Redacción Médica
23 de septiembre de 2018 | Actualizado: Sábado a las 20:00

Silvia Sáez repite al frente de la secretaría de Satse

Entre sus objetivos está devolver a los enfermeros en Castilla y León lo que les “quitaron”

Miércoles, 17 de junio de 2015, a las 18:37
Redacción. Valladolid
La dirigente sindicial Silva Sáez ha sido reelegida por unanimidad secretaria de Satse en Castilla y León durante la XII Asamblea autonómica de la organización celebrada en Ampudia.

Silvia Sáez.

La candidatura de Silva Sáez, que se enfrenta a su tercer mandato, ha sido la única que se ha presentado pese a que la máxima responsable del sindicato apostaba por la renovación. De hecho, en la misma asamblea ya instó al presidente nacional, Víctor Aznar, que asistió al encuentro, a que se habiliten los mecanismos necesarios para limitar los mandatos dentro de la organización sindical. “Es necesario que se produzcan cambios, no tanto por las personas sino porque se dé un aire fresco y se introduzca otra forma de mirar a las cosas dentro de la organización”, ha indicado.

En cuanto a los retos a los que se enfrenta Satse, la secretaria general en unas declaraciones realizadas a Ical tras su reelección, ha avanzado como más inmediato las inminentes elecciones sindicales en el ámbito de la enfermería.

Además, ha apuntado que el objetivo no es solo mejorar los resultados de los anteriores comicios, en los que el sindicato logró mayor representatividad en la mesa sectorial de Sanidad, sino también para luchar por las mejoras y cambios que demanda la profesión.

De manera más general ha manifestado que en el mandato que ahora se inicia su propósito es devolver a los profesionales de la enfermería en Castilla y León lo que les “quitaron” y que pasa por revertir los recortes aplicados como consecuencia de la crisis, tanto por el Gobierno central como por el autonómico. En este sentido, ha anunciado que reclamará al nuevo consejero de Sanidad que se cumplan los compromisos adquiridos, que incluyen, entre otros, el reconocimiento del tiempo que se dedica para garantizar la continuidad asistencial de los pacientes ingresados y que se pactó en 28 horas anuales, aplicable cuando el PIB se situara por encima del 2,5 por ciento.