Redacción Médica
19 de julio de 2018 | Actualizado: Jueves a las 16:05

Los centros del ISCIII arrastran 10 millones en pérdidas

El organismo que dirige Valentín Fuster no logra reducir la deuda, mientras que la Fundación CIEN duplica gastos tras lograr un aumento de la aportación pública

Lunes, 24 de septiembre de 2012, a las 23:45
Redacción. Madrid

Valentín Fuster, director general del CNIC.

El Boletín Oficial del Estado (BOE) ha publicado este fin de semana las cuentas anuales de dos importantes organismos adscritos al Instituto de Salud Carlos III (ISCIII): la Fundación Centro de Investigación en Enfermedades Neurológicas (CIEN) y el Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC). Del análisis de las cuentas de 2011 se desprenden unas pérdidas de 319.347 euros para la Fundación CIEN; un resultado negativo que se queda “pequeño” en comparación con los 10,1 millones de euros de deuda que registró el CNIC el pasado ejercicio.

María Ángeles Pérez, directora gerente de la Fundación CIEN.

En comparación con el anterior ejercicio, el CNIC, dirigido por Valentín Fuster, ha incrementado sus pérdidas un 9,1 por ciento, pasando de los 9,1 millones de euros de deuda de 2010 a los 10,1 millones de 2011. En este caso, los poco más de 14 millones de euros que recibió el CNIC en 2011 en forma de ingresos (0,5% más que el año anterior) se fueron en su totalidad para el pago del personal del centro (14,3 millones de gasto). Las pérdidas hasta los 10 millones de euros se deben a pequeños y medianos aumentos en los gastos de aprovisionamientos, servicios exteriores y amortizaciones del inmovilizado, entre otros.

Respecto a la Fundación CIEN, las pérdidas se producen tras un incremento de las subvenciones superior al 18 por ciento, hasta los 3,68 millones de euros. Sin embargo, dos de las partidas más importantes de gasto, la de personal y la de otros gastos de explotación, prácticamente se han duplicado en la primera y han crecido por encima del 35 por ciento en la segunda, desequilibrando el resultado final de la Fundación hasta alcanzar unas pérdidas superiores a los 300.000 euros.