Redacción Médica
23 de julio de 2018 | Actualizado: Domingo a las 19:30

La radioterapia ‘in situ’ tras extirpar el tumor de mama se revela efectiva

Se practica por segunda vez en España en idcsalud Clínica del Pilar

Lunes, 24 de febrero de 2014, a las 16:48

Redacción. Barcelona
El Instituto IMOR (Instituto Médico de Onco-Radioterapia y Braquiterapia) ha realizado en idcsalud Clínica del Pilar su primer tratamiento de cáncer de mama utilizando radioterapia intraoperatoria dirigida con Intrabeam Sistema de Zeiss. Se trata de un innovador equipo de rayos X de baja energía. Esta intervención es la primera que se lleva a cabo en la Península Ibérica. Para tratar este tipo de tumor, esta técnica ya se ha realizado con anterioridad en el Hospital Universitario de Gran Canaria Dr. Negrín.

Benjamín Guix, especialista en Oncología Radioterápica de l Fundación IMOR.

La incorporación de este tratamiento en el Instituto IMOR supone un importante paso en su implantación en nuestro país. La radioterapia intraoperatoria dirigida con el sistema Intrabeam es una técnica novedosa en España aunque en diversos países europeos se utiliza de forma rutinaria. El grupo de investigación internacional Targit ha estudiado este método de administración de radioterapia para el cáncer de mama desde 1998 y los resultados del ensayo muestran que el número total de recurrencias es muy bajo.

Entre sus peculiaridades, respecto a otros tratamientos, destaca que la radiación se aplica de forma directa en el lecho tumoral, a tejido abierto, en el momento de la intervención quirúrgica después de extirpar el tumor. Así, presenta importantes ventajas en efectividad y precisión, permitiendo tratar con gran exactitud la zona donde existe un mayor riesgo de que el cáncer se reproduzca, con una profundidad de entre 1 y 2 centímetros y sin dañar el tejido sano adyacente. El tratamiento es individualizado y adaptado al riesgo.

Aplicando radioterapia intraoperatoria de forma inmediata después de haberse extirpado el tumor, se puede reducir el tiempo de radiación posterior convencional, que suele ser de seis semanas. De hecho, ésta puede llegar a suprimirse en el caso de pacientes seleccionadas con un bajo perfil de riesgo. La aplicación de esta técnica posee importantes ventajas para las pacientes no solo en el sentido físico y psicológico, sino también en lo referente al ahorro de tiempo y costes debido a la disminución del número de desplazamientos al centro hospitalario.

El sistema Intrabeam

El sistema Intrabeam, compuesto por un acelerador lineal en miniatura de 1,6 kilogramos de peso y un estativo de suelo, está diseñado para ser trasladado con facilidad de un quirófano a otro y para disponer de una amplia libertad de movimientos, de tal modo que se logre una gran precisión en la zona del tumor. Además, como su radiación es de baja energía, no precisa de instalaciones de seguridad en los quirófanos donde se aplica y las medidas de protección del personal son mínimas.