12 nov 2018 | Actualizado: 18:50
Miércoles, 18 de noviembre de 2015, a las 12:51
VII ENCUENTRO GLOBAL DE DIRECTIVOS DE LA SALUD
“La aplicación del modelo de gestión clínica puede ser evolutiva, pero no doble”
Tecnología sanitaria: España necesita un evaluador
El reto de la cronicidad requiere “reformas profundas” e inversión
Un minuto de silencio por las víctimas de París
La prisa lastra la eficiencia energética hospitalaria
La crisis no dejará ‘poso’ en la gestión sanitaria
“La biotecnología es la siguiente revolución”
Una evaluación MIR para ser gerente sanitario
Multicultura y Psiquiatría ‘desquician’ al gerente
“La aplicación del modelo de gestión clínica puede ser evolutiva, pero no doble”

Carlos Cristóbal/ David García/ Imagen: Cristina Cebrián
El Parador de Córdoba ha acogido el acto inaugural del VII Encuentro Global de Directivos de la Salud, que Sanitaria 2000 organiza este fin de semana junto a la Sociedad Española de Directivos de la Salud (Sedisa) y con la colaboración de Air Liquide, Cardiva, Fresenius Medical Care, Kern Pharma, Medtronic y Siemens. El pistoletazo de salida ha corrido a cargo del gerente del Servicio Andaluz de Salud (SAS), José Manuel Aranda, que ha defendido una aplicación “evolutiva” del modelo de gestión clínica en vez de la voluntariedad que propone el proyecto del Gobierno.

“Esperemos que el ministerio no nos haga dar pasos atrás”, ha declarado Aranda, en referencia al modelo utilizado en Andalucía desde 2009. En este sentido, en su intervención ha dejado entrever ciertas dudas sobre lo que se planea, especialmente en lo referido a la forma de introducir el nuevo patrón. “No debe ser doble”, ha afirmado, descartando de este modo la convivencia entre el sistema actual y el nuevo.

La profesionalización de la gestión se ha convertido en una prioridad para la sanidad andaluza, que según ha anunciado el gerente del SAS trabaja en la creación de una Unidad de Directivos y disponer de un censo “que nutra al sistema”. “Cada vez es más difícil encontrar directivos”, ha declarado Aranda, que ha achacado esta situación a la retribución que reciben.

Joaquín Estévez, presidente de Sedisa, José Manuel Aranda, gerente de Servicio Andaluz de Salud (SAS) y José María Pino, presidente de Sanitaria 2000.



Aranda advierte de la creciente dificultad de encontrar directivos.

Estévez alaba la labor de la Consejería de Salud en profesionalización de la gestión.


En su discurso, marcado por la conciliación, Aranda ha defendido también la importancia de la relación con las sociedades científicas, que ha tachado de “fundamental”, y la participación de los ciudadanos en la gestión a través de los formularios que permitan la  evaluación de resultados clínicos. Asimismo, ha apostado por la reorientación de una Atención Primaria “que lo lleva necesitando una década”.

Llamada a la profesionalización

En su intervención, el gerente del servicio andaluz de salud ha estado acompañado por el presidente de la Sociedad Española de Directivos de la Salud (Sedisa), Joaquín Estévez, y su homónimo en el grupo editorial Sanitaria 2000, José María Pino. Éste último ha incidido especialmente en la necesidad de romper con la tendencia de ligar cambios políticos y en la gestión sanitaria. “Tenemos claro que los directivos son el caladero donde se tienen que encontrar los profesionales". Estévez, por su parte, ha elogiado el trbajo que desde la Consejería de Salud se está llevando a cabo en materia de profesionalización.

Aranda, Pino y Estévez, durante sus respectivas intervenciones.


A la izquierda, Ricardo López, director general de Sanitaria 2000, junto a José Manuel Pérez Gordo, tesorero de Sedisa, y Horacio Pijuan, director general de Gestión Económica del SAS. A la derecha, Piedad Navarro, directora de Relaciones Institucionales de Air Liquide Vitalarire y Dolores Acón, gerente del Hospital Son Espases.


Félix Bravo, gerente del Hospital Príncipe de Asturias de Alcalá de Henares; Ricardo Herranz, gerente del Gregorio Marañón y Domingo del Cacho, gerente del Severo Ochoa. En la imagen de la derecha, Jon Guajardo, gerente de la OSI Garraulde-Galdakao; Julio de la Rosa, director de Relaciones Institucionales de Gasmedi; y José Soto, gerente del Hospital Clínico de Madrid.


Jesús Sanz, presidente de la Asociación Nacional de Directivos de Enfermería, junto a Blanca Fernández-Lasquetty, Catalina Lorite, José Moguer y María Andión Goñe, de la misma organización.


En la imagen, el equipo de Estrategia de Medtronic: Ignacio Ruiz, César Matarranz (director del equipo); Alberto Fernández; y Elisa Trimiño.


Montse Ferre, subdirectora de Servicios Centrales del Hospital Ramón y Cajal, Gloria Forés, subdirectora médica del Hospital de La Paz y Luis Cortina, director general de Siemens Healthcare. A la derecha, Pere Vallribera, gerente de la Societat Catalana de Gestió Sanitária, e Ismael Sánchez, director editorial y de Comunicación de Sanitaria 2000.


Montse Oliveras, directora de Centro Hospitalario Viladecans junto a Antoni Andreu, gerente del ICS en el área Metropolitana Sur, del Hospital de Bellvitge y del Hospital de Viladecans. A la derecha, Pedro Costa, de Fresenius; Miguel Noblejas, del Centro de Cirugía Mínimamente Invasiva; y Juan Carlos Alcolea, también de Fresenius.


Modoaldo Garrido, gerente del Hospital Fundación de Alcorcón, junto a Manuel Huerta, director gerente de la Agencia Pública Empresarial Sanitaria Bajo Guadalquivir de Utrera en Sevilla. A la derecha, Adolfo Bermúdez de Castro, director asistencial del Hospital General de Villalba; Francisco Javier Elviro, gerente del Hospital de El Escorial; y Miguel Ángel Rodríguez, director médico del Hospital Cruz Roja.


Pablo Crespo, director del departamento legal de Fenin junto a Jesús Escudero, director general de Air Liquide Healthcare Iberia. A la derecha, Arancha Ruiz, directora comercial de Air Liquide Healthcare, junto a Carmen Rodríguez Pajares, directora médica del complejo hospitalario de Burgos.


Tecnología sanitaria: España necesita un evaluador

¿A qué pueden renunciar los directivos de la salud en materia tecnológica? ¿Cómo hacer frente a la denominada desinversión? Estas son solo algunas de las preguntas a las que destacados gerentes de centros sanitarios españoles han tratado de dar respuesta en el marco de una ponencia celebrada durante el VII Encuentro Global de Directivos de la Salud que tiene lugar estos días en el Parador de Córdoba, organizado por Sanitaria 2000 junto a la Sociedad Española de Directivos de la Salud (Sedisa) y con la colaboración de Air Liquide, Cardiva, Fresenius Medical Care, Kern Pharma, Medtronic y Siemens.


Antonio Fernández Pro, Manuel Huerta, Margarita Alfonsel, Adolfo Bermúdez de Castro, y Luis Cortina


 
Manuel Huerta, director gerente de la Agencia Pública Empresarial Sanitaria Bajo Guadalquivir, dependiente del Sistema Andaluz de Salud, ha pedido la creación de una “entidad independiente estatal” que evaluara la situación de las tecnologías sanitarias porque a su juicio “no vale con seguir con los modelos locales”.
 
Huerta ha sido uno de los ponentes participantes en la actividad, que ha contado también con las intervenciones de Adolfo Bermúdez de Castro, director asistencial del Hospital General de Villalba de Madrid; con Antonio Fernández Pro, presidente de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia, la SEMG; y Luis Cortina, director general de Siemens Healthcare. Todos ellos han estado moderados por Margarita Alfonsel, secretaria general de la Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria, Fenin.
 

Manuel Huerta, director gerente de la Agencia Pública Empresarial Sanitaria Bajo Guadalquivir., junto a Antonio Fernández Pro, presidente de la SEMG.

En este contexto, Huerta ha pedido “un modelo público de reinversión estatal”, y a este respecto ha explicado que lo que se entiende como ‘desinversión’, él prefiere denominarlo “reinversión”, que además a su juicio es tan importante como la inversión.
 
“El objetivo es liberar fracciones de gasto para financiar nuevas tecnologías con razones de coste-efectividad más favorables”, ha explicado Huerta, que además ha añadido que el reto es “intentar buscar un método formal de identificación de uso o resultado centrado en el análisis de cinco parámetros como lo innecesario, lo inútil, lo inseguro, lo inclemente y lo insensato”.
 
Por su parte, Fernández Pro se ha mostrado muy de acuerdo con Huerta y ha centrado su discurso en el nivel asistencial que le ocupa, la Atención Primaria, y en este sentido ha asegurado que “el médico de AP vive en la precariedad” y ha pedido “separar la disminución del gasto de lo que es la desinversión entendida como tal”.
 
Para Fernández Pro, “la desinversión es la mejor herramienta para la sostenibilidad junto a la gestión clínica” y en sintonía con lo explicado por Huerta, ha pedido que sea siempre acordada con  las organizaciones, con los clínicos y con los pacientes.
 

Luis Cortina, director general de Siemens Healthcare y Adolfo Bermúdez de Castro, director asistencial del Hospital General de Villalba de Madrid.

Mientras, Adolfo Bermúdez de Castro, ha enumerado ciertos parámetros de la OCDE sobre España y ha hecho especial hincapié en la reducción del gasto en la sanidad pública, que ha cifrado en 17.000 millones de euros, al tiempo que ha reconocido que los grandes perjudicados han sido los profesionales que ganan un 10 por ciento menos. Respecto al gasto en tecnología (que ha ampliado a los servicios de prótesis, dispositivos, microcatéteres, tecnología farmacéutica) cree que se ha reducido del 22 por ciento al 16.
 
Para finalizar el turno de ponencias, y tras escuchar al resto de participantes, Luis Cortina se ha preguntado si es consistente que por un lado digamos que se baja la inversión y por otro que baje la mortalidad.
 
El director general de Siemens Healthcare considera que la obsolescencia de la tecnología provoca una pérdida de calidad diagnóstica, un riesgo para la seguridad de los profesionales y los pacientes; y una ineficacia en el sistema, y no ha querido dejar pasar por alto que también hay una obsolescencia en los laboratorios.
 
Cortina, que ha precisado que la mayor necesidad es la financiación, ha pedido un plan de renovación tecnológica de la base instalada con una antigüedad superior a los 10 años y una “formación continua de los profesionales”.
 

Margarita Alfonsel, secretaria general de Fenin habla de tecnologías sanitarias.

Por último, Cortina ha querido dejar el guante a la administración y ha solicitado nuevos modelos de colaboración y financiación en nuevas tecnologías como renting o leasing, y pide a esas administraciones públicas que tengan en cuenta esas fórmulas.
 
Mientras, para Margarita Alfonsel, con las cifras actuales “nos iremos alejando cada vez más de los estándares europeos” ya que considera que nuestro país registra una notable obsolescencia que supone desigualdades de acceso entre CCAA y entre España y el resto de la UE; un bajo ritmo de renovación y un alto ritmo de la citada obsolescencia. “Uno de cada cuatro equipos está desfasado”, ha dicho Alfonsel, que ha precisado que en última instancia está en juego la seguridad del profesional y la del paciente.
 
Por todo ello se ha preguntado si tiene el Gobierno previsión de colaborar para corregir estas cifras y ha llamado la atención sobre la inversión en esta materia: solo un cuatro por ciento de todo lo destinado a Sanidad.

El reto de la cronicidad requiere “reformas profundas” e inversión

Clínicos y economistas de la salud han llegado a la conclusión de que el sistema sanitario puede hacer frente a la cronicidad pero con matices. Así lo han puesto de relieve destacados representantes de cada lado. Por un lado, Javier Ruiz Moreno, del servicio de Medicina Intensiva de QuirónSalud, del Hospital Universitari Sagrat Cor; y por otro David Cantarero, profesor titular y responsable del grupo de I+D+i en Economía de la Salud de la Universidad de Navarra.

David Cantarrero, Pere Vallribera y Javier Ruiz Moreno durante el debate.


 
Ambos han participado en un cara a cara que ha formado parte del programa del VII Encuentro Global de Directivos de la Salud, que se celebra este fin de semana en el Parador de Córdoba.
 
Javier Ruiz ha enumerado una serie de dificultades que hay que superar para poder tratar la cronicidad, como por ejemplo que no hay integración entre niveles de salud, que “se orientan a las especialidades y no al paciente”. Además, para el médico intensivista, los hospitales de agudos están poco definidos y en ellos se confunden los enfermos crónicos con agudos o con geriátricos por ejemplo.
 

Javier Ruiz, de QuirónSalud, rompe una lanza por los enfermeros en materia de cronicidad.

Respecto a los centros hospitalarios, cree que son “muy verticales”, y rompe una lanza a favor del papel de la Enfermería ya que para él, “la complejidad del enfermo también ha de medirla el profesional de enfermería”.
 
Además, ha señalado que “el producto sanitario está poco identificado” y cree que eso hace difícil que se conozca cuánto va a gastar un enfermo crónico.
 
David Cantarero por su parte ha defendido que el SNS sí podrá hacer frente a la cronicidad pero deberá hacerlo “con reformas profundas” y se ha mostrado confiado en que “la economía será mejor” y propiciará más recursos para la inversión aunque a este respecto precisa que se tendrá que decidir dónde gastarlo. Sin embargo, el economista ha asegurado categóricamente que “Sanidad está controlada por Hacienda”.
 
Y es que Cantarero vaticina que en el futuro las CCAA van a estar más cargadas de impuesto y por eso cree que las desigualdades entre ellas aumentarán y por eso deberían exigir más recursos.
 

David Cantarero en un momento de su intervención.

Como reflexión final, Cantarero define ese gasto no como tal, sino como una inversión, ya que una persona sana puede trabajar, aportar, rendir y no gasta recursos sanitarios, de ahí la importancia de prevenir en salud.
 
Cantarero ha reclamado “más evaluación económica” porque “el sistema no va a poder financiar todo en todo momento”. Para ello ha reivindicado el papel de los economistas de la salud “para gestionar y evaluar esos costes y su efectividad”.
 
Para Cantarero, una de las claves para poder llegar a hacer frente a la cronicidad es la prevención, ya que si no se desarrolla, después el sistema tendrá que volver a pagarlo.
 
En este sentido ha puesto de relieve que un paciente crónico puede llegar a gastar de media al año unos 16.000 euros, mientras que el gasto medio por paciente en ese periodo en las CCAA está en torno a los mil euros, lo cual da cuenta de que hay cierta insostenibilidad en esas cifras.
 
El economista ha pedido “priorizar lo que realmente añade valor terapéutico”, y por eso ha solicitado también fórmulas de riesgo compartido ya que “no vamos a llegar a todo en lo público”.
 
El debate entre ambos ha estado moderado por Pere Vallribera, presidente de la Sociedad Catalana de Gestión Sanitaria, que ha comenzado la actividad poniendo de relieve los buenos datos de España en cuanto a esperanza de vida (83,2 años), circunstancia muy ligada al asunto de la cronicidad, y ha recordado a este respecto que los informes de la OCDE nos indican que podemos manejar mejor la cronicidad y otros aspectos relativos a la prevención y la promoción, como el tabaquismo y la obesidad infantil.

El VII Encuentro Global de Directivos de la Salud está organizado por Sanitaria 2000 junto a la Sociedad Española de Directivos de la Salud (Sedisa) y con la colaboración de Air Liquide, Cardiva, Fresenius Medical Care, Kern Pharma, Medtronic y Siemens.

Un minuto de silencio por las víctimas de París


Los participantes en la segunda jornada del VII Encuentro de Directivos de Salud, durante el minuto de silencio.


Los participantes en el VII Encuentro de Directivos de la Salud han guardado, en pie, un minuto de silencio en recuerdo de las víctimas de los atentados acontecidos este viernes en París, y como muestra también de repulsa ante la barbarie terrorista y en defensa de la libertades.

A propuesta de Sanitaria 2000, empresa editora de este diario y organizadora del evento, y de la Sociedad Española de Directivos de la Salud (Sedisa), que lo auspicia, Arturo Domínguez Hernández, subdirector de Personal del Servicio Andaluz de Salud (SAS), ha trasladado a los asistentes esta posibilidad, que ha sido respaldada por la totalidad de los profesionales del sector sanitario que han participado en el comienzo de la segunda jornada de este Encuentro.

La prisa lastra la eficiencia energética hospitalaria

El paradigma establecido para alcanzar el objetivo de eficiencia energética en los centros hospitalarios se encuentra en pleno momento de cambio. Uno de los centros que  se ha  lanzado a probar nuevas fórmulas ha sido el Hospital Príncipe de Asturias, en la madrileña localidad de Alcalá de Henares. Allí lleva poco menos de un año el modelo defendido por Francisco L. Sánchez Prieto, su director de Gestión, basado en cambiar la contratación tradicional por otra basada en el establecimiento de acuerdos a medio y largo plazo.

Francisco L. Sánchez Prieto.

"Siempre es más atractivo invertir en tecnología", ha señalado Sánchez Prieto durante la conferencia ofrecida en el marco del VII Encuentro Global de Directivos de la Salud que se celebra este fin de semana en Córdoba. En ella ha advertido, a su vez, que "si queremos ser eficientes tenemos que actuar" incidiendo en la importancia de olvidar el pensamiento cortoplacista reinante y reorientar la inversión hacia los elementos que se llevan la mayor parte del consumo: climatización y agua caliente sanitaria. "Supone un importante desembolso inicial, pero luego se van recibiendo progresivamente los ahorros", ha agregado.

La apuesta del Hopsital Príncipe de Asturias, cuyo gerente, Félix Bravo, se ha encargado de presentar al conferenciante, presenta notables diferencias con respecto a lo establecido. La más notable de ellas tiene que ver con la duración de los contratos, de 15 años. Sobre esa base se asientan otras novedades, como la integración de los proveedores y los contratos fijos que limiten el gasto del hospital a lo establecido en los pliegos de la licitación: "Así, blindamos al hospital y trasladamos los riesgos al gestor de contenidos".

A tenor de los resultados obtenidos desde su implantación, la aplicación del nuevo modelo no puede calificarse sino positivamente. Para muestra, un dato: el coste por gasto energético se ha reducido un 15%. A ello hay que sumar, además una reducción de las emisiones que contribuyen al no-deterioro medioambiental. A pesar de ello, todavía tiene camino por recorrer, sobre todo en lo que a la relación con las empresas y al entendimiento por parte de los profesionales se refiere.

El VII Encuentro Global de Directivos de la Salud está organizado por Sanitaria 2000 bajo el auspicio de la Sociedad Española de Directivos de la Salud (Sedisa). El evento, que se celebra en el Parador de Córdoba, cuenta con la colaboración de Air Liquide, Cardiva, Fresenius Medical Care, Kern Pharma, Medtronic y Siemens.

La crisis no dejará ‘poso’ en la gestión sanitaria

La crisis económica ha supuesto una prueba de fuego a la vez que una oportunidad para la reflexión para los directivos sanitarios. Durante este periodo se han tomado todo tipo de medidas con un objetivo fundamental: la eficiencia. Sin embargo, y ahora que se atisban los primeros albores de la recuperación, el pesimismo reina entre los gerentes, tal y como han dejado claro en el VII Encuentro Global de Directivos de la Salud que Sanitaria 2000 ha organizado con el auspicio de la Sociedad Española de Directivos de la Salud (Sedisa) y la colaboración de Air Liquide Healthcare, Cardiva, Fresenius Medical Care, Kern Pharma, Medtronic y Siemens. En él han dejado claro que ven más probable que ello signifique una vuelta a la situación anterior a que estas decisiones perduren.

Rafael López Iglesias, responsable de la Gerencia Regional de Salud de Castila y León; María Dolores Acón, gerente del Hospital Son Espases, Mª Luz de los Mártires, directora general de Coordinación de Asistencia Sanitaria del Sermas; y Ramón Ares, director general de Asistencia Sanitaria del Sergas.


“Hemos obtenido resultados, pero la experiencia me dice que no van a perdurar, porque los profesionales quieren recuperar lo que han perdido y volver al punto inicial”. De esta forma ha resumido Rafael López Iglesias, responsable de la Gerencia Regional de Salud de Castilla y León el sentir de los protagonistas de la tertulia sobre las lecciones aprendidas durante la crisis encuadrada en el VII Encuentro Global de Directivos de la Salud. En ella ha querido dejar claro que el final de las dificultades económicas está aún por llegar, y que será el sector público en último en notarlo.

En el capítulo de oportunidades perdidas, López Iglesias ha destacado que “no hemos sido capaces de ligar el salario a la productividad”. Precisamente ese ha sido uno de los aspectos en los que más ha incidido la directora general de Coordinación de Asistencia Sanitaria del Servicio Madrileño de Salud (Sermas), Mª Luz de los Mártires, que ha reclamado “implicar a los profesionales por objetivos y resultados”. “Hay que marcar objetivos de mejora tangibles y ligarlo a la productividad”, ha agregado.

Rafael López Iglesias, María Dolores Acón y Mª Luz de los Mártires, durante su intervención en la tertulia.


La gerente del hospital de Son Espases, María Dolores Acón, ha manifestado su preocupación ante la ‘corriente recuperadora‘ reinante. “En cualquier caso, partiríamos de la base equivocada”, ha indicado antes de referirse al Real Decreto 16/2012, del que ha dicho que “tuvo una base de buena voluntad de iniciar un camino hacia la normalización”. “Fue un embrión con muchos aspectos a mejorar por cortoplacistas, pero un inicio”, ha agregado.

Otro de los aspectos abordados durante la tertulia es el de la gestión clínica, omnipresente durante todo el encuentro. En este sentido, tanto los tertulianos como el director general de Asistencia Sanitaria del Servicio Gallego de Salud (Sergas), Ramón Ares, han coincidido a la hora de restarle importancia en términos de ahorro económico. “No creo que vaya a ayudar”, ha expresado Acón a ese respecto.

A pesar del pesimismo reinante, también hay elementos de los que se puede sacar, aunque con matices, una lectura positiva. Es el caso de la relación con laboratorios farmacéuticos e industria tecnológica, que han dejado de ser simples proveedores “para convertirse en socios”, según Acón. En ese sentido. Mª Luz de los Mártires ha lamentado la “rigidez del marco legal”, que a su juicio “impide contar con verdaderos socios tecnológicos”. López Iglesias, por su parte, ha apostado por la perdurabilidad de la integración asistencial entre Atención Primaria y Especializada, así como la transparencia para satisfacer las nuevas necesidades del nuevo perfil de paciente, cada vez más experto.

Joaquín Estévez, presidente de Sedisa; Juan Antonio Marqués, gerente del Hospital de La Arrixaca; María Teresa Martínez Ros, directora general de Planificación del Servicio Murciano de Salud; José Soto, gerente del Hospital Clínico de Madrid; Mariano Guerrero, director de Planificación y Proyectos del Grupo Ribera Salud; y José María Pino, presidente de Sanitaria 2000.


A la izquierda César Pascual, director general de Coordinación de la Asistencia Sanitaria de la Comunidad de Madrid; y Marina Ávarez, gerente del Hospital Universitario Reina Sofía (Córdoba). A la derecha, Teófilo Lozano, gerente del Área de Salud de Burgos, y Gloria Forés, subdirectora del Hospital La Paz.


Ignacio Hernández Medrano, Adjunto a la Dirección Ejecutiva del Instituto Ramón y Cajal de Investigación Sanitaria; Carlos Mur, gerente del Hospital de Fuenlabrada; Jesús Prieto, director de Ventas de Siemens; y Ricardo Trujillo, gerente del Hospital Universitario Rey Juan Carlos.


En la imagen de la izquierda, Miguel Ángel Ortiz de Valdivielso, director gerente del Hospital de Burgos; Mercedes Cueto Serrano, gerente del Hospital Universitario de La Candelaria en Tenerife; y Juan Carlos Alcolea, director nacional de ventas de Fresenius Medical Care. A la derecha, Miguel Noblejas, gerente del Centro de Cirugía de Mínima Invasión, junto a Óscar Talavera Encinas, gerente del Hospital de Alcázar de San Juan.


A la izquierda, Juan Francisco Priego, director autonómico de Andalucía, Ceuta y Melilla de Air Liquide, junto a Arturo Domínguez Fernández, subdirector de personal del Servicio Andaluz de Salud. José Nieves, director de Gestión del Hospital 12 de Octubre de Madrid junto a María Andión Goñe, José Moguer, ambos de la Asociación Nacional de Directivos de Enfermería; Jesús Sanz, presidente de esta entidad, y Antonio Alemany, subdirector Gerente del Hospital Clínico San Carlos de Madrid.


Manuel Bayona, gerente del Hospital de Bayona, Edurne Onaetxebarria, subdirectora médica del Hospital de Cruces y Manuel Huerta, Manuel Huerta, director gerente de la Agencia Pública Empresarial Sanitaria Bajo Guadalquivir de Utrera. A la derecha, Pedro Costa, de Fresenius; Ismael Sánchez, director editorial y de Comunicación de Sanitaria 2000; y Luis Mosquera, presidente de la Asociación Española de Ingeniería Hospitalaria (AEIH).


A la izquierda, Jesús Martíenez, CAM Biologics de Kern Pharma; y Marina Álvarez, gerente del Hospital Reina Sofía (Córdoba). A la derecha, José María Pino junto a Juan Antonio Marqués.


José Ignacio Nieto, exconsejero de Sanidad de La Rioja, Arturo Domínguez, subdirector de personal del Servicio Andaluz de Salud (SAS); y Sebastián Yarza, de Cardiva.



“La biotecnología es la siguiente revolución”

El llamado ‘big data’ está cada vez más presente en las gerencias de los hospitales aunque para Ignacio Hernández Medrano, neurólogo y adjunto de Dirección Ejecutiva del Instituto Ramón y Cajal de Investigación Sanitaria, todavía “casi nadie lo hace” a pesar de que “puede cambiar la sanidad”.
 
La tecnología y los datos en la gestión sanitaria fueron los protagonistas de su conferencia, enmarcada dentro de las actividades del VII Encuentro Global de Directivos de la Salud que ha tenido lugar este fin de semana en el Parador de Córdoba, organizado por Sanitaria 2000 con el auspicio de la Sociedad Española de Directivos de la Salud (Sedisa) y la colaboración de Air Liquide Healthcare, Cardiva, Fresenius Medical Care, Kern Pharma, Medtronic y Siemens.

Ignacio Hernández Medrano, en un momento de su conferencia, con Miguel Ángel Máñez en segundo término escuchando.


 
Hernández ha sido claro en afirmar que “la biotecnología, la vida, la célula, el genoma, es la siguiente revolución”, y ha añadido que “si hay un paradigma que se lo lleva todo en ‘big data’ es la genética, que es el campo perfecto para una actividad como esta porque estamos acumulando genomas a una velocidad nunca antes pensada”.
 

Hernández Medrano, durante su intervención.

De hecho, según los datos aportados por Hernández, “el pasado mes de julio por primera vez hubo más cantidad de gigas acumulados en genomas que en vídeos de YouTube”, y se ha atrevido a asegurar que “en pocos años todos vamos a tener nuestro genoma secuenciado”.
 
El neurólogo ha contado además que ahora en los garajes de Sillicon Valley se diferencian células, se clona ADN, hacen biología sintética, se sintetizan proteínas” y que por tanto “esta es la nueva informática, la de la vida” y que todo ello provocará que se personalice aún más, y se democratice, la medicina. “Vamos a popularizar la genética”, ha afirmado.
 
La conferencia ha sido presentada por Miguel Ángel Máñez, economista y experto en gestión sanitaria, que ha aprovechado para reclamar “personas que desde dentro sean capaces de cambiar el sistema sanitario” y respecto al ‘big data’ ha explicado que “la transformación de toda la información en conocimiento se podrá usar con los pacientes”.
 
Para Máñez, “llevamos años debatiendo sobre cambios en el Sistema Nacional de Salud” pero al final “esos cambios acaban centrándose en cosas accesorias” como por ejemplo “si la gente debe salir media hora antes o no, pero los grandes retos del SNS siguen encima de la mesa”.
 
“El directivo debe darse cuenta de que todo es susceptible de mejorar hoy y de que la transparencia y la participación no solo son una modasino una obligación para el papel del directivo, que hay que permitir el debate y evitar la endogamia, oír otras voces y no siempre las mismas”.
 
Para finalizar la conferencia se ha llevado a cabo también una pequeña actividad de participación con el numeroso público que se ha dado cita en la sala del Parador de Córdoba donde ha tenido lugar, y al que se le ha pedido opinión sobre el ‘big data’.
 
Así, para los directivos, gerentes y profesionales sanitarios presentes allí, el grupo que opone una mayor resistencia al desarrollo del ‘big data’ en la sanidad es el de los propios profesionales y los políticos; el elemento esencial para el desarrollo de aplicaciones de ‘big data’ es tener herramientas sencillas; y las tecnologías de la información y el ‘big data’ serán las tecnologías con mayor peso en el futuro en el SNS.

Una evaluación MIR para ser gerente sanitario

Los gestores sanitarios no necesitan una titulación específica, pero sí el establecimiento de mecanismos para la verificación y certificación de sus conocimientos. Esa ha sido la principal conclusión sacada del ‘tercer grado’ al que Mariano Guerrero, director de Planificación y Proyectos del Grupo Ribera Salud, ha sido sometido en el marco del VII Encuentro Global de Directivos de la Salud.

Mariano Guerrero enumera las cualidades del buen gestor sanitario.

“La gestión sanitaria es una profesión específica”, ha sentenciado con rotundidad Guerrero, que no ha dudado a la hora de hacer esta afirmación por el hecho de que los profesionales dedicados a esta labor no cuenten titulación que así lo acredite. “Que no la haya no nos convierte en desechados”, ha asegurado.

El secretario de la Sociedad Española de Directivos de la Salud, protagonista absoluto de la mesa titulada ‘El contrato de un directivo de salud profesionalizado: contenido y requisitos’, ha insistido con vehemencia sobre la necesidad de crear, más que un título, sistemas de certificación de los conocimientos. “¿Nos vamos a fiar siempre de la confianza personal o comenzaremos a pensar también en la confianza profesional?”, se ha preguntado tras insistir en la importancia de colocar al frente de organizaciones tan complejas como las sanitarias a personas “con capacidad para dirigirlas”.

“Las organizaciones sanitarias no pueden tener al mando a gente sin conocimientos ni confianza profesional”, ha ahondado Guerrero, para el que los profesionales que ocupan estos puestos tienen capacidad “pero necesitan certificación”. A la hora de proponer un modelo a seguir se ha referido al MIR, apuntando para ello que “todo lo que se verifica se mejora”.

Tras referirse a los aspectos formales, el director de Planificación Y Proyectos de Ribera Salud ha incidido en los elementos con los que necesariamente debe contar un directivo de la salud: “El gerente tiene que contar con una visión global para llevar a los profesionales por donde marcar”. “Tiene que saber dirigir, pero no mandar; debe poseer autoridad en vez de poder”, ha añadido antes de aseverar que “dirigir una organización sanitaria es liderar una fábrica de mentes privilegiadas”.

Todos los aspectos anteriormente mencionados por Guerrero van encaminados a un único objetivo: la profesionalización de la gestión, que en ocasiones se ve afectada por los cambios políticos. En ese sentido, se ha referido a los ceses, sobre los que ha afirmado que “no estarán justificados hasta que no se marquen unos objetivos a alcanzar”.

Las declaraciones de Mariano Guerrero se han producido en el VII Encuentro Global de Directivos de la Salud, organizado por Sanitaria 2000 con el auspicio de Sedisa. La cita, que se ha celebrado en el Parador de Córdoba, ha contado con la colaboración de Air Liquide Healthcare, Cardiva, Fresenius Medical Care, Kern Pharma, Medtronic y Siemens.

Multicultura y Psiquiatría ‘desquician’ al gerente

Los nuevos perfiles de pacientes y la respuesta que los hospitales les dan, han sido los temas de debate sobre los que ha girado un panel de experiencias que ha tenido lugar dentro de las actividades del VII Encuentro Global de Directivos de la Salud que ha tenido lugar este fin de semana en el Parador de Córdoba, organizado por Sanitaria 2000 con el auspicio de la Sociedad Española de Directivos de la Salud (Sedisa) y la colaboración de Air Liquide Healthcare, Cardiva, Fresenius Medical Care, Kern Pharma, Medtronic y Siemens.
 
César Pascual, director general de Coordinación de Asistencia Sanitaria de la Comunidad de Madrid, ha ejercido de presentador y conductor de la actividad, que ha contado además con la participación de cuatro directores gerentes: José Manuel Aldámiz-Echevarría, del Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza; Marina Álvarez, del Reina Sofía de Córdoba; José Manuel Ladrón de Guevara, del Universitario Donostia; y Ricardo Trujillo, del Rey Juan Carlos de Móstoles en Madrid.
 

Ricardo Trujillo, Marina Álvarez; José Manuel Ladrón de Guevara; y José Manuel Aldámiz-Echeverría.



Los cuatro directores han estado de acuerdo en que una de las asignaturas pendientes que tienen los centros hospitalarios es adaptar la multiculturalidad. “Los ingresos de culturas diferentes generan dificultades, y pretendemos que se adapten”, ha asegurado César Pascual.
 
A este respecto, tanto Aldámiz-Echevarría como Ladrón de Guevara han estado de acuerdo en que aún no lo han conseguido mientras que Marina Álvarez ha especificado que en su centro al menos suelen surgir problemas con los pacientes de origen africano.
 

José Manuel Aldámiz-Echeverría; Marina Álvarez; José Manuel Ladrón de Guevara; y Ricardo Trujillo.

Otra de los aspectos que según los gerentes se pueden mejorar es el del ámbito de la psiquiatría, y de hecho, Aldámiz-Echevarría habla directamente de “carencias” y de “pacientes muy agresivos” a los que el hospital ha de dar respuesta.
 
“Es una pelea continua con psiquiatría”, ha asegurado Ricardo Trujillo.
 
También ha habido cierto debate en cuanto a las infecciones, con el caso del ébola todavía en el recuerdo. Mientras que Ricardo Trujillo ha defendido que “no estamos preparados” para casos graves de infecciones masivas, Ladrón de Guevara ha opinado que “sí podríamos dar respuesta”.
 
Por su parte, Marina Álvarez ha considerado que tal vez la actuación contra el ébola “estuvo desproporcionada”.
 
El trabajo con las asociaciones
 
Aunque Ladrón de Guevara ha reconocido por ejemplo que se perciben como una nuevas necesidades algunas que ya llevan tiempo en los hospitales como las de aquellos pacientes que tras ser dados de alta no tienen a nadie fuera que les ayude.
 

César Pascual explica las claves sobre los nuevos perfiles de pacientes.

En este caso, apuntan, aparece el trabajo con las asociaciones, y en este sentido Marina Álvarez ha destacado el papel de la enfermera gestora de casos y la enfermera de enlace como medios para intentar solucionar estos casos.
 
En el caso del Rey Juan Carlos de Móstoles, Ricardo Trujillo destaca también el trabajo que desde su centro se realiza con asociaciones de fuera del ámbito sanitario, “asociaciones de vecinos, por ejemplo, que lo que plantean muchas veces no es una necesidad asistencial”, aunque reconoce que la estructura del hospital dificulta ese contacto y cree que se debe poner más esfuerzo para ello.
 
En consonancia con ello se ha mostrado Aldámiz-Echevarría, que ha asegurado que “nos queda mucho que avanzar en el tema asociativo”.
 
En este punto, César Pascual ha hecho mención al momento en el que el paciente habitual pasa a ser “un paciente exigente”, que propone retos al centro que muchas veces no sabe solucionar a corto plazo, y que tiene mucho que ver con el perfil del paciente informado y su contacto con asociaciones.
 
Para Marina Álvarez por ejemplo, este tipo de pacientes y asociaciones “juegan un papel muy importante”, aunque destaca también que la mayoría de esas asociaciones no son reivindicativas, sino que cumplen perfectamente su papel dentro del sistema ayudando.