14 nov 2018 | Actualizado: 21:20

Juan Ruiz: “Hemos logrado reducir el impacto de la tuberculosis sin la ayuda de la clase política”

Reconoce que la situación de la enfermedad en España “es mala, pero ha mejorado” en los últimos años

Martes, 11 de junio de 2013, a las 12:51

Javier Leo. Madrid
Juan Ruiz Manzano, expresidente de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ) y jefe del Servicio de Neumología del Hospital Germans Trias i Pujol de Badalona, desgrana para Redacción Médica las claves de su conferencia magistral sobre el pasado, el presente y el futuro de la tuberculosis en España, discurso que ofrecerá el próximo fin de semana en Barcelona en el marco del 46 Congreso Nacional de la Separ.

Juan Ruiz Manzano.

Según afirma Ruiz Manzano, gracias al esfuerzo de las sociedades científicas “hemos logrado reducir el impacto de la tuberculosis en España sin la ayuda de la clase política”. En su opinión, los especialistas en la enfermedad no han logrado “sensibilizar” a la Administración sobre el grave problema que representa para la salud pública. Prueba de ello es que, “a pesar de que lo hemos solicitado muchísimas veces, no se ha puesto en marcha un plan nacional contra la tuberculosis”, lamenta el expresidente de Separ.

Se calcula que en el mundo hay unos 2.000 millones de personas infectadas por el bacilo de la tuberculosis y que, de ellas, el 10 por ciento (unos 200 millones) tienen un elevado riesgo potencial de desarrollar la enfermedad. “La situación global de España dentro de la Unión Europea es mala, pero hemos mejorado en la última década”, indica Ruiz Manzano, quien añade que este avance se debe, en gran parte, a la coordinación y el esfuerzo entre las sociedades científicas para elaborar guías y protocolos de práctica clínica que inciden en la prevención, el diagnóstico y el correcto abordaje de estos casos.

El 20% de la población española está infectada

En nuestro país se detectan entre 15 y 20 nuevos casos anuales por cada 100.000 habitantes y se estima que el 20 por ciento de la población es portadora del bacilo. La mitad de los casos detectados corresponden a población inmigrante, un colectivo que se ha visto especialmente perjudicado por las últimas reformas sanitarias. A este respecto, Ruiz Manzano reconoce que “retirar ayudas es perjudicial para el control de la tuberculosis” y asevera que “la atención al paciente infectado debe ser gratuita, mantenida y continuada para todos ellos”, con independencia de su nacionalidad.

Nuevos tratamientos, nuevas esperanzas

Pero no todo son nubes en el horizonte. Para este experto el futuro de la lucha contra la tuberculosis es esperanzador y confía en que “cada vez iremos controlando mejor la enfermedad gracias a la cantidad de expertos que nos dedicamos a ella y a los avances científicos”. Este último punto será una de las claves de su conferencia magistral en el Congreso Separ. Además de las pruebas tradiciones de la tuberculina, las ‘Igras’ (diagnóstico in vitro de la tuberculosis) suponen una potente herramienta para el control de la infección, especialmente para prevenir la aparición de casos en los pacientes con mayor riesgo en un futuro a corto plazo.