Aparato de mamografía.
Un mayor consumo de vitaminas del grupo B se asocia con un menor riesgo de cáncer de mama
Un estudio europeo liderado por investigadores españoles del Ciberesp aporta nuevas evidencias sobre la relación entre la alimentación y los mecanismos biológicos y genéticos implicados en el desarrollo de este tumor
Y además: El cáncer de mama encuentra en las plataformas genómicas una aliada para optimizar los tratamientos
Un reciente estudio europeo sugiere que una mayor ingesta de vitaminas del grupo B se asocia con un menor riesgo de desarrollar cáncer de mama. La investigación, publicada en la revista The American Journal of Clinical Nutrition y liderada por el grupo español Ciberesp, aporta nuevas evidencias sobre la relación entre la alimentación y los mecanismos biológicos y genéticos implicados en el desarrollo de esta enfermedad.
El cáncer de mama, según datos de la Red Española de Registros de Cáncer (Redecan), es el tumor más frecuente en mujeres. Se estima que durante este año se diagnosticarán más de 38.000 nuevos casos, por lo que comprender cómo influyen los factores genéticos, hormonales y ambientales en su desarrollo resulta fundamental para avanzar en su conocimiento y prevención.
Durante el estudio, los investigadores analizaron el papel de los nutrientes que están implicados en el ciclo de la metilación o metabolismo de un carbono; un conjunto de procesos esenciales para el funcionamiento celular y la regulación de la actividad de los genes. Entre estos nutrientes, apunta el texto, se encuentran el folato y las vitaminas B2, B6 y B12.
Desarrollado en más de 6.000 mujeres
La investigación, desarrollada a partir de datos de la cohorte europea EPIC (Investigación Prospectiva Europea sobre Cáncer y Nutrición, por sus siglas en inglés), incluye a 6.134 mujeres de siete países europeos: la mitad de las mujeres estaban diagnosticadas con cáncer de mama invasivo y el resto no presentaba la enfermedad.
Teniendo en cuenta estos datos, los resultados demostraron que una mayor ingesta de la vitamina B2 y la vitamina B12 se asociaba con un riesgo de cáncer de mama de entre un seis y un siete por ciento menor por cada incremento de una desviación estándar en su ingesta. De hecho, el estudio muestra que las mujeres con una puntuación más alta de consumo de vitaminas del grupo B presentaron un riesgo de un 17 por ciento menor que aquellas con puntuación más baja.
Sin embargo, Dafina Petrova, investigadora corresponsable del grupo del Ciberesp, matiza que "estos resultados muestran una asociación estadística, pero no afirman que consumir más vitaminas del grupo B reduzca por sí mismo el riesgo de desarrollar cáncer de mama".
El consumo de alcohol y los factores genéticos
Uno de los factores que los investigadores tuvieron en cuenta durante el estudio fue el consumo de alcohol. Los resultados que obtuvieron sugieren que la asociación entre una mayor ingesta de vitaminas del grupo B y un menor riesgo de cáncer de mama se debilitaba a medida que aumenta el consumo de alcohol. "Los resultados no deben interpretarse como que una ingesta adecuada de vitaminas compensa los riesgos asociados al consumo de alcohol", señala al respecto José María Gálvez Navas, primer autor del estudio e investigador del Ciberesp.
Por otro lado, el equipo también analizó la influencia de la predisposición genética en el riesgo de cáncer de mama. Para ello emplearon las puntuaciones que combinan información de múltiples variantes genéticas relacionadas con el metabolismo de un carbono. Tras analizar a todas las participantes, los investigadores no observaron asociación consistente entre las puntuaciones de riesgo poligénico estudiadas y el riesgo global de desarrollar cáncer de mama.
Sin embargo, sí descubrieron que en las mujeres premenopáusicas, una puntuación genética asociada a una menor a una menor expresión de determinados genes en el tejido adiposo se relacionó con un riesgo de un 12 por ciento mayor de desarrollar la enfermedad. "Este hallazgo apunta a que determinados mecanismos genéticos podrían relacionarse con el riesgo de cáncer de mama de forma diferente según el estado menopáusico. No obstante, se trata de un resultado específico que requiere confirmación en otras poblaciones", concluyen.