Redacción Médica
24 de septiembre de 2018 | Actualizado: Domingo a las 18:00

Un estudio del Hospital del Mar muestra cómo medir el dolor con resonancia magnética

Las técnicas de neuroimagen captan los cambios fisiológicos del cerebro

Martes, 24 de febrero de 2015, a las 13:35
Redacción. Madrid

Joan Deus Yela, de la Unidad de Investigación de Resonancia Magnética de CRC-Hospital del Mar de Barcelona.

Las técnicas de neuroimagen permiten medir el dolor en enfermedades reumáticas, en concreto por medio de la Resonancia Magnética Funcional (RMf), con la que se puede dilucidar si la respuesta cerebral obtenida tras la administración de un estímulo aplicado es normal o anormal y ver su intensidad, según ha señalado Joan Deus Yela, de la Unidad de Investigación de Resonancia Magnética de CRC-Hospital del Mar de Barcelona.

El experto ha explicado durante el II Simposio de Imagen de la Sociedad Española de Reumatología (SER) que el dolor constituye el principal síntoma de las enfermedades reumáticas y se revela, de hecho, como “la causa más frecuente de consulta”. Su intensidad, localización y duración resulta muy variada, y se trata de un signo muy incapacitante que limita la calidad de vida del paciente.

Por ello –ha proseguido–, “en los últimos años ha surgido un creciente interés por la investigación en neuroimagen y Reumatología para poder estudiar la posible patofisiología cerebral en algunas enfermedades reumatológicas que cursan con dolor, sobre todo crónico, cuya percepción subjetiva está mediatizada objetivamente por la respuesta cerebral al dolor”.

En esta línea, Deus Yela ha anunciado que, en un futuro próximo, “se podrá utilizar la RMf como técnica complementaria en el diagnóstico reumatológico y servirá al clínico para poder objetivar la anormal respuesta cerebral al dolor (inducido o espontáneo)”. Además, “podría servir para monitorizar la respuesta terapéutica farmacológica contra el dolor y no farmacológica en base a la respuesta cerebral funcional”, ha detallado.

Asimismo, “se podrá estudiar en qué medida las emociones pueden mediatizar la respuesta cerebral al dolor, así como la potencial eficacia de la farmacoterapia contra el dolor mediante el estudio de los cambios, funcionales y no funcionales, acontecidos en el cerebro”, ha explicado.