Redacción Médica
24 de septiembre de 2018 | Actualizado: Lunes a las 19:05

El Colegio de Médicos apela a la responsabilidad informativa en casos en los que se ven involucrados sus colegiados por su ejercicio profesional

Tomará las medidas legales necesarias para preservar a la sociedad de informaciones poco fundamentadas

Miércoles, 13 de febrero de 2013, a las 13:20

Redacción. Madrid
El Colegio Oficial de Médicos de Madrid (Icomem) apela, en un comunicado, a la responsabilidad de los profesionales de la comunicación y confía en que sean capaces de transmitir una información justa, adecuada y veraz, siempre contrastada y ponderada, ante la incesante aparición de noticias y comentarios en los últimos meses de diferentes casos en los que se ven involucrados por el ejercicio de su profesión médicos colegiados en Madrid.

Sonia López Arribas, presidenta del Colegio de Médicos.

En este comunicado firmado por la Junta Directiva, anuncia que seguirá con especial atención a los medios que viertan informaciones u opiniones sobre la actuación profesional de cualquier médico en Madrid, y tomará las medidas legales que considere necesarias para preservar a la sociedad de informaciones u opiniones poco fundamentadas, y evitar así injustas situaciones de indefensión mediática a las que pueden estar sometidos los colegiados madrileños.
 
El Icomem recuerda que el ejercicio de la Medicina no siempre se acompaña  desgraciadamente de desenlaces favorables, ni siquiera esperables en muchas ocasiones. Incluso la mejor práctica médica no puede evitar siempre situaciones desgraciadas. “Se trata —continúa el comunicado del Icomem— de una realidad inherente a la medicina en sí misma, y no tiene que guardar relación necesariamente con la presencia de impericia, negligencia, falta de atención o ni siquiera un error humano”.
 
Finalmente, la corporación médica madrileña apunta  que la aparición en los diferentes medios de comunicación de informaciones, comentarios y opiniones acerca de diferentes casos relacionados con el ejercicio de la profesión es cada vez más notable, sin que ello —destaca— se acompañe del “rigor necesario”, lo que deja al profesional de la Medicina en una difícil situación de indefensión que atañe, en ocasiones gravemente, a su honor y reputación profesional.