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Los intereses de las tabaqueras no pueden lograr que la salud pública dé un paso atrás

Los neumólogos reafirman su apoyo incondicional a la actual Ley Antitabaco española y reciben el apoyo internacional a su causa

Miércoles, 19 de junio de 2013, a las 13:07

Javier Leo / Imagen: Pablo Eguizábal y Miguel Ángel Escobar. Madrid
La posible ‘relajación’ de la actual Ley Antitabaco por el caso Eurovegas y el ‘lobby’ crítico formado por varias autonomías contra el endurecimiento de la directiva europea sobre el tabaco preocupan de sobremanera a los neumólogos. Durante el 46 Congreso Nacional de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ), clausurado este lunes en Barcelona, los especialistas han subrayado que los intereses de las tabaqueras no pueden lograr que la salud púbica dé un paso atrás y han reiterado su apoyo “incondicional” a la actual normativa española.

Segismundo Solano, coordinador del Área de Tabaquismo de Separ.

Tal es su convencimiento en la defensa de la prohibición del consumo de tabaco en espacios públicos, que las sociedades respiratorias europeas y latinoamericanas participantes en el Congreso han mostrado su reconocimiento y su respaldo oficial a la labor de Separ a favor de no reformar la Ley Antitabaco en nuestro país. Según explica Segismundo Solano, coordinador del Área de Tabaquismo de la sociedad, “dada la evidencia científica que demuestra el beneficio para la salud pública de esta ley, confiamos en que los políticos reconsideren sus posicionamientos y respeten este hito sanitario que tanto trabajo nos ha costado alcanzar”.

“Todo el mundo tiene derecho a tomarse un café con su familia en un lugar libre de contaminación ambiental por humo de tabaco. Además, más del 80 por ciento de los fumadores activos están a favor de que se mantenga, la aplauden y la aceptan, y entre la población general la aceptación supera el 90 por ciento”, recuerda Solano. Aparte de la satisfacción pública, el coordinador de tabaquismo de Separ recuerda que varios estudios han demostrado que la contaminación ambiental por humo de tabaco después de entrar en vigor la prohibición ha bajado de un 50 a un 21 por ciento.

Siguiendo las instrucciones del fabricante fallecen el 50% de los usuarios
 

Solano explica los contenidos sobre tabaquismo en el Congreso.

“Todo eso redunda en que acudan a urgencias menos asmáticos, que haya menos enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), y que incluso la incidencia del infarto de miocardio haya disminuido”, asegura. "Hay más de 25 enfermedades directamente ligadas al consumo de tabaco. No hablamos de un producto típico porque siguiendo las instrucciones del fabricante fallecen el 50 por ciento de los usuarios y se pierden entre 15 y 20 años de vida. Aquí es importante educar a la población y realizar prevención en los escolares para evitar que los jóvenes se inicien en el consumo”, indica este experto.

Otras medidas propuestas desde Separ son potenciar la información hacia los fumadores que aun no tienen enfermedad relacionada para que abandonen el hábito e intentar que aquellos fumadores que ya son portadores de una enfermedad crónica, como puede ser la cardiopatía isquémica, la EPOC y el cáncer de pulmón, lo dejen cuanto antes, porque eso va a mejorar significativamente el pronóstico de su enfermedad.

Desconocimiento ante el cigarrillo electrónico

Apoyo internacional a la labor de Separ contra el tabaco.

Entre las propuestas de la Comisión Europea para reformar la directiva del tabaco está la inclusión de los cigarrillos electrónicos como productos medicamentosos. Según Solano, “hay un gran desconocimiento sobre los contenidos y las sustancias que los componen. Además de nicotina también llevan gliceraldehído, un irritante de la vía aérea que se utiliza como anticongelante de los automóviles. Lleva también nitrosamina, una sustancia que incluye el cigarrillo normal y que es potencialmente cancerígena”.

“Como lleva poco tiempo en el mercado”, añade, “desconocemos los efectos a largo plazo, pero a corto plazo irrita las vías respiratorias, incrementa la resistencia de la vía aérea y deteriora la función pulmonar. Qué duda cabe que, si lleva nicotina, habría que regularlo como producto medicamentoso para obligar a los fabricantes a someterse a un mayor control por parte de las autoridades sanitarias”.