Redacción Médica
25 de septiembre de 2018 | Actualizado: Lunes a las 19:05

Hacienda retendrá dinero a las CCAA para pagar a los proveedores que no cobren

La normativa publicada en el BOE establece el periodo medio de pago como expresión del volumen de la deuda comercial

Domingo, 22 de diciembre de 2013, a las 19:19
Redacción. Madrid
El Boletín Oficial del Estado (BOE) ha publicado la nueva Ley de control de la deuda comercial del sector público en la que se otorgan nuevos ‘poderes’ al Ministerio de Hacienda con el fin de solventar los impagos a proveedores. En concreto, establece que el departamento que dirige Cristóbal Montoro tendrá la capacidad de retener recursos a las comunidades autónomas para pagar a los proveedores directamente en caso de impago por parte de la autonomía.

Cristóbal Montoro, ministro de Hacienda.

En concreto, cuando el periodo medio de pago supere los 30 días durante dos meses consecutivos, Hacienda ‘tomará cartas en el asunto’ y retendrá el dinero adeudado de la asignación financiera del Estado a la comunidad para pagar el Ministerio directamente la deuda. Además de esta importante novedad, en vigor a partir de 2014, la Ley de control de la deuda establece el periodo medio de pago como expresión del volumen de la deuda comercial. En este sentido, las autonomías tendrán que hacer público su período medio de pago a proveedores para mejorar el seguimiento de sus facturas pendientes.

Las nuevas medidas preventivas, correctivas y coercitivas están destinadas a garantizar el cobro por los proveedores, y prevén además obligar a las comunidades a incluir la cuantificación en el plan de tesorería de medidas de reducción de gasto o aumento de ingresos que deben adoptarse para reducir el período medio de pago a proveedores, así como la determinación del importe de sus recursos que debe destinarse al pago de proveedores.

Según justifican desde Hacienda, para el sector público, los efectos negativos de la acumulación de deudas se manifiestan especialmente en la afectación a la sostenibilidad financiera, pues, “además del sobrecoste que supone pagar tarde con intereses de demora, se genera un mayor compromiso de gasto para un futuro, con su desplazamiento temporal, lo que compromete disponer de recursos futuros”. “Una mayor morosidad genera mayor deuda comercial; mayor deuda comercial lleva a una menor sostenibilidad financiera, y por ende inestabilidad presupuestaria”, argumentan.