14 nov 2018 | Actualizado: 19:10

El Colegio de Médicos ya cuenta con un desfibrilador semiautomático en sus instalaciones

El aparato puede aumentar las posibilidades de supervivencia en tres de cada cuatro casos de paro cardíaco repentino

Viernes, 20 de mayo de 2011, a las 13:16

Redacción. Cáceres
El Colegio de Médicos de Cáceres (Comeca) ya cuenta en sus dependencias con un desfibrilador semiautomático, un aparato de manejo sencillo y seguro, que puede convertirse en el elemento clave a la hora de salvar una vida ya que permite aumentar las posibilidades de supervivencia en tres de cada cuatro casos de paro cardíaco repentino. De ahí la importancia de que se extienda su instalación en los lugares públicos, como es el caso de las dependencias del Colegio de Médicos de Cáceres por donde a diario pasan decenas de personas que participan en las distintas actividades programadas.

Carlos Arjona, presidente del Colegio de Médicos de Cáceres, y José Luis Rivero, delegado de la empresa Calvarro.

Cada año se producen en España más de 24.000 paradas cardíacas, con una supervivencia que se sitúa en el 5 por ciento. De hecho, sólo una de cada veinte personas sobrevive a una parada cardíaca repentina cuando ésta ocurre fuera del hospital. Un dato que se complementa con el de que por cada minuto de retraso en realizar una reanimación básica se reduce en un 10 por ciento las posibilidades de supervivencia.

Cursos formativos

Convencido de la importancia de la difusión en el manejo y en la instalación de estos aparatos, el Comeca firmó el pasado mes de abril un convenio de colaboración con la Cámara de Comercio de Cáceres para impulsar una iniciativa denominada Comercio Cardioprotegido, en la que también participa la empresa Calvarro, encargada de la distribución en Extremadura de este desfibrilador de la firma Medtronic.

El acuerdo prevé que la Cámara de Comercio contacte con las empresas interesadas en instalar en sus dependencias un desfibrilador semiautomático y el Colegio de Médicos organizaría una serie de cursos para enseñar al personal no sanitario el manejo de estos aparatos. Además, en breve también realizará un curso de estas características destinado al personal del Colegio de Médicos.

Estas medidas de fácil aplicación pueden llegar a ser cruciales a la hora de salvar una vida ya que el tiempo es el mayor enemigo de la supervivencia en los casos en los que se produce una parada cardíaca repentina. Un acceso rápido a la desfibrilación, considerada la única intervención eficaz para tratar este tipo de paradas, es la pieza clave en la supervivencia hasta la aparición de los servicios de emergencia.