Redacción Médica
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Cirujanos de Bellvitge dominan el abordaje del ‘pectus excavatum’

El hospital ha practicado 20 intervenciones de esta índole en ocho años

Martes, 04 de marzo de 2014, a las 12:17
Redacción. Barcelona
El Servicio de Cirugía Torácica del Hospital de Bellvitge ha llevado a cabo, en los últimos ocho años, 20 cirugías correctivas del pectus, que constituye la deformidad congénita más frecuente de la pared torácica, ya que representa el 90 por ciento de todas ellas con una incidencia de 1 caso por cada 300 nacidos vivos.

Alfredo García Díaz,
gerente del Hospital de Bellvitge.

“La indicación y el tipo de corrección quirúrgica se ajustan a cada caso. El cirujano debe tener en cuenta el tipo y la magnitud de la deformidad del tórax, la sintomatología asociada y la repercusión psicológica”, ha señalado Ignacio Escobar, jefe de sección del Servicio de Cirugía Torácica del hospial. “Es un procedimiento especialmente indicado en pacientes mayores de 16 años, recidivados, con gran deformidades asimétricas y en todos los casos de pectus carinatum”, ha puntualizado.

“Después de ocho años de inicio del programa de esta cirugía, podemos afirmar que es un procedimiento seguro y relativamente corto, que tiene un bajo índice de complicaciones y que los resultados estéticos son satisfactorios con un elevado grado de aceptación por parte de los pacientes”, ha precisado Escobar.

En 2006, el Comité de Nuevas Tecnologías del centro, junto con el Servicio de Cirugía Torácica, evaluó la incidencia de esta patología en pacientes mayores de 16 años, las diferentes posibilidades terapéuticas y las diversas técnicas quirúrgicas que se encuentran en uso en la actualidad.

El pectus es un trastorno congénito del tórax, consistente en una deformidad torácica en forma de depresión de la cara anterior (en el caso del pectus excavatum) o protrusión de la misma (en el caso del pectus carinatum). Se manifiesta en los primeros años de la vida, con una progresión durante la pubertad, y se atribuye al crecimiento excesivo de los cartílagos costales que ocasiona el desplazamiento del esternón y la consecuente deformidad de la pared anterior del tórax.

En un porcentaje menor de afectados, la deformidad es tan pronunciada que puede repercutir en los órganos intratorácicos por compresión entre el esternón y la columna vertebral, manifestándose en forma de intolerancia al ejercicio físico, palpitaciones y taquicardia, entre otros síntomas. Es en estos casos cuando el paciente puede beneficiarse del tratamiento quirúrgico.

En la selección de los pacientes tributarios de cirugía, se utilizan unos parámetros objetivos que se obtienen de unas pruebas diagnósticas, como son la tomografía computarizada de tórax, la ecocardiografía y las pruebas funcionales respiratorias principalmente. Este procedimiento terapéutico requiere de una estancia hospitalaria menor de una semana en una planta de hospitalización convencional.

Un solo acto con anestesia general

Se lleva a cabo mediante un solo acto quirúrgico con anestesia general. “Con una pequeña incisión cutánea sobre el defecto esternal se corrige la deformidad, con la resección de los cartílagos implicados, una osteotomía o sección de la tabla anterior del esternón y, finalmente, la fijación mediante la utilización de un material protésico”, ha explicado Escobar.

Por el hecho de tratarse del servicio de referencia terciaria de la especialidad para los hospitales del sur de Barcelona, se ha convertido en uno de los equipos quirúrgicos con más experiencia y con un mayor volumen de pacientes mayores de 16 años afectados de pectus y tratados quirúrgicamente, con la dificultad añadida de que ha intervenido pacientes que presentan una recidiva de la deformidad después de haber sido intervenidos en la infancia o que sufren un pectus asimétrico muy pronunciado que hace que la técnica quirúrgica descrita sea la más adecuada.