21 nov 2018 | Actualizado: 18:00

Primaria reprende a la Defensora del Pueblo por pedir la especialidad de Urgencias

Los tres colectivos muestran su “sintonía” con otros análisis recogidos en el informe

Miércoles, 25 de febrero de 2015, a las 22:40
Jesús Vicioso Hoyo. Madrid
Las tres sociedades de Primaria han vuelto a unir sus voces para rechazar, de plano, la propuesta que la Defensora del Pueblo y sus homólogos autonómicos sobre la creación de la especialidad de Urgencias.

José Luis Llisterri, Josep Basora y Benjamín Abarca, presidentes de Semergen, Semfyc y SEMG, respectivamente.

En un documento de consenso, la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen), la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (Semfyc) y la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG) salen al paso de uno de los puntos enmarcados en el informe elaborado para denunciar la situación de las urgencias hospitalarias, donde se pide, de manera específica, el “reconocimiento de la especialidad médica de Urgencias y Emergencias”, porque, a juicio de los defensores, “tendría efectos positivos en los resultados de calidad asistencial, el funcionamiento de los servicios y una más eficaz organización hospitalaria”. Éstos son los argumentos que, precisamente, rebaten los colectivos de AP.

“Venimos apoyando desde hace más de diez años la necesidad de una formación específica para el desarrollo profesional en urgencias, tanto hospitalarias como extrahospitalarias, y en todos los niveles de complejidad de los diferentes hospitales de la red pública y privada”, reza en el posicionamiento, en el que, acto seguido, señala: “Pero esa formación tiene que sustentarse en una base de conocimiento médico mucho más amplia como la que proporcionan las especialidades más transversales”.

AP reconoce que dicha formación, que se ofrece en Medicina de Familia y Comunitaria, Medicina Interna y Medicina Intensiva, ofrece “un conocimiento amplio”, no solo durante la asistencia, sino en el “seguimiento posterior una vez superada la fase urgente”. Por tanto, no rechaza una formación específica, aunque sí que se produzca a través del área de capacitación específica (ACE) en Urgencias y Emergencias, que es como se refleja en los planteamientos del Ministerio de Sanidad plasmados en el decreto de troncalidad.

“Así pues, la reclamación de una formación con un ‘itinerario docente más coherente y adecuado para un servicio de tal relevancia, que desde este estudio los Defensores del Pueblo consideran adecuada, el desarrollo de un perfil investigador específico o la búsqueda de un mejor equilibrio en la adopción de decisiones en el ámbito hospitalario’ se verá de sobra alcanzado con una ACE en Urgencias y Emergencias tras una especialidad transversal con amplios conocimientos en las diferentes patologías que dan las especialidades en Medicina de Familia y Comunitaria, Medicina Interna y Medicina Intensiva”, expresan, conjuntamente, las tres sociedades científicas.

“Sintonía” en otros aspectos

La postura de los entes que agrupan a los facultativos de AP sí que respalda otras carencias señaladas por el informe de los defensores. Aseguran tener “absoluta sintonía” en cuanto a las críticas por la “saturación de los servicios de Urgencias”, que se debe, a su juicio, a factores externos, pero también a relacionados “con la gestión interna hospitalaria”. También pide, en otro de los desgloses, más tutorización y supervisión de los residentes en Urgencias, así como, de igual forma, señala que no se actúa correctamente en cuanto a la preservación de la dignidad e intimidad de los pacientes en estos servicios: “En especial con lo que concierne a la asistencia al paciente terminal”.

En otro orden de cosas, apunta, en concordancia con las tesis del informe de los defensores, que la “importante carga de trabajo” que recae sobre residentes en formación en Urgencias, especialmente en horarios nocturnos y fines de semana, porque “su coste es menor”, cuya responsabilidad “recae en la Administración que con la ausencia de personal especialista disminuye costes”.

Finalmente, exigen más dotaciones para Primaria para contrarrestar los efectos que dicha carencia se refleja en la saturación del servicio de atención excepcional en cuestión. “Para que las urgencias hospitalarias se minimicen, puedan realizar su trabajo correctamente y actúen solo en situaciones excepcionales es condición sine qua non potenciar a la AP”, apunta el documento.

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