Hay debates que trascienden a una profesión concreta porque afectan directamente a la seguridad de las personas. El intrusismo profesional en Enfermería es uno de ellos.

Cuando hablamos de intrusismo no estamos hablando únicamente de un incumplimiento normativo o de una cuestión corporativa. Estamos hablando de personas que reciben cuidados sanitarios de personal que no cuenta con la formación, la habilitación legal o la titulación necesarias para ejercer como enfermeras o enfermeros. Y eso supone un riesgo para la salud que ningún sistema sanitario responsable puede permitirse.

Desde el Colegio Oficial de Enfermería de Madrid (Codem) llevamos mucho tiempo denunciando esta realidad y trabajando para acabar con ella. Una situación que, lejos de desaparecer, ha ido adquiriendo una dimensión cada vez más preocupante. De hecho, el Codem ha alertado recientemente de un incremento exponencial de los casos detectados sobre todo en el ámbito privado, especialmente en centros sociosanitarios y residencias. Solo durante 2025, el Colegio tramitó más de 25 denuncias relacionadas con posibles casos de intrusismo profesional y en aproximadamente diez de ellas ejerció la acusación particular.

Detrás de estas cifras hay situaciones muy diversas: desde la falsificación de documentación hasta la realización de funciones propias de Enfermería por personas que carecen de la capacitación y autorización legal necesarias, siendo esta última la más habitual.

En este sentido una de las actuaciones fundamentales del Colegio es la denuncia ante la Inspección Sanitaria, en colaboración con la Administración, de aquellas situaciones en las que se detectan contrataciones de técnicos para la realización de actividades propias de la profesión enfermera.


"El instrusismo en Enfermería supone un riesgo para la salud que ningún sistema puede permitirse"



Esta labor de la Inspección implica también la vigilancia de los registros profesionales y la comprobación in situ de las funciones efectivamente desempeñadas, con el objetivo de garantizar que los cuidados y procedimientos enfermeros sean realizados exclusivamente por profesionales que cuenten con la titulación y habilitación legalmente exigidas. En el caso de las falsificaciones, algunos de estos casos han terminado en los tribunales con sentencias condenatorias. Así, la actuación del Colegio permitió recientemente que un falso enfermero fuera condenado por ejercer sin la titulación requerida.

Todo ello constata que el intrusismo no es una percepción ni una exageración, sino una realidad que exige una respuesta firme.

Enfermería es una profesión sanitaria, titulada, regulada y colegiada. Su ejercicio exige una titulación oficial, el cumplimiento de los requisitos legales establecidos y la correspondiente colegiación. Estos requisitos no deben entenderse como una barrera burocrática. Son una garantía y un beneficio para la sociedad.

También queremos trasladar un mensaje que consideramos especialmente importante: disponer de una titulación obtenida en otro país no habilita automáticamente para ejercer en España. Los procesos de homologación y reconocimiento existen precisamente para garantizar que todos los profesionales que atienden a los pacientes cumplen los mismos estándares de competencia, formación y seguridad.

Normalizar cualquier otra situación supone abrir la puerta a un ejercicio irregular de la profesión que no podemos aceptar.

‘La lucha contra el intrusismo requiere una responsabilidad compartida’


Las administraciones, los centros sanitarios y sociosanitarios, las empresas y los departamentos de recursos humanos tienen la obligación de verificar que quienes son contratados para desempeñar funciones propias de las enfermeras reúnen todos los requisitos exigidos por la ley.

Por ello, el Colegio se dirigirá a empleadores públicos y privados para recordar la necesidad de comprobar titulaciones, homologaciones y solicitar certificados de colegiación actualizados antes de cualquier incorporación profesional.

Pero también necesitamos la implicación de los propios profesionales. Muchas de las actuaciones emprendidas por el Colegio han sido posibles gracias a las denuncias y comunicaciones recibidas por enfermeras y enfermeros comprometidos con la seguridad de los pacientes. El intrusismo solo puede combatirse eficazmente cuando quienes lo detectan actúan. Como ya hemos señalado en otras ocasiones, la colaboración de los profesionales es imprescindible para acabar con este grave problema.


Una campaña que pretende generar conciencia


Desde el Colegio damos un paso más y ponemos en marcha la campaña ‘Tu salud merece cuidados profesionales’ que nace con una convicción clara: el centro del debate no debe ser únicamente la sanción al infractor, sino la protección de la salud de los pacientes. Y así, queremos hablar de seguridad, de confianza y de calidad asistencial.

Cuando una persona ingresa en un hospital, acude a un centro de salud o reside en un centro sociosanitario, da por hecho que quien toma decisiones sobre sus cuidados es una enfermera o un enfermero cualificado. Y los ciudadanos tienen derecho a esa certeza.

La campaña del Codem busca concienciar a la ciudadanía de una realidad tan sencilla como importante: los cuidados profesionales no se improvisan. La sociedad deposita una enorme confianza en nosotros y esa confianza se ha construido durante años de compromiso, conocimiento y cercanía. Preservarla es, por tanto, una responsabilidad colectiva.

Porque la lucha contra el intrusismo no consiste solo en señalar a quienes ejercen sin estar habilitados. Consiste en proteger aquello que los pacientes esperan y merecen cuando confían su salud a una enfermera: seguridad, profesionalidad y cuidados de calidad.