Redacción Médica
21 de septiembre de 2018 | Actualizado: Jueves a las 22:05

El Plan de Salud se aprobará en el segundo semestre

Más de 200 profesionales participan en su elaboración

Martes, 05 de marzo de 2013, a las 18:21

Redacción. Santander
Más de 200 profesionales del sector sanitario participan en la elaboración del Plan de Salud de Cantabria, un documento estratégico de planificación de la Consejería de Sanidad y Servicios Sociales que se aprobará en el segundo semestre de 2013.

María José Sáenz de Buruaga.

La vicepresidenta y consejera de Sanidad y Servicios Sociales, María José Sáenz de Buruaga, ha reunido a su equipo directivo y a representantes de la estructura que lidera el Plan de Salud para pedirles implicación y compromiso con la elaboración de este documento estratégico, que ha iniciado su segunda fase, la más importante y decisiva.

“El Plan de Salud es un objetivo estratégico de toda la organización sanitaria, con el que, por lo tanto, debe estar alineada toda la organización, porque de ello dependerá su éxito”, ha dicho la consejera.

La Consejería de Sanidad decidió hace un año afrontar la elaboración del Plan de Salud con medios propios por motivos de austeridad, pero, sobre todo, por la solvencia técnica de los equipos que trabajan al servicio de la sanidad de Cantabria y porque las decisiones de los profesionales son “la clave” de la eficiencia. Según Sáenz de Buruaga, “la participación de más de 200 profesionales, un hecho que no tiene precedentes en la comunidad autónoma, hará este documento estratégico más fuerte y más de todos”.

La consejera se ha reafirmado en esta decisión, dada la satisfactoria evolución del proceso de elaboración del plan, y ha pedido al equipo directivo que mantenga su nivel de compromiso y que preste todo el respaldo y todo el apoyo de la organización sanitaria a los profesionales que participan en el diseño del documento estratégico.

Según la consejera, se trata de un instrumento técnico y un compromiso político que ayudará a la Consejería de Sanidad a desarrollar su capacidad de gestión con una orientación hacia el ciudadano y basada en la evidencia, en la calidad y en su coste-efectividad. Se trata de definir qué herramientas son necesarias y a dónde hay que dirigir los recursos para mejorar la calidad de la asistencia a los ciudadanos y hacer el sistema sanitario más eficiente.