Redacción Médica
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Enseñan al médico americano a pronunciar ‘diga treinta y tres’

El 66 por ciento de las escuelas de medicina en EEUU ofrecen ensenñanza en castellano y el 32 por ciento de las que no lo ofrece lo hará en los próximos dos años

Sábado, 25 de abril de 2015, a las 11:40
David García. Madrid
Que el castellano comienza a ser un idioma importante en Estados Unidos, es un hecho. Pero esa importancia está adquiriendo cada vez una dimensión mayor, sobre todo en el ámbito universitario y más concretamente en las escuelas de Medicina.

Melissa Valerio, experta en Salud Pública de la Universidad de San Antonio, en Texas.

Un grupo de profesionales docentes y sanitarios ha publicado recientemente un estudio en el que tratan de describir el estado actual del español en las escuelas de Medicina de Estados Unidos.

Los datos del estudio, basados en encuestas a los centros docentes, revelan que el 66 por ciento de las escuelas de medicina ofrecen enseñanzas en castellano y que de las que no lo ofrece, el 32 por ciento afirma que la incluirá en los próximos dos años.

El informe explica que ello se debe a que existe un grupo de pacientes en Estados Unidos a los que denominan ‘pacientes con competencia de inglés limitada’ (conocidos como LEP), es decir, pacientes que no hablan bien el idioma. De ellos, el 60 por ciento es hispanohablante y estiman además que el colectivo hispano es el 14,8 por ciento de toda la población y llegará hasta el 24 por ciento en 2050.

Estos datos hacen necesaria una formación en un segundo idioma, y ese segundo idioma es el castellano. Las escuelas de medicina se han dado cuenta de ello y han sido las primeras en incluir materias en castellano. “El crecimiento de las poblaciones de pacientes LEP y el interés de los estudiantes de medicina han impulsado la implementación de planes de estudios médicos en español en las escuelas de medicina de los Estados Unidos, y cada vez más escuelas tienen planes para incorporar este plan de estudios en un futuro próximo”, concluye el informe.

Melissa Valerio es una de las componentes del equipo que ha realizado el estudio. Redacción Médica se ha puesto en contacto con ella. Es experta en Salud Pública del Centro Científico de la Salud de la Universidad de San Antonio, en Texas. Valerio cuenta que uno de los objetivos para realizar el estudio ha sido trasladar a las escuelas la necesidad de enseñar en castellano porque eso repercutirá después positivamente en el paciente.

La norteamericana cuenta que en muchas ocasiones, padres acuden al médico con sus hijos para que éstos les hagan de intérpretes ante el médico. En ocasiones no es conveniente que esto ocurra puesto que hay cierto tipo de información médica o diagnóstica que los niños no deberían manejar. Así, cuenta, "es importante poder hablar con el paciente en su mismo idioma" y hay que "hacérselo entender a las escuelas".

Reducir las visitas a urgencias

Mónica Vela, del Centro de Ciencias Biológicas de Chicago, es otra de las responsables de este estudio y ofrece a Redacción Médica otro punto de vista, beneficioso para el sistema. Vela afirma que "la concordancia de idioma entre profesional y paciente, mejora la satisfacción de éste, su experiencia con el hospital en general, y reduce las visitas a urgencias y por tanto el coste por paciente". Aprender castellano para los sanitarios norteamericanos es, por tanto, una inversión para reducir costes.

Vela también destaca que hablar el mismo idioma reduce los daños físicos en caso de contratiempo.

Por otra parte, Vela pone de relieve que en la actualidad los cursos impartidos en castellano por las escuelas de medicina en EEUU son optativos, aunque en general todos los alumnos se preocupan por aprender al menos la terminología clave en nuestro idioma para poder entenderse con el paciente de habla hispana. Además, asegura que ha sido el interés de los alumnos en aprender castellano lo que ha provocado que las escuelas implementen este idioma en sus planes de estudios.

Necesidad… y negocio

Julio Mayol.

Julio Mayol, actual director de la Unidad de Innovación del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, conoce muy bien de lo que estamos hablando. No en vano, ha estado desarrollando su carrera profesional durante años en Boston.

“Los hospitales disponen de servicios de traducción pero en el caso del español había quedado inoperativo debido a la gran cantidad de demanda”, explica Mayol, que añade que por eso se ha visto la necesidad de formar a los nuevos médicos aunque matiza que también es por una cuestión de negocio. “La población hispanohablante tradicionalmente es más desfavorecida y por eso demandan más que otros los servicios sanitarios”, detalla.

Lo que Mayol quiere decir es que se trata de un apetitoso mercado para las empresas sanitarias por lo que han decidido ofrecerles el mejor servicio posible y eso pasa por atenderles en su idioma.

Mayol destaca un dato que deja bien a las claras el auge del castellano en las aulas: “En Boston, el 60 por ciento de los estudiantes han aprendido castellano antes de acceder a la universidad”. Se trata de un dato muy relevante si se tiene en cuenta, como dice, que Massachusetts es uno de los estados más anglófonos del país.

En cuanto a la universidad, las carreras sanitarias y biosanitarias han sido las primeras, cuenta Mayol, en incorporar el castellano en sus materias, o al menos castellano técnico para entenderse con el paciente.

Sin embargo, esa tendencia a ‘castellanizar’ la sanidad estadounidense no abre más puertas a los profesionales españoles que quieran trasladarse a trabajar a EEUU. “La restricción no tiene que ver con el idioma, es una cuestión de acreditación”, aclara Mayol.

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