17 feb 2019 | Actualizado: 19:00
El relevo político en Andalucía es una de las noticias más importantes de los últimos meses en el ya de por sí convulso escenario político. En el terreno sanitario, el nuevo presidente andaluz, Juanma Moreno Bonilla y sus socios de Gobierno han puesto la Consejería de Salud en manos de una persona que, de primeras, conoce muy bien el terreno donde se mueve. En general deben quedar atrás los tiempos, y me viene a la cabeza el propio Ministerio, en los que la cartera de Sanidad iba a parar a manos de una hombre o mujer de partido al que no sabían dónde colocarle.


"Andalucía fue la primera Comunidad Autónoma en apostar por la prescripción enfermera"


No, Jesús Aguirre es un histórico de la Sanidad, con el que he tenido la oportunidad de sostener posturas enfrentadas y alineadas, pero siempre desde el respeto y la cordialidad. Afortunadamente, Aguirre no necesitará más que el razonable tiempo de adaptación para ponerse a trabajar por los andaluces. Nadie tendrá que instruirle en materia de recursos humanos, adquisición de medicamentos o equipos de alta tecnología o de cómo reforzar el rol de la Atención Primaria, ya que él es médico en este terreno tan crucial para la sanidad del presente y el futuro.

Que la enfermería andaluza siga siendo pionera


Pero yo no soy médico, sino enfermero y sin duda confío en que el recién nombrado consejero sepa valorar y potenciar a los profesionales a los que represento. Se da la circunstancia de que, históricamente, Andalucía ha sido pionera en muchos aspectos que afectan a las enfermeras y se ha logrado que ciertos cambios regulatorios y profesionales repercutan de forma positiva en los cuidados y tratamientos que reciben los pacientes.

Me refiero a que Andalucía fue la primera Comunidad Autónoma en apostar por la prescripción enfermera, con una visión de equipo multidisciplinar que ha dado muchos frutos. Ha costado años que otras administraciones -para empezar el Ejecutivo Central- se diesen cuenta de la necesidad de regular en este sentido.

No todo se ciñe a la prescripción. La prueba de que, en lo que se refiere a enfermería, la comunidad andaluza -mi tierra, de la que estoy orgulloso- es un moderno tren de alta velocidad la encontramos en su apertura de miras.

Apertura de miras para que, por ejemplo, no sea un problema que los enfermeros preparados y cualificados para ello puedan dirigir centros de salud; o se apostase de forma decidida por la gestión clínica o la enfermera de enlace. Todo ello no se puede obviar y Jesús Aguirre será tan inteligente como para no permitir que los logros que ha conseguido la profesión enfermera se pierdan por el camino.

Más bien los potenciará y será consciente de todo lo que pueden aportar al sistema las miles de enfermeras andaluzas. De momento, celebramos que la enfermera Catalina García sea la nueva viceconsejera de Salud y Familias, una enfermera con gran experiencia en la asistencia y una profesionalidad fuera de toda duda que seguramente aportará mucho al nuevo equipo formado en torno a Jesús Aguirre.


"Jesús Aguirre será tan inteligente como para no permitir que los logros que ha conseguido la profesión enfermera se pierdan por el camino"


El consejero ha declarado que “la Enfermería es un pilar básico y que el tándem Enfermería-médicos, médicos-Enfermería es de éxito absoluto”, que la profesión a la que represento va a ir tirando de la consejería y que se apuesta por los nuevos roles en la atención domiciliaria, en el control de pacientes pluripatológicos o en el ámbito escolar.

Los retos, los del resto de España


Me alegra escuchar esa declaración de intenciones. No van mal encaminadas. Los retos sanitarios de la comunidad más poblada de España no son diferentes a los que afronta el país en su conjunto empezando por el progresivo envejecimiento de la población o el aumento de los pacientes crónicos complejos con varias patologías y polimedicación.

Hemos repetido en muchas ocasiones que hace falta un gran cambio de enfoque de la sanidad para agudos a la sanidad para crónicos, del curar al cuidar. No hay fórmulas mágicas, pero la receta pasa por apoyarse en los magníficos profesionales que sostienen la sanidad.

Querido consejero Jesús Aguirre, la enfermería andaluza lo seguirá dando todo y rompiendo techos de cristal. Que no se frene ese tren de alta velocidad y siga dando ejemplo al resto de España. Que el cambio que ha llegado para el Gobierno se traduzca en un impulso, nunca en un paso atrás.