Redacción Médica
21 de septiembre de 2018 | Actualizado: Viernes a las 17:40
Miércoles, 18 de febrero de 2015, a las 19:26
El paciente oncológico del futuro, sin presencia en ensayos clínicos

Hiedra García Sampedro / Imagen: Miguel Fernández de Vega. Santiago de Compostela
El cáncer ya está en el camino de ser una enfermedad crónica, y el perfil de paciente es de una persona mayor de 65 años con comorbilidades. Esta es una de las ideas comentadas por la presidenta de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), Pilar Garrido, en el evento ‘Última hora en Oncología’, una jornada formativa dedicada a parlamentarios de Sanidad de la comunidad de Galicia y organizada por Sanitaria 2000 con la colaboración de Roche.

Luis Paz-Ares, jefe de Oncología del Hospital Universitario 12 de Octubre de Madrid; Julio García Comesaña, subdirector general de Ordenación Asistencial e Innovación Organizativa del Sergas y responsable del Plan Oncológico de Galicia; Áurea González Rodríguez, presidenta de Punto e seguido, Asociación Gallega de Mujeres Afectadas por Cáncer de Mama; Carmen Cereijo, enfermera vinculada a la Unidad de Mama del Área Integrada de A Coruña; Pilar Garrido, presidenta de la SEOM; Manuel Constenla, jefe de Oncología del Hospital Universitario Montecelo de Pontevedra; Marta Trapero-Beltrán, investigadora en la Universidad de Castilla-La Mancha y de la Pompeu-Fabra y Rafael López, jefe de Oncología del Complejo Hopitalario Universitario de Santiago.


“Conforme aumenta la edad hay más comorbilidades y menos investigación”, ha asegurado Pilar Garrido, quien ha lamentado que no se incluyen en ensayos clínicos a pacientes con comorbilidades o ancianos. “Cada vez son más frecuentes los pacientes mayores de 80 años” y no hay evidencias de los tratamientos en esta población en la relación a los ensayos clínicos, afirma Garrido.

Pilar Garrido, presidenta de la SEOM.

La presidenta de la SEOM ha recalcado la importancia de las medidas de control y prevención, sobre todo frente al tabaco y la obesidad, ya que en este último caso, “cada vez hay más pruebas” sobre la relación entre el sobrepeso y el cáncer.

En 2010, el cáncer constituyó la segunda causa de muerte en España. Los fallecimientos por tumores malignos representaron el 28 por ciento del total de muertes (el 33,3 por ciento en hombres y el 22,3 por ciento en mujeres). Sin embargo, las tasas de mortalidad por cáncer han descendido en nuestro país de forma paulatina y discreta, desde los 174,3 por 100.000 habitantes en 1999 a los 153,2 en 2009.

Según Garrido, la mortalidad ha disminuido pero con diferencias entre países, y esto es debido a las iniciativas sobre diagnóstico precoz, el acceso a medicamentos o el control y la prevención. La presidenta de la SEOM asegura que en cuanto al acceso a tratamientos, “no puede ser que se produzca meses después en una comunidad autónoma y en otra”.


Avanzar en cáncer supone sustituir la investigación generalista por la personalizada (16/02/15)

Rafael López.

Hiedra García Sampedro / Imagen: Miguel Fernández de Vega. Santiago de Compostela
Los avances en Oncología vienen de la mano de la investigación, pero los últimos conocimientos sobre genética evidencian que ya no puede ser investigación generalista sino personalizada. Así se ha comentado en la mesa redonda sobre ‘El momento de la investigación oncológica y la interrelación con la actividad clínica’ en la que han participado Rafael López, jefe de Oncología del Complejo Hospitalario Universitario de Santiago (CHUS), y Luis Paz-Ares, jefe de Oncología del Hospital Universitario 12 de Octubre de Madrid.

Para Rafael López, que ha intervenido en esta mesa redonda dentro del evento ‘Última hora en Oncología’ organizada por Sanitaria 2000 con la colaboración de Roche, “es necesario acudir a nichos y tratamientos individualizados”. En este camino, López aboga por fomentar la participación de los pacientes en ensayos clínicos, “es una obligación del clínico ofrecerles esta oportunidad”, señala.

Luis Paz-Ares.

Por otra parte, ha asegurado que si hay “una mayor inversión en investigación, mayor es el nivel de supervivencia”. “Hay que orientar las actuaciones al valor, no al precio”, recalca.

“Los avances en el conocimiento provienen de la investigación y cada vez menos del azar”, ha comentado Luis Paz-Ares, quien ha recordado que hace 20 años, la supervivencia en cáncer era del 35 por ciento, mientras que ahora ronda el 55 por ciento.

El jefe de Oncología del 12 de Octubre de Madrid ha señalado que en la actualidad conocemos las diferencias entre los genes y qué anomalías tienen las células para atacarlas directamente. “Si somos capaces de diagnosticarlo, podremos dar un tratamiento personalizado”, asegura Paz-Ares y añade que por esta razón, “hay que seguir investigando y en este trabajo, necesitamos que nos ayuden los gestores”.  


El riesgo compartido, inevitable en Oncología

Hiedra García Sampedro / Imagen: Miguel Fernández de Vega. Santiago de Compostela
Los expertos apuestan por fórmulas de financiación flexible para introducir la innovación en la práctica clínica, como el riesgo compartido. Así se ha comentado en la mesa redonda ‘La medición de resultados en salud y la financiación de los tratamientos innovadores en Oncología’ que se ha celebrado dentro del evento ‘Última hora en Oncología’ organizado por Sanitaria 2000 con la colaboración de Roche.

Julio García Comesaña.

Manuel Constenla.


En esta jornada formativa dedicada a parlamentarios de Sanidad de la comunidad de Galicia, el subdirector general de Ordenación Asistencial e Innovación Organizativa del Servicio Gallego de Salud y responsable del plan oncológico autonómico, Julio García Comesaña, ha recordado que las comunidades autónomas pueden aportar a los informes de posición terapéutica (IPT) la experiencia en la evaluación de medicamentos a través de los centros autonómicos o las comisiones de farmacia. Estos IPT “son garantía de equidad y eficacia, que tienen la necesidad de actualizarse constantemente y de medir sus resultados”.

Durante el 2014, recuerda García Comesaña, se han puesto en funcionamiento los techos de gasto, el riesgo compartido o el registro de pacientes con el objetivo de flexibilizar la financiación de nuevos medicamentos y aportar mayor garantía de calidad y sostenibilidad del sistema.

Marta Trapero Beltrán.

En el caso concreto de los fármacos en Oncología, Manuel Constenla, jefe de esta especialidad en el Hospital Universitario Montecelo de Pontevedra, ha asegurado que “el riesgo compartido entre industria y administración es inevitable”. También ha señalado que se necesita un registro de pacientes para “saber qué estamos consiguiendo, para poder llegar a un acuerdo de precio flexible”.

Constenla asegura que gestionar un medicamento supone conseguir una utilización efectiva de este recurso en el marco de la prestación del sistema y con la posibilidad presupuestaria. Ha apostado por la microgestión, que está a cargo de las unidades prestadoras de servicios y sus profesiones (que son quienes asignan diariamente el 70 por ciento de los recursos).

Finalmente, Marta Trapero, investigadora de las universidades de Castilla-La Mancha y Pompeu Fabra, ha recordado que la innovación en terapias oncológicas tiene un precio alto en comparación con la innovación en otras patologías. Es una práctica habitual –asegura Trapero– “definir una lista amplia de prestaciones que básicamente consolida lo que se está haciendo en la actualidad”, y subraya que “a menor expectativa de vida, más se valoran los tratamientos que consiguen aumentar la supervivencia”.


Los pacientes con cáncer tratados en unidades funcionales presentan mayor supervivencia

Hiedra García Sampedro / Imagen: Miguel Fernández de Vega. Santiago de Compostela
Los pacientes oncológicos tratados en unidades funcionales presentan un mayor nivel de supervivencia, como así ha asegurado Carmen Cereijo, enfermera vinculada a la Unidad de Mama del Área de Gestión Integrada de A Coruña.

Cereijo ha comentado en la jornada ‘Última hora en Oncología’, organizada por Sanitaria 2000 con la colaboración de Roche, que contar con un equipo “multidisciplinar” en continua “coordinación” supone una mayor “efectividad terapéutica”.

Carmen Cereijo.

Áurea González.


Este trabajo colaborativo debe darse en todo el proceso de la enfermedad, y además tiene que ser “una atención individualizada” en cada una de las fases por las que atraviesa el paciente con cáncer, asegura Cereijo, quien recuerda que “se termina el proceso cuando el paciente se incorpora a su vida social y laboral”.

Cereijo ha apostado además por clarificar el rol y la responsabilidad de la enfermera clínica gestora de caso, ya que en Oncología se requiere un profesional responsable del cuidado.

Por su parte, Áurea González, presidenta de Punto e Seguido, Asociación Gallega de Mujeres Afectadas por el Cáncer de Mama, ha recalcado la necesidad de una “política de prevención primaria que sea eficaz y con una decidida apuesta por la educación para la salud”. Ha apostado porque el paciente pida información acerca de sus medicamentos y aprenda sobre su enfermedad y tratamientos.