a presentar ante la Comissió de Salut del Parlament en el plazo de un mes, un informe que incluya el calendario y las principales líneas de actuación para revertir los recortes en Atención Primaria de salud de Cataluña, garantizando los principios de equidad, accesibilidad y calidad del sistema sanitario. El plazo no lo ha cumplido, y dada la práctica de recortar sin tener en cuenta los principios de equidad o accesibilidad, mucho me temo que este informe quede muy lejos de las expectativas exigidas en el pleno de emergencia social y de las acuciantes necesidades de la Atención Primaria.