Redacción Médica
16 de agosto de 2018 | Actualizado: Jueves a las 12:25

Un ingeniero español crea una incubadora neonatal para países en vías de desarrollo

En África su precio será muy bajo al estar construida con madera

Miércoles, 02 de septiembre de 2015, a las 14:01
Redacción. Madrid
Un ingeniero español ha diseñado una incubadora neonatal de bajo coste para países en vías de desarrollo, que es fácil de montar y sencilla de utilizar y de reparar, lo que supone una ventaja en aquellos países donde, bien por cuestiones económicas o logísticas, no tienen fácil acceso a incubadoras hospitalarias.

Alejandro Escario Méndez posa con el prototipo de la incubadora.

El proyecto ha sido desarrollado por el ingeniero de telecomunicaciones e ingeniero informático por la Universidad CEU San Pablo, Alejandro Escario Méndez, madrileño de 25 años que ha desarrollado su idea desde cero con el apoyo del FabLab Madrid CEU, laboratorio en Madrid perteneciente a la red mundial de laboratorios del Center for Bits and Atoms del Massachusetts Institute of Technology.

Fuentes de la Universidad han destacado que, mientras el precio de una incubadora normal oscila entre los 5.300 euros y los 53.200 euros (los 6.000 y los 60.000 dólares, respectivamente), ésta recién diseñada cuesta menos de 266 euros (unos 300 dólares). Sin embargo, “su coste en África sería incluso más bajo, pues el precio de la madera es mucho mayor en Europa que en el continente africano”, ha advertido.

El prototipo viajará el próximo 15 de septiembre desde la Universidad CEU San Pablo hasta la Maternidad de Nikki (Benin) gracias a la colaboración del departamento de Voluntariado de la Universidad con la Fundación Alaine. Una vez instalada, se recibirá información puntual acerca de su funcionamiento, así como de las posibles propuestas de mejora.

La incubadora posee una estructura de madera con pequeñas piezas de plástico, a lo que se suma la electrónica, detenidamente diseñada para que caliente o enfríe el espacio interno, y controle la temperatura y la humedad. Según ha explicado Escario Méndez, “uno de los aspectos más complicados de la estructura fue el diseño de las patas, ya que debían permitir la inclinación de la incubadora en función de las necesidades específicas de cada bebé”.

Otro de los puntos interesantes de este prototipo es que es fácilmente reparable en el destino. Como señala Escario, actualmente, se dona mucho material sanitario a países en vías de desarrollo, pero éste se queda obsoleto porque se rompe y no saben arreglarlo.

La incubadora de montaje simple se pliega en una caja, completamente plana, que contiene todas las piezas. Escario ha elaborado también unas instrucciones de montaje con todos los pasos a seguir.