Opinión

Hacia la sostenibilidad del SNS por el camino de la innovación tecnológica

Carmen Aláez es adjunta a la Secretaría General de la Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria, Fenin.

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Reducir el impacto ambiental en el sistema sanitario se ha convertido en una prioridad de todo el ecosistema de salud. Un objetivo de especial relevancia en los entornos hospitalarios, por la elevada huella ambiental que acarrea su funcionamiento y la actividad asistencial. Sin embargo, la verdadera sostenibilidad del sistema sanitario va mucho más allá y debe entenderse desde una visión integral que combine tres enfoques inseparables: la ambiental, la social y la económica. En esa intersección es donde la tecnología sanitaria innovadora demuestra su capacidad transformadora; no solo como parte de la solución, sino como uno de sus principales motores.

El sector de Tecnología Sanitaria tiene incorporada la sostenibilidad en el núcleo de su actividad y propósitos. Nuestras empresas están comprometidas con el respeto por el entorno en todo el proceso productivo y ciclo de vida de sus soluciones innovadoras, con importantes inversiones para reducir emisiones, avanzar en ecodiseño, disminuir el consumo de recursos, la gestión de residuos derivados del uso de sus productos y, en la suma de todas estas estrategias, favorecer modelos de economía circular. Al mismo tiempo, impulsan políticas de buen gobierno, transparencia y responsabilidad social, alineadas con los principios ESG que hoy marcan la agenda empresarial y social. La sostenibilidad ya no es una tendencia en el Sector de Tecnología Sanitaria, sino un elemento esencial de compromiso con la sociedad y la competitividad.

Los hospitales representan uno de los ámbitos con mayor huella ambiental dentro del ecosistema sanitario. Por ello, alcanzar los objetivos de descarbonización y eficiencia energética requiere necesariamente contar con la colaboración de la industria tecnológica. Nuestras empresas se posicionan como socios estratégicos de las organizaciones sanitarias, aportando soluciones para mejorar la eficiencia y la seguridad de los procesos asistenciales, reducir el consumo energético, reforzar la gestión de residuos, optimizar el rendimiento de los equipos durante su vida útil de los equipos y facilitar la transición hacia modelos asistenciales más sostenibles.

La sostenibilidad debe construirse desde una lógica de corresponsabilidad y cooperación, compartiendo conocimiento, buenas prácticas y objetivos comunes. Ningún actor puede afrontar en solitario retos tan complejos como la descarbonización, la economía circular o la adaptación al cambio climático. Resulta imprescindible fortalecer alianzas entre administraciones, profesionales sanitarios, industria, gestores y pacientes. En este contexto, el sector de Tecnología Sanitaria se ha consolidado como un aliado imprescindible para avanzar hacia un modelo sanitario más resiliente, eficiente y sostenible. No se trata únicamente de desarrollar productos con menor impacto ambiental, sino de ayudar a transformar los propios modelos asistenciales para que generen más salud con menos recursos.

Si como sociedad reconocemos que la innovación tecnológica contribuye a la sostenibilidad, es necesario que las políticas públicas reflejen esa realidad. Un reconocimiento de ello pasa por incorporar de forma efectiva la tecnología innovadora que hace posible una mayor prevención, diagnósticos más precoces y precisos, terapias efectivas y personalizadas y procesos más eficientes y seguros. Se trata de invertir en tecnologías que mejoran los resultados, lo que directa e indirectamente impulsa la sostenibilidad del sistema sanitario. Es importante que estos aspectos se tengan en cuenta en los criterios de sostenibilidad que se incorporen en los procesos de compra pública de tecnología sanitaria.

No basta con que las compañías inviertan en productos más eficientes y responsables; es imprescindible que esos esfuerzos sean valorados adecuadamente en las licitaciones y tengan un peso relevante en la toma de decisiones. La compra pública basada en valor y la denominada "compra verde" son instrumentos clave para acelerar esta transformación y para incentivar la innovación sostenible en beneficio de todo el sistema.

La sostenibilidad del sistema sanitario en sus tres ejes (ambiental, social y económica) no se conseguirá renunciando a la innovación. Al contrario: será precisamente la innovación tecnológica la que permitirá compatibilizar la protección del medio ambiente con una atención de máxima calidad para los pacientes.