Redacción Médica
26 de septiembre de 2018 | Actualizado: Martes a las 21:50

Ni sábados, ni tardes, objetivo sindical para 2016

Quieren regresar a las 35 horas semanales o que las 37,5 sean lo menos lesivas posible

Martes, 29 de diciembre de 2015, a las 17:14
Juanma Fernández.
Cansados de horas añadidas por las tardes o los sábados, parece que acabar con esta arbitrariedad será el nuevo objetivo de las organizaciones sindicales para este 2016, que arrancará con reuniones de la mesa de negociación sobre la ampliación por decreto de la jornada laboral de 35 a 37,5 horas.

Y es que este martes se ha reunido la Mesa Sectorial donde se ha abordado la polémica modificación de la jornada laboral. Fuentes del sindicato Comisiones Obreras que han estado presentes en la reunión confirman que el SAS se ha comprometido a establecer la mencionada mesa de negociación para abordar esta cuestión, que previsiblemente se reunirá en enero.

Aquilino Alonso, consejero de Sanidad de la Junta.

“Esto se tenía que haber hecho antes, en 2012, cuando fue el propio SAS el que cortó las conversaciones”, explican fuentes de la citada central sindical. Las mismas que recuerdan que entonces se vivió “un proceso demasiado corto, centrado únicamente en cuestiones económicas” y que por ello ahora “dudan” de esta nueva época negociadora.

Conscientes de que el aumento de 35 a 37,5 horas semanales es por imperativo legal ajeno a las Comunidades Autónomas (en diciembre de 2011 el Gobierno central acordó ampliar la jornada laboral en la administración pública), se plantean luchar por regresar a la situación anterior, con jornadas diarias de 7,5 horas. “Si no se consigue, al menos queremos que se aplique de la forma menos lesiva”, arguyen desde CCOO. “Lo que no puede ser es que se estén metiendo horas los sábados o por las tardes; hay que acabar con esta arbitrariedad y homogeneizar”, sentencian.

En la negociación, que ya habría tenido en la citada Mesa Sectorial los primeros trazos de una relación que parece que se extenderá desde los primeros días de 2016, ya se han producido los primeros choques. “Desde el SAS insisten en poner problemas asistenciales o en hablar de las peculiaridades de nuestro sistemas, que no son distintas a las de cualquier otro”, han remarcado desde la central sindical.