Redacción Médica
23 de julio de 2018 | Actualizado: Lunes a las 19:45

Investigadores catalanes descubren un mecanismo capaz de hacer llegar fármacos al cerebro

Permitirá diseñar terapias, principalment,e para el cáncer cerebral más agresivo en adultos

Jueves, 05 de febrero de 2015, a las 13:46
Redacción. Barcelona
Un equipo de químicos del Institut de Recerca Biomèdica (IRB) de Barcelona ha patentado un mecanismo “ambulancia” capaz de traspasar una barrera de células muy difícil de franquear que tiene el cerebro, lo que permitirá tratar enfermedades actualmente sin terapia.

Meritxell Teixidó

Según ha informado este jueves el IRB en un comunicado, una barrera de células controla el paso de sustancias de la sangre al cerebro para protegerlo: la función protectora es a su vez “un semáforo en rojo infranqueable” para el 98 por ciento de fármacos candidatos a tratar enfermedades del sistema nervioso central.

Los científicos del IRB han diseñado “una lanzadera hábil para traspasar la barrera hematoencefálica y transportar al cerebro diversas sustancias”, lo que permitirá diseñar terapias, principalmente para el cáncer cerebral más agresivo en adultos, el glioblastoma, la Ataxia de Friedreich y un tipo de cáncer cerebral infantil.

La investigadora principal, Meritxell Teixidó, ha explicado que se calcula que el 20 por ciento de los humanos necesitará algún día un tratamiento dirigido al cerebro, “y hay buenos fármacos candidatos pero casi ninguno logra llegar a su destino”, debido a la barrera.

Esta barrera no es totalmente hermética porque el cerebro debe nutrirse constantemente de oxígeno, hierro e insulina, ha dicho Teixidó, y ha añadido que existen mecanismos de transporte “a modo de puertas que se abren y se cierran continuamente”.  Aprovechando los receptores por los que el cerebro se abastece de hierro, el mecanismo ideado consigue pasar “sin entorpecer el paso de los nutrientes ni alterar la función protectora de la barrera”.

El mecanismo es un pequeño péptido compuesto por 12 aminoácidos y permanece en la sangre de 12 a 24 horas. Los científicos han demostrado, en experimentos preliminares con ratones, que no hay respuesta del sistema inmune y que la toxicidad es baja.